{"id":348460,"date":"2012-05-07T03:00:13","date_gmt":"2012-05-07T01:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/maria-experiencia-de-paraiso\/"},"modified":"2024-06-06T12:29:45","modified_gmt":"2024-06-06T10:29:45","slug":"maria-experiencia-de-paraiso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/maria-experiencia-de-paraiso\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda, experiencia de Para\u00edso"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-63058\" style=\"margin-right: 10px;border: 0px none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/20120507-05.jpg\" alt=\"\" width=\"224\" height=\"281\" \/><strong>\u00abLa grandeza de Mar\u00eda es el reflejo de la grandeza de Dios:<\/strong> imagen y semejanza, como era de esperarse de una criatura que quer\u00eda ser s\u00f3lo la voluntad de Dios en acto. Una grandeza que es simplicidad. No hay nada complicado en ella: todo es directo, l\u00edmpido y llano. No se necesitan palabras rebuscadas ni gestos estudiados para acceder a ella. Basta expresar el pensamiento propio, que ella manifiesta lo que piensa, con toda verdad y totalidad.<\/p>\n<p><strong>Por eso es libre.<\/strong> Libre de las numerosas prevenciones y cuidados con los que el hombre se acerca a su semejante, llevando dentro una carga de temores y c\u00e1lculos, de fantasmas y deseos. Mar\u00eda ama: y es libre. Ama en Dios, por Dios: por lo tanto no tiene miedo. No le teme ni siquiera a Herodes, ni siquiera a la guardia del pretorio, ni siquiera a la masa desenfrenada: ella hace la voluntad del Padre, y el resto \u00bfqu\u00e9 cuenta? \u00bfSi Dios est\u00e1 con ella, qui\u00e9n puede estar en su contra?<\/p>\n<p><strong>Es una criatura, que ha entendido la vida y la ha vivido:<\/strong> no pas\u00f3 a\u00f1os cultivando ilusiones o esperando ocasiones, ni llorando por desilusiones, o despert\u00e1ndose en la ma\u00f1ana con una angustia nueva para adormecerse en la noche con una derrota m\u00e1s. Ella tom\u00f3 de la existencia lo m\u00e1s bello que la existencia puede dar: la fe en lo Eterno; la decisi\u00f3n de vivir minuto a minuto en uni\u00f3n con el Eterno; en esa uni\u00f3n, en esa convivencia, las personas y las cosas se presentan bajo una luz l\u00edmpida, y al ser amadas pierden el espectro de la complicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En su modo de ser no se advierte ning\u00fan indicio de autocomplacencia, de amor propio, de orgullo o de aburrimiento:<strong> recib\u00eda de Dios y de Jes\u00fas en la tierra y de Jos\u00e9 el m\u00e1s grande amor y lo redistribu\u00eda a su alrededor.<\/strong> Para definir su conducta, bastar\u00eda decir que amaba a todos, amaba a cada uno, amaba siempre: sierva de Dios en la persona de los hijos de Dios.<\/p>\n<p>Fuera de Nazaret muy pocos la conoc\u00edan; y en Nazaret muy pocos hablaban de ella. Su jornada estaba envuelta en el silencio. Pero, normalmente, de quien vive en el trabajo, en la castidad, en el cumplimiento normal de su deber, no se habla: los peri\u00f3dicos s\u00f3lo reportan cr\u00f3nicas de ladrones y asesinos, de gente que viola las leyes del pudor, del orden, de la libertad. En la cr\u00f3nica hay mucho m\u00e1s lugar para las divas y demagogos, para los anormales y criminales, -son dos o trescientos los nombres m\u00e1s repetidos- que para millones de madres y de trabajadores, de religiosas y de misioneros, la masa humilde de la que vive la sociedad.<\/p>\n<p><strong>Y Mar\u00eda es el prototipo de esta vida plena, real:<\/strong> si por la pasi\u00f3n de Jes\u00fas sufri\u00f3 las penas m\u00e1s atroces, por la misi\u00f3n de Jes\u00fas, a la que hab\u00eda unido su propia existencia en la tierra, goz\u00f3 de las alegr\u00edas m\u00e1s excelsas. Su amor por Dios y por los hombres la nutri\u00f3 de \u00e9xtasis: y fue para cuantos se le acercaron en la tierra, como para cuantos despu\u00e9s la buscaron en el cielo, una dispensadora de j\u00fabilo: <em>causa de nuestra alegr\u00eda. <\/em>La alegr\u00eda era Dios en ella: Dios que daba sentido y valor a lo que suced\u00eda en ella: incluso en el sufrimiento.<\/p>\n<p>Es esto lo bello: que en Mar\u00eda y con Mar\u00eda, que pone en circulaci\u00f3n a Jes\u00fas y por lo tanto al Dios Omnipotente,<strong> la existencia se puede convertir as\u00ed en una anticipaci\u00f3n del Para\u00edso:<\/strong> una experiencia de beatitud divina, vale la pena, o mejor la alegr\u00eda, de vivir\u00bb.<\/p>\n<p align=\"right\">de:<em> Maria modello perfetto<\/em>, Citt\u00e0 Nuova, 2001<sup>7<\/sup>, pp.214-219.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el mes que la Iglesia cat\u00f3lica dedica a la Madre de Jes\u00fas, publicamos un extracto de una reflexi\u00f3n de Igino Giordani tomada del libro \u201cMar\u00eda modelo perfecto\u201d, editado por Ciudad Nueva.<br \/>\n<br \/>\n<a href=\"http:\/\/www.iginogiordani.info\/it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #008080\">&gt;&gt;Centro Igino Giordani&gt;&gt;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-348460","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348460"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348460\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}