{"id":348836,"date":"2012-09-28T04:14:15","date_gmt":"2012-09-28T02:14:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/en-familia-un-ano-de-evangelio\/"},"modified":"2024-06-06T12:30:59","modified_gmt":"2024-06-06T10:30:59","slug":"en-familia-un-ano-de-evangelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/en-familia-un-ano-de-evangelio\/","title":{"rendered":"En familia: un a\u00f1o de Evangelio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/20120927-01.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-71101 alignleft\" style=\"margin-right: 10px; border: 0pt;\" title=\"20120927-01\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/20120927-01.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><strong>\u201cDesde que supe que el a\u00f1o reci\u00e9n transcurrido estaba dedicado a vivir la \u201c<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/la-parola\/\">Palabra<\/a>\u201d<\/strong>&#8211; cuenta Mar\u00eda-, mi pensamiento volvi\u00f3 a mi \u00a0\u00e9poca de jovencita cuando conoc\u00ed el <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/movimento-dei-focolari\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Movimiento<\/a>, \u00e9poca en que\u00a0<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/unita\/\"> Chiara Lubich<\/a> nos hab\u00eda alentado a escribir con nuestra vida el Evangelio. En el mes de marzo se viv\u00eda la frase: <em>\u201cSe\u00f1or, \u00bfa qui\u00e9n iremos?\u201d (Jn 6, 68) <\/em>y en el comentario <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Chiara<\/a> afirma que las Palabras de Jes\u00fas vividas cambian nuestra forma de pensar y de actuar. Hab\u00edan venido algunos obreros a realizar unos trabajos en el garage. Una persona del edificio, no teniendo conocimiento de esto, se resinti\u00f3 y se enoj\u00f3 con el sanitario. Por casualidad, me encontr\u00e9 en medio de esta discusi\u00f3n y trat\u00e9 de poner paz. Primero habl\u00e9 con uno, explic\u00e1ndole el motivo de estos trabajos imprevistos y luego con el otro para que comprendiera el motivo del enojo del vecino. La tensi\u00f3n se termin\u00f3 y volvi\u00f3 la serenidad\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cUna de nuestras hijas<\/strong> \u2013 sigue Luigi- , cuando le cambi\u00f3 un profesor, manifest\u00f3 algunas dificultades en una de las materias en que siempre le hab\u00eda ido bien. El problema era com\u00fan a gran parte del grupo, tanto que muchos padres intervinieron tomando posici\u00f3n en contra del profesor. Pensamos que hab\u00eda que hacer algo para suavizar las tensiones. <strong>La frase del Evangelio<\/strong>: \u201c<em>He venido a traer fuego a la tierra y c\u00f3mo quisiera que ya estuviese ardiendo\u201d <\/em>(Lc 12, 49), donde Chiara nos invita a amar a cada uno con los hechos, nos ayud\u00f3 a descubrir la actitud justa ya sea con nuestra hija, como con los otros padres, y tambi\u00e9n con el profesor. Nos pusimos a enviar cartas, invitando a reunirnos con los padres y la directora, hablando con el profesor, escuchando las razones de cada uno y tratando de orientar a todos hacia un di\u00e1logo constructivo. Aparentemente esta experiencia no tuvo un buen final porque casi la mitad de los alumnos de la clase se fue a examen en esta materia. Nos parece, sin embargo, que fue una ocasi\u00f3n de llevar un esp\u00edritu distinto al liceo y, sobre todo, compartimos con nuestra hija esta \u201cderrota\u201d, ayud\u00e1ndola a superar el obst\u00e1culo, juntos con ella respet\u00e1bamos a este profesor y rez\u00e1bamos cada noche por \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cEn el mes de mayo,<\/strong> a una de nuestras hijas se le diagnostic\u00f3 un grave tumor \u2013 cuenta Mar\u00eda -. Fue una sorpresa: \u00bfPor qu\u00e9 Dios nos pide esto? Est\u00e1bamos confundidos\u2026. No era f\u00e1cil superar este dolor. La Palabra fue lo que nuevamente nos ayud\u00f3 y poco a poco hemos tratado de adherir a lo que Dios nos ped\u00eda. La relaci\u00f3n con Luigi y con los hijos se hizo m\u00e1s fuerte. Hemos sentido el amor de muchos con los cuales compartimos este momento de angustia. La operaci\u00f3n sali\u00f3 bien. En la habitaci\u00f3n \u00a0de Letizia \u2013 pude estar a su lado todo el tiempo del post operatorio- hab\u00eda una se\u00f1ora cuya familia viv\u00eda lejos. Estaba en ayunas desde hac\u00eda bastantes d\u00edas a causa del tratamiento que le estaban haciendo. La <strong>Palabra de Vida<\/strong> de ese mes era <em>\u201cTrabajen, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para la vida eterna, el que les dar\u00e1 el Hijo del hombre\u201d (Jn 6, 27)<\/em>\u00a0 Sent\u00eda que este alimento pod\u00eda ofrec\u00e9rselo por medio de la conversaci\u00f3n y por alg\u00fan otro peque\u00f1o servicio. Un d\u00eda le prest\u00e9 la revista \u201c<a href=\"http:\/\/www.cittanuova.it\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Citt\u00e1 Nuova<\/a>\u201d y poco despu\u00e9s vi que estaba leyendo justo la Palabra de Vida\u201d.<\/p>\n<p>\u201cCuando lleg\u00f3 el verano volvimos a nuestro pueblo natal donde nos esperaba una situaci\u00f3n familiar dif\u00edcil: una t\u00eda de Mar\u00eda precisaba muchas atenciones y su marido estaba enfermo en el hospital, ambos eran ancianos y sin hijos. El t\u00edo no conoc\u00eda la gravedad de su enfermedad. Estuvimos a su lado hasta el momento de su muerte. Las \u00faltimas noches las pasamos susurr\u00e1ndole al o\u00eddo algunas oraciones. <strong>Nos parece que se haya preparado gradualmente para el encuentro con Dios\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maria y Luigi, italianos, casados desde hace 23 a\u00f1os, con 4 hijos. Junto con otras familias de los Focolares est\u00e1n comprometidos en vivir el Evangelio en las distintas circunstancias de la vida. Su contribuci\u00f3n cotidiana en la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s solidaria.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-348836","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348836","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348836"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348836\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348836"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=348836"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348836"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}