{"id":348196,"date":"2012-02-29T22:00:30","date_gmt":"2012-02-29T21:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/marzo-2012\/"},"modified":"2024-06-06T12:28:52","modified_gmt":"2024-06-06T10:28:52","slug":"marzo-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/marzo-2012\/","title":{"rendered":"Marzo 2012"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #008080;\"><strong>\u00abSe\u00f1or \u00bfa qui\u00e9n ir\u00edamos? S\u00f3lo tus palabras dan vida eterna\u00bb.<\/strong><\/span>  Pedro hab\u00eda comprendido que las palabras de su Maestro eran diferentes a las de los dem\u00e1s maestros. Las palabras que proceden de la tierra, son de la tierra y tienen en la tierra su destino. Las palabras de Jes\u00fas son esp\u00edritu y vida porque vienen del Cielo, son una luz que desciende de lo Alto y tiene el poder de lo Alto. Poseen una riqueza y una profundidad que las dem\u00e1s palabras no tienen, ya sean de fil\u00f3sofos, de pol\u00edticos o de poetas. Son palabras de \u00abvida eterna\u00bb<a title=\"\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a> porque contienen, expresan y comunican la plenitud de una vida que no tiene fin porque es la misma vida de Dios.  Jes\u00fas resucit\u00f3 y est\u00e1 vivo. Aunque pronunci\u00f3 sus palabras hace tiempo, no son un simple recuerdo, sino palabras que hoy nos dirige a todos nosotros y a cada persona de cualquier tiempo y cultura: palabras universales, eternas.  \u00a1Las palabras de Jes\u00fas! Debieron de ser su mayor obra de arte, por as\u00ed decir. El Verbo hablando en palabras humanas&#8230; \u00a1Qu\u00e9 contenido, qu\u00e9 intensidad, qu\u00e9 acento, qu\u00e9 voz!  Cuenta, por ejemplo, san Basilio el Grande<a title=\"\" href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>: \u00abUn d\u00eda, como despert\u00e1ndome de un largo sue\u00f1o, mir\u00e9 la luz maravillosa de la verdad del Evangelio y descubr\u00ed la vanidad de la sabidur\u00eda de los pr\u00edncipes de este mundo\u00bb<a title=\"\" href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.  Y Teresa de Lisieux escribe en una carta del 9 de mayo de 1897: \u00abA veces, cuando leo ciertos tratados espirituales\u2026, mi pobre esp\u00edritu se fatiga muy pronto, cierro el docto libro que me quiebra la cabeza y me deseca el coraz\u00f3n y tomo en mis manos la Sagrada Escritura. Entonces todo me parece luminoso, una sola palabra abre a mi alma horizontes infinitos, la perfecci\u00f3n me parece f\u00e1cil\u00bb<a title=\"\" href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.  S\u00ed, las palabras divinas sacian el esp\u00edritu, hecho para lo infinito; iluminan interiormente no s\u00f3lo la mente sino todo el ser, porque son luz, amor y vida. Dan la paz \u2013la que Jes\u00fas llama suya: \u00abmi paz\u00bb\u2013 incluso en los momentos de turbaci\u00f3n y de angustia. Dan alegr\u00eda plena incluso en medio del dolor que a veces atenaza el alma. Dan fuerza, sobre todo cuando sobrevienen el abatimiento o el des\u00e1nimo. Nos hacen libres porque abren el camino de la Verdad.  <span style=\"color: #008080;\"><strong>\u00abSe\u00f1or \u00bfa qui\u00e9n ir\u00edamos? S\u00f3lo tus palabras dan vida eterna\u00bb.<\/strong><\/span>  La Palabra de este mes nos recuerda que el \u00fanico Maestro al que queremos seguir es Jes\u00fas, aun cuando sus palabras puedan parecer duras o demasiado exigentes: ser honestos en el trabajo, perdonar, ponerse al servicio del otro en lugar de pensar ego\u00edstamente en uno mismo, permanecer fieles en la vida familiar, asistir a un enfermo terminal sin ceder a la idea de la eutanasia\u2026  Hay muchos maestros que nos incitan a soluciones f\u00e1ciles, a componendas. Queremos escuchar al \u00fanico maestro y seguirlo porque s\u00f3lo \u00c9l dice la verdad y sus palabras \u00abdan vida eterna\u00bb. As\u00ed podremos repetir nosotros tambi\u00e9n las palabras de Pedro.  En este tiempo de Cuaresma en que nos preparamos a la gran fiesta de la Resurrecci\u00f3n, debemos seguir de verdad la ense\u00f1anza del \u00fanico Maestro y hacernos disc\u00edpulos suyos. Tambi\u00e9n en nosotros debe nacer un amor apasionado por la palabra de Dios: acoj\u00e1mosla atentamente cuando se proclame en las iglesias, le\u00e1mosla, estudi\u00e9mosla, medit\u00e9mosla\u2026  Pero sobre todo estamos llamados a vivirla tal como ense\u00f1a la Escritura misma: \u00abque pong\u00e1is en pr\u00e1ctica esa palabra y no simplemente que la oig\u00e1is, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos\u00bb<a title=\"\" href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>. Por eso cada mes nos fijamos en una en particular y dejamos que penetre en nosotros, que nos moldee, que \u00abnos viva\u00bb. Al vivir una palabra de Jes\u00fas vivimos todo el Evangelio, porque en cada palabra suya \u00c9l se da completamente, viene \u00c9l mismo a vivir en nosotros. Es como una gota de sabidur\u00eda divina del Resucitado que lentamente penetra \u00a0y sustituye nuestro modo de pensar, de querer y de obrar en todas las circunstancias de la vida. <\/p>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"right\">Chiara Lubich<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>  <a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>Palabra de vida<\/em>, marzo 2003, publicada en Ciudad Nueva n\u00ba 397.<a title=\"\" href=\"#_ftnref2\"> [2]<\/a> <em>Jn<\/em> 7, 46.<a title=\"\" href=\"#_ftnref3\"> [3]<\/a> <em>Jn<\/em> 6, 60.<a title=\"\" href=\"#_ftnref4\"> [4]<\/a> <em>Jn<\/em> 6, 67.<a title=\"\" href=\"#_ftnref5\"> [5]<\/a> <em>Jn<\/em> 6, 68.<a title=\"\" href=\"#_ftnref6\"> [6]<\/a> Basilio, (330-379), obispo de Ces\u00e1rea, Padre de la Iglesia.<a title=\"\" href=\"#_ftnref7\"> [7]<\/a> <em>Ep<\/em> CCXXIII, 2.<a title=\"\" href=\"#_ftnref8\"> [8]<\/a> <em>Carta<\/em> 226, en <em>Teresa de Lisieux, Obras Completas<\/em><strong>,<\/strong> Monte Carmelo, Burgos 1998<sup>3<\/sup>, p. 587.<a title=\"\" href=\"#_ftnref9\"> [9]<\/a> <em>Stg<\/em> 1, 22.  <\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSe\u00f1or \u00bfa qui\u00e9n ir\u00edamos? S\u00f3lo tus palabras dan vida eterna\u00bb (Jn 6, 68).<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-348196","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348196"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348196\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}