{"id":349306,"date":"2013-04-17T05:30:20","date_gmt":"2013-04-17T03:30:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/somos-responsables-los-unos-de-los-otros\/"},"modified":"2024-06-06T12:32:33","modified_gmt":"2024-06-06T10:32:33","slug":"somos-responsables-los-unos-de-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/somos-responsables-los-unos-de-los-otros\/","title":{"rendered":"Somos responsables los unos de los otros"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-83592 alignleft\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/04\/20130417-01.jpg\" alt=\"\" width=\"297\" height=\"235\" \/>\u00abSe nos ofrece un criterio muy sencillo para juzgar si estamos bien con Dios. Nosotros estamos bien con Dios si estamos bien con el hombre. Amamos el Uno en el cielo si amamos al otro en la tierra. Se puede decir que el hermano se nos ha dado para que, por su semejanza, nos recuerde a Dios<strong>.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Yo no quisiera ser calumniado, ni pasar hambre, estar sin casa, sin trabajo, sin alegr\u00edas&#8230;<\/strong> del mismo modo, por lo que a m\u00ed respecta, tengo que hacer lo posible para que tambi\u00e9n los otros sean respetados, alimentados, alojados, empleados y consolados. Entonces se establece una especie de equilibrio, es decir como yo trato al hermano, Dios me trata a m\u00ed; como el hermano me trata a m\u00ed, Dios lo trata a \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Se dir\u00eda que es Dios quien primero practica el precepto principal del Evangelio:<\/strong> \u00abAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb, y nos ama como Dios, es decir infinitamente. De hecho lo empuja un amor tan grande que nos quiere uno con \u00c9l, nos hace participar de su naturaleza. \u00bfNo se hizo por esto part\u00edcipe de nuestra naturaleza? Y esto quiere decir ponerse a nuestro nivel para permitirnos la convivencia con \u00c9l.<\/p>\n<p><strong>El individualismo,<\/strong> al encerrar y entumecer al propio yo en la c\u00e1scara del exclusivismo personal, <strong>sofoca el alma<\/strong>, y al faltar la circulaci\u00f3n el calor se extingue. El alma sufre por el fr\u00edo y muere congelada. Pero es suficiente con que uno se ponga a amar al hermano, porque al calentar el esp\u00edritu del otro se calienta el propio. Un consejo que antiguamente se nos hac\u00eda, era la exhortaci\u00f3n o en la prohibici\u00f3n de frecuentar a \u00e9ste o a aqu\u00e9l\u2026 Sin embargo Jes\u00fas habl\u00f3 con la samaritana, ante el esc\u00e1ndalo de los suyos. Y quer\u00eda que se dejaran las 99 ovejas d\u00f3ciles para buscar a la n\u00famero cien que no era d\u00f3cil.<\/p>\n<p><strong>Acerc\u00e1ndome al hermano, yo contraigo una responsabilidad<\/strong> sobre su destino eterno y tambi\u00e9n sobre el m\u00edo, dada la solidaridad que subyace en nuestras relaciones. Cu\u00e1ntas veces el pecado del hermano, en menor o mayor grado, es tambi\u00e9n nuestro, por culpa de nuestra falta de amor.<\/p>\n<p><strong>Muchas veces el criminal es un individuo que no tuvo amor,<\/strong> de modo que el Crucifijo, que est\u00e1 arriba del estrado de los jueces del tribunal podr\u00eda repetir: \u00ab\u00a1Quien est\u00e9 libre de pecado que lance la primera piedra!\u00bb. \u00a1Cu\u00e1ntos hermanos se perdieron porque nosotros los abandonamos!\u00bb.<\/p>\n<p>Igino Giordani, <em>Il Fratello<\/em>, Citt\u00e0 Nuova, 2011, (Figlie della Chiesa, 1954).<\/p>\n<p>Igino Giordani, <em>Il Fratello,<\/em> III edici\u00f3n. Citt\u00e0 Nuova, abril de 2011<\/p>\n<p>I edici\u00f3n Figlie della Chiesa, 1954<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 18 de abril es el aniversario del nacimiento al cielo de Igino Giordani, Foco. Lo recordamos con un escrito tomado del libro El Hermano (Il Fratello), que reporta su pasi\u00f3n por la humanidad.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349306"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349306\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}