{"id":349246,"date":"2013-03-19T14:39:51","date_gmt":"2013-03-19T13:39:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/papa-francisco-seamos-custodios-los-unos-de-los-otros\/"},"modified":"2024-06-06T12:32:21","modified_gmt":"2024-06-06T10:32:21","slug":"papa-francisco-seamos-custodios-los-unos-de-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/papa-francisco-seamos-custodios-los-unos-de-los-otros\/","title":{"rendered":"Papa Francisco: \u00abSeamos custodios los unos de los otros\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/20130319-01.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-81957\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/20130319-01.jpg\" alt=\"\" width=\"305\" height=\"210\" \/><\/a>\u00abHemos escuchado en el Evangelio que \u00abJos\u00e9 hizo lo que el \u00e1ngel del Se\u00f1or le hab\u00eda mandado, y recibi\u00f3 a su mujer\u00bb (<em>Mt<\/em> 1,24). En estas palabras se encierra ya la la misi\u00f3n que Dios conf\u00eda a Jos\u00e9, la de ser <em>custos<\/em>, custodio. Custodio \u00bfde qui\u00e9n? De Mar\u00eda y Jes\u00fas; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia [\u2026].<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ejerce Jos\u00e9 esta custodia? Con discreci\u00f3n, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con Mar\u00eda hasta el episodio de Jes\u00fas en el Templo de Jerusal\u00e9n a los doce a\u00f1os, acompa\u00f1a en todo momento con esmero y amor. Est\u00e1 junto a Mar\u00eda, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los dif\u00edciles, en el viaje a Bel\u00e9n para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dram\u00e1tico de la huida a Egipto y en la afanosa b\u00fasqueda de su hijo en el Templo; y despu\u00e9s en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde ense\u00f1\u00f3 el oficio a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo vive Jos\u00e9 su vocaci\u00f3n como custodio de Mar\u00eda, de Jes\u00fas, de la Iglesia? Con la atenci\u00f3n constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio [\u2026] Y Jos\u00e9 es \u201ccustodio\u201d porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es m\u00e1s sensible a\u00fan a las personas que se le han confiado, sabe c\u00f3mo leer con realismo los acontecimientos, est\u00e1 atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones m\u00e1s sensatas. En \u00e9l, queridos amigos, vemos c\u00f3mo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos tambi\u00e9n cu\u00e1l es el centro de la vocaci\u00f3n cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los dem\u00e1s, salvaguardar la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero la vocaci\u00f3n de custodiar no s\u00f3lo nos ata\u00f1e a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensi\u00f3n que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creaci\u00f3n, la belleza de la creaci\u00f3n, como se nos dice en el libro del G\u00e9nesis y como nos muestra san Francisco de As\u00eds: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los ni\u00f1os, los ancianos, quienes son m\u00e1s fr\u00e1giles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro coraz\u00f3n. Es preocuparse uno del otro [\u2026] En el fondo, todo est\u00e1 confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios.<\/p>\n<p>Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creaci\u00f3n y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucci\u00f3n y el coraz\u00f3n se queda \u00e1rido. [\u2026] Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el \u00e1mbito econ\u00f3mico, pol\u00edtico o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos \u00abcustodios\u00bb de la creaci\u00f3n, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucci\u00f3n y de muerte acompa\u00f1en el camino de este mundo nuestro. Pero, para \u00abcustodiar\u00bb, tambi\u00e9n tenemos que cuidar de nosotros mismos. [\u2026] No debemos tener miedo de la bondad, m\u00e1s a\u00fan, ni siquiera de la ternura.<\/p>\n<p>[\u2026] En los Evangelios, san Jos\u00e9 aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los d\u00e9biles, sino m\u00e1s bien todo lo contrario: denota fortaleza de \u00e1nimo y capacidad de atenci\u00f3n, de compasi\u00f3n, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.<\/p>\n<p>Hoy, junto a la fiesta de San Jos\u00e9, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta tambi\u00e9n un poder. [\u2026] Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que tambi\u00e9n el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez m\u00e1s en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san Jos\u00e9 y, como \u00e9l, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los m\u00e1s pobres, los m\u00e1s d\u00e9biles, los m\u00e1s peque\u00f1os; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. <em>Mt<\/em> 25,31-46). S\u00f3lo el que sirve con amor sabe custodiar [\u2026].\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.news.va\/es\/news\/santa-misa-en-el-solemne-inicio-de-pontificado-de\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Leer el texto integral<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos algunos pasos de la homil\u00eda del Papa Francisco, pronunciada  en la S. Misa de inicio de su pontificado. El texto integral en el sitio del Vaticano.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[904],"tags":[],"class_list":["post-349246","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-focolare-worldwide-2-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349246"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349246\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}