{"id":348762,"date":"2012-08-31T20:03:15","date_gmt":"2012-08-31T18:03:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/septiembre-2012\/"},"modified":"2024-06-06T12:30:44","modified_gmt":"2024-06-06T10:30:44","slug":"septiembre-2012","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/septiembre-2012\/","title":{"rendered":"Septiembre 2012"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p style=\"text-align: left\" align=\"center\"><strong><em>\u201cEl que beba de esta agua tendr\u00e1 nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le dar\u00e9, nunca m\u00e1s volver\u00e1 atener sed. El agua que yo le dar\u00e9 se convertir\u00e1 en \u00e9l en manantial que brotar\u00e1 hasta la Vida eterna\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas est\u00e1n dirigidas a todos nosotros, sedientos en este mundo: a los que son conscientes de su aridez espiritual y a\u00fan sienten los aguijonazos de la sed, y a quienes no advierten ya ni siquiera la necesidad de saciarse en la fuente de la verdadera vida y de los grandes valores de la humanidad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas dirige tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a todos los hombres y mujeres de hoy; y nos revela d\u00f3nde podemos encontrar respuesta a nuestros porqu\u00e9s y la plena satisfacci\u00f3n de nuestros deseos.<\/p>\n<p>Nos corresponde a todos nosotros, entonces, recurrir a sus palabras, dejarnos embeber por su mensaje.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>Evangelizando nuestra vida, confront\u00e1ndola con sus palabras, tratando de pensar con la mente de Jes\u00fas y de amar con su coraz\u00f3n. Cada instante en el que tratamos de vivir el Evangelio bebemos una gota de esa agua viva.<\/p>\n<p>Cada gesto de amor para con nuestro pr\u00f3jimo es un sorbo de esa agua.<\/p>\n<p>Es as\u00ed porque esa agua tan viva y preciosa tiene algo especial: brota en nuestro coraz\u00f3n toda vez que lo abrimos al amor hacia todos. Es un manantial \u2013el de Dios\u2013 que da agua en la medida en que su vena profunda sirve para saciar la sed de los dem\u00e1s, a trav\u00e9s de peque\u00f1os o grandes actos de amor.<\/p>\n<p>Hemos comprendido que, para no sufrir la sed, tenemos que donar el agua viva que en nosotros mismos obtenemos de \u00e9l.<\/p>\n<p>Bastar\u00e1 una palabra, a veces, una sonrisa, un simple adem\u00e1n de solidaridad\u2026 para darnos de nuevo un sentimiento de plenitud, de satisfacci\u00f3n profunda, un surtidor de alegr\u00eda. Y si seguimos dando, ese manantial de paz y de vida dar\u00e1 agua cada vez m\u00e1s abundante, y no se secar\u00e1 nunca.<\/p>\n<p>Hay otro secreto que Jes\u00fas nos ha revelado, una suerte de pozo sin fondo donde recurrir. Cuando dos o tres se unen en su nombre, am\u00e1ndose con su mismo amor, \u00c9l est\u00e1 presente en medio de ellos<a title=\"\" href=\"#_ftn1\"><sup><sup>[1]<\/sup><\/sup><\/a>. Y es entonces cuando nos sentimos libres, uno, llenos de luz, y cuando manantiales de agua viva brotan de nuestro seno<a title=\"\" href=\"#_ftn2\"><sup><sup>[2]<\/sup><\/sup><\/a>. Es la promesa de Jes\u00fas que se demuestra cierta porque de \u00e9l mismo, presente en medio de nosotros, emana el agua que sacia para la eternidad.<strong><\/p>\n<p><\/strong><\/p>\n<p align=\"right\"><strong>Chiara Lubich<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0 Cf <em>Mt<\/em> 18,20.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> \u00a0\u00a0\u00a0 Cf <em>Gv<\/em> 7,38.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEl que beba de esta agua tendr\u00e1 nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le dar\u00e9, nunca m\u00e1s volver\u00e1 a tener sed. El agua que yo le dar\u00e9 se convertir\u00e1 en \u00e9l en manantial que brotar\u00e1 hasta la Vida eterna\u201d (Jn, 4,13-14).<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3597,46],"tags":[],"class_list":["post-348762","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida-es","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348762","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348762"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348762\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}