{"id":348530,"date":"2012-05-31T21:00:28","date_gmt":"2012-05-31T19:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/junio-2012\/"},"modified":"2024-06-06T12:29:59","modified_gmt":"2024-06-06T10:29:59","slug":"junio-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/junio-2012\/","title":{"rendered":"Junio 2012"},"content":{"rendered":"<p>El \u201calimento que no perece\u201d es la persona misma de Jes\u00fas y es tambi\u00e9n su ense\u00f1anza, ya que la ense\u00f1anza de Jes\u00fas es una sola cosa con su persona. Leyendo m\u00e1s adelante otras palabras de Jes\u00fas, se ve que este \u201cpan que no perece\u201d se identifica tambi\u00e9n con el cuerpo eucar\u00edstico de Jes\u00fas. Se puede decir entonces que el \u201cpan que no perece\u201d es Jes\u00fas en persona, el cual se dona a nosotros en su Palabra y en la Eucarist\u00eda.  \u00ab<strong>Busquen no el alimento perecedero, sino el alimento que permanece para la vida eterna, el que les da el Hijo del hombre\u00bb<\/strong><em>.<\/em>  <em>\u00a0<\/em>La imagen del pan se repite a menudo en la Biblia como, igualmente, la del agua. El pan y el agua representan los alimentos b\u00e1sicos, indispensables para la vida del hombre. Ahora Jes\u00fas, aplicando a s\u00ed mismo la imagen del pan, quiere decir que su persona y su ense\u00f1anza son indispensables para la vida espiritual del hombre como lo es el pan para la vida del cuerpo.  El pan material es, sin duda, necesario. Jes\u00fas mismo lo procura milagrosamente a las turbas. Pero solo no basta. El hombre lleva en s\u00ed mismo \u2013 quiz\u00e1s sin darse cuenta perfectamente de ello \u2013 un hambre de verdad, de justicia, de bondad, de amor, de pureza, de luz, de paz, de alegr\u00eda, de infinito, de eterno, que ninguna otra cosa en el mundo es capaz de satisfacer. Jes\u00fas se propone a s\u00ed mismo como el \u00fanico capaz de saciar el hambre interior del hombre.  \u00ab<strong>Busquen no el alimento perecedero, sino el alimento que permanece para la vida eterna, el que les da el Hijo del hombre\u00bb.<\/strong>  Pero, present\u00e1ndose como el \u201cpan de vida\u201d, Jes\u00fas no se limita a afirmar la necesidad de nutrirse de \u00e9l, es decir que es necesario creer en sus palabras para tener la vida eterna; sino que quiere impulsarnos a hacer la experiencia de \u00c9l; en efecto, con la Palabra: \u00abBusquen el alimento que no perece\u00bb \u00c9l hace una apremiante invitaci\u00f3n. Dice que es necesario esforzarse, poner en acci\u00f3n todas las t\u00e1cticas posibles para procurarse este alimento. Jes\u00fas no se impone, sino que quiere que se le descubra, que se le experimente.  Ciertamente el hombre con sus solas fuerzas no es capaz de alcanzar a Jes\u00fas. Puede hacerlo por un don de Dios. Todav\u00eda, Jes\u00fas invita continuamente al hombre a disponerse para acoger el don de s\u00ed mismo, que Jes\u00fas quiere hacerle. Y precisamente, esforz\u00e1ndose en poner en pr\u00e1ctica su Palabra, es como el hombre llega a la fe plena en \u00c9l, a gustar su Palabra como se gustar\u00eda un pan fragante y sabroso.  \u00ab<strong>Busquen no el alimento perecedero, sino el alimento que permanece para la vida eterna, el que les da el Hijo del hombre\u00bb.<\/strong>  La Palabra de este mes no tiene por objeto un punto particular de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (por ejemplo, el perd\u00f3n de las ofensas, el desapego de las riquezas, etc.), sino que vuelve a conducirnos a la ra\u00edz misma de la vida cristiana, que es nuestra relaci\u00f3n personal con Jes\u00fas.  Yo pienso que quien ha comenzado a vivir con empe\u00f1o su Palabra y, sobre todo, el mandamiento del amor al pr\u00f3jimo, s\u00edntesis de todas las palabras de Dios y de todos los mandamientos, advierte, al menos un poco, que Jes\u00fas es el \u201cpan\u201d de su vida, capaz de colmar los deseos de su coraz\u00f3n, la fuente de su alegr\u00eda, de su luz. Poni\u00e9ndola en pr\u00e1ctica ha llegado a gustar la Palabra, al menos un poco, como la verdadera respuesta a los problemas del hombre y del mundo. Y, dado que Jes\u00fas es \u201cpan de vida\u201d, hace el don supremo de s\u00ed mismo en la Eucarist\u00eda, va espont\u00e1neamente a recibir con amor la Eucarist\u00eda y ella ocupa un puesto importante en su vida.  Es necesario entonces que quien de nosotros ha hecho esta estupenda experiencia, con la misma premura con la que Jes\u00fas impulsa a procurarse el \u201cpan de la vida\u201d, no tenga para s\u00ed su descubrimiento, sino que lo comunique a otros para que muchos encuentren en Jes\u00fas lo que su coraz\u00f3n busca desde siempre. Es un enorme acto de amor que har\u00e1 a los pr\u00f3jimos, para que tambi\u00e9n ellos puedan conocer lo que es la verdadera vida, ya desde esta tierra, y tengan la vida que no muere. \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s podemos querer? <\/p>\n<p align=\"right\">\u00a0<em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBusquen no el alimento perecedero, sino el alimento que permanece para la vida eterna, el que les da el Hijo del hombre\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-348530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}