{"id":349166,"date":"2013-02-13T05:23:24","date_gmt":"2013-02-13T04:23:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/cuaresma-como-progresar-en-la-virtud\/"},"modified":"2024-06-06T12:32:05","modified_gmt":"2024-06-06T10:32:05","slug":"cuaresma-como-progresar-en-la-virtud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/cuaresma-como-progresar-en-la-virtud\/","title":{"rendered":"Cuaresma: \u00bfc\u00f3mo progresar en la virtud?"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-80075\" style=\"margin-left: 10px;border: 0px none\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/20130213-02.jpg\" alt=\"\" width=\"314\" height=\"208\" \/><strong>\u00abPara poder hacer de la vida un \u201cSanto viaje\u201d, <\/strong>y poderlo concluir como deseamos, en <em>La Imitaci\u00f3n de Cristo, <\/em>ese libro de piedad y meditaci\u00f3n que muchos conocemos, dice que es necesario tener algunas cualidades muy rigurosas: el completo desprecio del mundo, el ardiente deseo de progresar en la virtud, el amor al sacrificio, el fervor de la penitencia, la renuncia a m\u00ed mismos y el saber soportar toda adversidad\u2026<\/p>\n<p>Son cualidades que tambi\u00e9n todos nosotros necesitamos poseer. Pero tenemos que preguntarnos:<strong> seg\u00fan nuestra espiritualidad, \u00bfc\u00f3mo podemos adquirirlas?<\/strong><\/p>\n<p>La respuesta es clara y cierta: Dios no nos ha llamado a realizar todo esto a trav\u00e9s de una vida mon\u00e1stica o separada del mundo.<\/p>\n<p><strong>Estamos llamados a permanecer en medio del mundo<\/strong> y a llegar a Dios a trav\u00e9s del hermano, a trav\u00e9s del amor al hermano y del amor rec\u00edproco. Y comprometernos a avanzar por esta original v\u00eda evang\u00e9lica donde encontraremos enriquecida nuestra alma, como por encanto, de todas las virtudes [\u2026]<\/p>\n<p><strong>Si todos nosotros estamos concentrados en pensar en los dem\u00e1s, <\/strong>en amar a los dem\u00e1s, no nos ocuparemos del mundo, lo olvidaremos, por lo tanto lo despreciamos, aunque esto no nos dispense de alejar sus tentaciones cuando nos asechan.<\/p>\n<p><strong>Hay que progresar en la virtud. Pero esto se logra con el amor. \u00bf<\/strong>No est\u00e1 escrito: \u00abCorro por la v\u00eda de tus mandamientos, porque dilataste (con el amor) mi coraz\u00f3n\u00bb (<em>Sal, <\/em>119, 32)? Si amando el pr\u00f3jimo se corre en la actuaci\u00f3n de los mandamientos de Dios, quiere decir que se progresa.<\/p>\n<p><strong>Se necesita el amor al sacrificio. <\/strong>Amar a los dem\u00e1s significa precisamente sacrificarnos a nosotros mismos para dedicarnos al hermano. El amor cristiano es sin\u00f3nimo de sacrificio, aunque comporta una gran alegr\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Se necesita el fervor de la penitencia.<\/strong> Es en una vida de amor donde encontraremos la mejor y principal penitencia.<\/p>\n<p><strong>Se necesita la renuncia a s\u00ed mismos. <\/strong>En el amor a los dem\u00e1s est\u00e1 siempre impl\u00edcita la renuncia a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p><strong>Es necesario saber soportar todas las adversidades. <\/strong>\u00bfNo ser\u00e1 que muchos dolores son causados por nuestra forma de convivir con los dem\u00e1s?<strong> <\/strong>Tenemos que aprender a soportar a todos y amarlos por amor a Jes\u00fas abandonado. As\u00ed superaremos muchos obst\u00e1culos en la vida.<\/p>\n<p>S\u00ed, al amar al pr\u00f3jimo encontramos una forma excelente para hacer de la vida un \u201cSanto viaje\u201d [\u2026]\u00bb.<\/p>\n<p>Chiara Lubich, <em>L\u2019amore al fratello, <\/em>a cargo de F. Gillet, Citt\u00e0 Nuova, Roma 2012, pp. 77-79<\/p>\n<p><em>(Tomado de una conexi\u00f3n telef\u00f3nica &#8211; <\/em><em>Rocca di Papa, 27 de noviembre de 1986)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este breve escrito Chiara Lubich nos recuerda que la mejor penitencia es el amor a los hermanos. Lo proponemos en el per\u00edodo en el que vivimos la preparaci\u00f3n a la Pascua.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349166\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}