{"id":349106,"date":"2013-01-19T07:44:18","date_gmt":"2013-01-19T06:44:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/encontrar-a-dios-en-la-carcel\/"},"modified":"2024-06-06T12:31:52","modified_gmt":"2024-06-06T10:31:52","slug":"encontrar-a-dios-en-la-carcel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/encontrar-a-dios-en-la-carcel\/","title":{"rendered":"Encontrar a Dios en la c\u00e1rcel"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-78351\" style=\"margin-right: 10px;border: 0pt none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/01\/20130118-011.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"181\" \/><\/p>\n<p><strong>Mirta Zanella es Argentina<\/strong>, de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/focolare-worldwide\/america-sud\/argentina\/\">Mendoza<\/a>, est\u00e1 casada y tiene tres hijos. Ya desde hace tiempo conoce el <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/\">carisma de la unidad<\/a> y ha experimentado que vivir la <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/la-parola\/\">Palabra de Dios<\/a> nos transforma y tambi\u00e9n cambia la realidad que nos rodea.<\/p>\n<p>Un hecho. Un d\u00eda desaparecen las llaves de la casa, el sueldo de su marido y otros objetos de valor. \u00bfQui\u00e9n habr\u00e1 sido? El autor del robo ha de ser necesariamente alguien cercano a la familia\u2026 Esto provoca en Mirta un gran sufrimiento, tanto que no logra ni siquiera rezar. Despu\u00e9s, recordando que Jes\u00fas nos invita a perdonar, lo hace, tambi\u00e9n a la persona que le hab\u00eda robado.<\/p>\n<p>Pero algunos d\u00edas despu\u00e9s se entera que una se\u00f1ora necesitada que ped\u00eda limosna en el barrio y con quien ten\u00eda desde hac\u00eda tiempo una relaci\u00f3n cordial, hab\u00eda robado en la casa de una vecina: mientras ella la amenazaba con una pistola el marido se hab\u00eda llevado el bot\u00edn. Seguidamente tambi\u00e9n Mirta recibe fuertes amenazas por parte de ella y para defenderse llama a la polic\u00eda. La mujer es arrestada y despu\u00e9s del proceso se le declara culpable de varios delitos, y es condenada a 17 a\u00f1os de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Meses despu\u00e9s el marido de Mirta le sugiere que vaya a la c\u00e1rcel a visitarla, pero esto no est\u00e1 en sus planes: \u201c\u00a1Ni siquiera en sue\u00f1os!\u201d, responde, llena de temor. Poco tiempo despu\u00e9s una nueva solicitud: esta vez es del sacerdote de la parroquia, que le propone que vaya con un grupo de se\u00f1oras a la c\u00e1rcel de mujeres donde, entre otras, est\u00e1 presa la mujer que le rob\u00f3. Un poco confundida, Mirta acepta, recordando la palabra de vida: <em>\u201cVayan pues y aprendan qu\u00e9 significa: misericordia quiero y no sacrificios\u201d <\/em>(Mt. 9, 13).<\/p>\n<p>Entonces va con el grupo a la prisi\u00f3n y al final de la Misa ve a la mujer. Es un instante: decide saludarla con un abrazo. <em>\u201cElla se pone a llorar y me pide perd\u00f3n<\/em> \u2013cuenta Mirta- <em>Le respondo que el Se\u00f1or ya la perdon\u00f3 y yo tambi\u00e9n. Me pide que rece por sus hijos y le prometo que lo har\u00e9\u201d.<\/em><\/p>\n<p>A partir de ese d\u00eda Mirta, junto con el sacerdote y otros, sigue yendo a la c\u00e1rcel, hasta que le piden que coordine un grupo de Pastoral Penitenciaria. Las detenidas, impresionadas por el amor concreto de ellos, cambian de actitud, y se ponen a disposici\u00f3n: arreglan la capilla, restauran el crucifijo y pulen las bancas, tanto que ahora si se puede celebrar la Misa con regularidad. Algunas impresiones de las detenidas confirman el clima que se ha ido instaurando: <em>\u201cNo sab\u00eda dialogar con mis hijos, ahora logro comprenderlos\u201d; \u201cSoy ego\u00edsta, veo s\u00f3lo mi dolor, pero estoy tratando de estar pendiente tambi\u00e9n del del otro\u201d; \u201cNo importa el lugar, aqu\u00ed descubr\u00eda a Dios\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Para la vigilia de Navidad, Mirta y sus amigos organizan, siempre en la c\u00e1rcel, una gran cena y el Obispo va a celebrar la Misa. Por un lado, es una renuncia a pasar la fiesta con la propia familia, por otra la fuerte conciencia de construir una familia m\u00e1s grande.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del perd\u00f3n al compromiso en la pastoral penitenciaria. Nuevas relaciones basadas en la misericordia que producen efectos impensados.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-349106","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}