{"id":348618,"date":"2012-07-04T05:17:01","date_gmt":"2012-07-04T03:17:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/un-descubrimiento-mientras-la-tierra-tiembla\/"},"modified":"2024-06-06T12:30:15","modified_gmt":"2024-06-06T10:30:15","slug":"un-descubrimiento-mientras-la-tierra-tiembla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/un-descubrimiento-mientras-la-tierra-tiembla\/","title":{"rendered":"Un descubrimiento, mientras la tierra tiembla"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00ab<\/strong>Llegu\u00e9 a casa de mi madre, pocas horas despu\u00e9s del primer terremoto fuerte. Estuvimos tratando de entender qu\u00e9 hacer, c\u00f3mo organizarnos para la noche\u2026 cada pocos minutos nos parec\u00eda que ten\u00edamos que salir corriendo! \u00bfY c\u00f3mo hacer con las personas que viven en mi mismo edificio? As\u00ed, con un poco de coraje, las invito a todas a salir juntas, a ubicarnos para pasar la noche en un gimnasio comunal cercano, donde la Protecci\u00f3n Civil estaba organizando un Centro para recibir la gente.<strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-66741 alignright\" style=\"margin-left: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/20120704-03.jpeg\" alt=\"\" width=\"314\" height=\"197\" \/><\/strong><\/p>\n<p>Alrededor nuestro un centenar de miradas perdidas, ni\u00f1os y reci\u00e9n nacidos con l\u00e1grimas, ancianos en silla de ruedas\u2026.<\/p>\n<p>Me callo, no digo nada, porque el que sufre tiene una sensibilidad especial por lo cual no se precisan muchas palabras. Las personas sienten el amor a trav\u00e9s de peque\u00f1os hechos concretos de compasi\u00f3n. Es lo que trato de hacer esa noche. Pero dentro el coraz\u00f3n se me parte en dos.<\/p>\n<p>Llega un momento en que cada palabra parece in\u00fatil y muy fr\u00e1gil, las palabras rechinan m\u00e1s que los ladrillos que se desmoronan en la zona de Emilia, mi tierra que \u2013nunca lo habr\u00eda dicho \u2013 ha engullido la vida de personas que hasta ayer ten\u00edan una existencia tranquila y sin muchos sobresaltos, a pesar de la crisis.<\/p>\n<p>La tierra sigue temblando. El tiempo transcurre inexorable y lent\u00edsimo, la noche parece no terminar nunca.<\/p>\n<p>Y as\u00ed ocurre en los d\u00edas siguientes, en cada momento\u2026<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber acomodado el apartamento por la ca\u00edda de un mueble y la rotura de otros objetos de poco valor, convenzo finalmente a mi mam\u00e1 que se vaya de la zona \u201croja\u201d, y que se mude a lo de mi hermana que vive a casi 150 Km de distancia.<\/p>\n<p>Luego un segundo movimiento, mi ciudad natal es ahora una ciudad fantasma: muchas casas destruidas, miles de personas que duermen afuera de la casa, en carpas o se van lejos. Y la tierra sigue temblando.<\/p>\n<p>En Modena una maestra cuenta: \u201cEsta ma\u00f1ana me encontr\u00e9 bajo la c\u00e1tedra, el brazo de un ni\u00f1o que estaba cerca m\u00edo y que temblaba, mientras los otros me llamaban y yo no pod\u00eda hacer otra cosa m\u00e1s que decirles: qu\u00e9dense tranquilos. Veinte segundos son un soplo pero pueden convertirse en una eternidad. Alguno llora, pero salen todos atr\u00e1s m\u00edo. Nos agarramos a pocas cosas seguras, con el otro que tenemos al lado. En medio del jard\u00edn, entre los \u00e1rboles, los padres llegan poco a poco, las caras aterrorizadas que buscan la \u00fanica cosa que queda firme en el terremoto: las caras de sus hijos\u201d.<\/p>\n<p><strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-66744\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/images.jpg\" alt=\"\" width=\"259\" height=\"194\" \/><\/strong>Tengo en los ojos la tristeza y las miradas desconsoladas de las personas que conozco de mi pueblo, de los ancianos principalmente, y de los ni\u00f1os\u2026. y tambi\u00e9n de los sacerdotes que no tienen m\u00e1s la iglesia en pie: Jes\u00fas Eucarist\u00eda fue el primer desalojado, en todos los pueblos tocados por el terremoto.<\/p>\n<p>Las iglesias de ladrillos no est\u00e1n m\u00e1s, pero el primer ladrillo para reconstruir somos nosotros. La pregunta que hay que responder es: \u00bfhay algo en la vida que no tiemble? \u00bfQu\u00e9 quiere decirnos el Se\u00f1or con todo esto? A veces la suya es una escritura \u201cilegible\u201d. Se precisa f\u00e9, y basta un poquito para \u201cmover las monta\u00f1as\u201d, pidamos que pueda de verdad \u201cdetener las llanuras\u201d!<\/p>\n<p>\u00bfHay algo que no cae? S\u00ed, Dios Amor. Todo se puede derrumbar, pero Dios queda.<\/p>\n<p>Mientras tanto, llegan mensajes de todas partes del mundo, de amigos, familiares: estamos con ustedes, rezamos por ustedes, somos el mismo cuerpo y cuando una parte del cuerpo sufre todo el cuerpo sufre. S\u00ed, somos una cosa sola y esto da fuerza, da energ\u00eda y nueva vida!<\/p>\n<p>La gente de Emilia es fuerte, tenaz y trabajadora. Tiene un profundo sentido de la solidaridad y de lo que significa compartir. Las maestras de mi pueblo, algunos d\u00edas despu\u00e9s del cierre de las escuelas, fueron a los campamentos donde estaba la gente alojada, vestidas de payasos para que sus alumnos se diviertan, \u00e9sos alumnos que hab\u00edan pasado la noche en carpa o en el auto\u2026.<\/p>\n<p>Estamos viviendo un tiempo de oscuridad, pero existe tambi\u00e9n la esperanza de que los escombros no sean la palabra \u201cfin\u201d.\u00bb<\/p>\n<p>Sr. Carla Casadei, sfp<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El testimonio de alguien que ha vivido la cat\u00e1strofe del terremoto del centro de Italia, donde la tierra todav\u00eda tiembla. Desde los escombros nace la certeza del amor de Dios m\u00e1s all\u00e1 de todo.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[905],"tags":[],"class_list":["post-348618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-senza-categoria-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348618\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}