{"id":348814,"date":"2012-09-20T08:30:58","date_gmt":"2012-09-20T06:30:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-caridad-principio-social\/"},"modified":"2024-06-06T12:30:55","modified_gmt":"2024-06-06T10:30:55","slug":"la-caridad-principio-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-caridad-principio-social\/","title":{"rendered":"La caridad principio social"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-70653\" style=\"margin-right: 10px; border: 0pt none;\" title=\"Igino_Giordani\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/Igino_Giordani.jpg\" alt=\"\" width=\"231\" height=\"158\" \/><strong>No se mantiene una sociedad sin justicia;<\/strong> sin embargo, para la sociedad vale mucho m\u00e1s la caridad, que supera la justicia sin anularla.<\/p>\n<p><strong>La justicia funda la sociedad, la caridad la alimenta;<\/strong> una es el cerebro, la otra es el coraz\u00f3n; una es el esqueleto, la otra la sangre.<\/p>\n<p>Roma con su derecho lleg\u00f3 muy lejos en el camino de la civilizaci\u00f3n: -da a cada uno lo propio-, pero no lleg\u00f3 donde lleg\u00f3 Cristo, que dijo: da a los otros tambi\u00e9n lo tuyo-.<\/p>\n<p><strong>La justicia dice<\/strong>: -no robar las cosas de los dem\u00e1s-. <strong>La caridad propone<\/strong>: -da a aquel que tiene necesidad tus cosas-. O sea con la justicia damos a otros lo que es de ellos; con la caridad damos a ellos tambi\u00e9n lo que es nuestro.<\/p>\n<p><strong>Es por lo tanto no s\u00f3lo un restablecimiento del equilibrio pre existente o presupuesto,<\/strong> sino un crecimiento o mejora de ese equilibrio, hacia una equidad a la cual el derecho no llega. Un patr\u00f3n que da al obrero el sueldo pactado, queda en la justicia; pero si al salario, que es insuficiente para la familia, le agrega m\u00e1s de lo pactado, entra en la caridad. Aqu\u00e9lla no quita; pero \u00e9sta agrega. En suma en el derecho, como est\u00e1 codificado y como est\u00e1 entendido, se puede morir de hambre y de abandono; en la caridad no: mientras existe uno que come y vive, dar\u00e1 su propio pan y su propia ayuda tambi\u00e9n a los dem\u00e1s. Y si la fuerza de la justicia mantiene a los hombres en su lugar fr\u00edamente, como objetos en un caj\u00f3n, la fuerza de la caridad los vincula en una solidaridad familiar, rompiendo los tabiques divisorios y haciendo circular calor y sonrisa.<\/p>\n<p>Fuerza expansiva y cohesiva, m\u00e1s rica y m\u00e1s nutriente que la justicia, la caridad no se queda contenta manteniendo a cada uno en su lugar en el mundo, ella tiende a construir en el mundo un lugar para todos \u2013una familia- siempre abierta y pronta a re-crear las fuentes de la vida y de la esperanza.<\/p>\n<p><strong>Por lo tanto mientras que la Justicia fue representada<\/strong> con los platos de la balanza en la mano y la venda en los ojos, <strong>la Caridad tiene en cambio los ojos bien abiertos para ver incluso<\/strong> donde la mirada de los distra\u00eddos y de los felices no llega, y no est\u00e1 midiendo lo que da; y ofrece a manos llenas, sin razonar demasiado sobre los m\u00e9ritos de la persona \u2013del hermano- a quien le da.<\/p>\n<p><strong>Este servicio<\/strong> \u2013este prodigarse por los hermanos, este transferir a ellos nuestra fortuna, nuestras fuerzas y nuestra sangre, hace que nuestra vida sea la de ellos- de ordinario, en la identificaci\u00f3n cristiana, es un servicio que se da, a trav\u00e9s de los hermanos, al mismo Cristo; y \u2013por la reversibilidad del cuerpo m\u00edstico- un servicio, el m\u00e1s verdadero, el m\u00e1s conspicuo, hecho a nosotros mismos.<\/p>\n<p>Hagamos nuestros intereses cumpliendo con los intereses de los otros: sirviendo. El padre sirve a los hijos, el ciudadano sirve a la comunidad, el sacerdote sirve a los fieles, el que manda sirve al que obedece, y as\u00ed en m\u00e1s; y todos somos siervos de Cristo, que da la vida por todos.<\/p>\n<p>Este amor nace en el orden de la gracia: pero no se queda all\u00ed. Somos cristianos, somos hermanos, si estamos en la Iglesia, siempre: por lo tanto cada sociedad, tambi\u00e9n civil,\u00a0 econ\u00f3mica, si est\u00e1 compuesta por cristianos, est\u00e1 dentro del ciclo de lo divino y se beneficia de ello. Animada por la caridad, simplifica los propios problemas humanos y conspira a la soluci\u00f3n de los problemas eternos.<\/p>\n<p><strong>Esta es la caridad vista como gran virtud social.<\/strong> Y Cristo es un deudor que paga cien por uno. Puede dar una eternidad por un modesto \u2013 y tal vez sucio \u2013 papel moneda.<\/p>\n<p align=\"right\"><em>La sociedad cristiana, <\/em>Citt\u00e0 Nuova, 2010, pp. 98-101.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos una parte de un escrito de Igino Giordani, en el que, realizando un an\u00e1lisis de los principales aspectos de la revoluci\u00f3n tra\u00edda por el Evangelio en la vida de la sociedad,  nos muestra a la Caridad como una gran virtud social.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-348814","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348814\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}