{"id":349350,"date":"2013-05-01T02:45:44","date_gmt":"2013-05-01T00:45:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/mayo-2013\/"},"modified":"2024-06-06T12:32:41","modified_gmt":"2024-06-06T10:32:41","slug":"mayo-2013","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/mayo-2013\/","title":{"rendered":"Mayo 2013"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>\u00abYa hab\u00eda ca\u00eddo la noche sobre Roma. Y en aquel peque\u00f1o semis\u00f3tano el grupito de chicas que quer\u00edan vivir el Evangelio se estaban dando las buenas noches. Pero son\u00f3 el timbre. \u00bfQui\u00e9n ser\u00eda a esas horas? Delante de la puerta hab\u00eda un hombre presa del p\u00e1nico, desesperado: al d\u00eda siguiente lo iban a desahuciar junto con su familia por no pagar el alquiler. Las chicas se miraron y, sin decirse nada, abrieron el caj\u00f3n donde hab\u00edan guardado en varios sobres lo que quedaba de sus sueldos y un dep\u00f3sito para los recibos del gas, del tel\u00e9fono y de la luz. Se lo dieron todo a aquel hombre sin hacer razonamientos, y esa noche durmieron felices. Ya pensar\u00eda alguien en ellas. Pero a\u00fan no hab\u00eda amanecido cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono: \u201cVoy ahora mismo en un taxi\u201d, dijo la voz del hombre. Asombradas de que eligiese ese medio de transporte, las chicas lo esperaron. La cara del visitante indicaba que algo hab\u00eda cambiado: \u201cAyer por la noche, nada m\u00e1s volver a casa, me encontr\u00e9 con que hab\u00eda recibido una herencia que nunca habr\u00eda imaginado. Y pens\u00e9 que ten\u00eda que daros la mitad\u201d. Era exactamente el doble de lo que hab\u00edan dado generosamente\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00ab<\/strong><strong>Dad, y se os dar\u00e1: os verter\u00e1n una medida generosa, colmada, remecida, rebosante<\/strong><strong>\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfNo te ha pasado tambi\u00e9n a ti? Si no es as\u00ed, recuerda que hay que dar desinteresadamente, sin esperar nada a cambio, a cualquiera que pida.<\/p>\n<p>Haz la prueba. Pero no lo hagas para comprobar el resultado, sino porque amas a Dios.<\/p>\n<p>Me dir\u00e1s: \u00abSi yo no tengo nada\u00bb.<\/p>\n<p>No es verdad. Si queremos, tenemos tesoros inagotables: nuestro tiempo libre, nuestro coraz\u00f3n, nuestra sonrisa, nuestro consejo, nuestra cultura, nuestra paz, nuestra palabra para convencer a quien tiene de que d\u00e9 a quien no tiene\u2026<\/p>\n<p>Me dir\u00e1s entonces: \u00abNo s\u00e9 a qui\u00e9n dar\u00bb.<\/p>\n<p>Mira alrededor de ti: \u00bfte acuerdas de aquel enfermo hospitalizado, de esa se\u00f1ora viuda siempre sola, de aquel compa\u00f1ero tan deprimido por los suspensos, de aquel joven sin trabajo, siempre tan triste, de tu hermano peque\u00f1o, que necesita ayuda, de ese amigo que est\u00e1 en la c\u00e1rcel, de ese aprendiz inseguro? Cristo te espera en ellos.<\/p>\n<p>Adopta ese comportamiento nuevo del cristiano que rezuma en todo el Evangelio y que es lo opuesto a encerrarse en uno mismo y a preocuparse. Renuncia a depositar tu seguridad en los bienes de la tierra y ap\u00f3yate en Dios. Ah\u00ed se ver\u00e1 tu fe en \u00c9l, que pronto ser\u00e1 confirmada por el regalo que \u00c9l te har\u00e1 a su vez.<\/p>\n<p>Como es l\u00f3gico, Dios no se comporta as\u00ed para enriquecerte o enriquecernos, sino para que otros, muchos otros, al ver los peque\u00f1os milagros que cosecha nuestro dar, hagan lo mismo.<\/p>\n<p>Lo hace porque cuanto m\u00e1s tengamos, m\u00e1s podremos dar, y para que \u2013como aut\u00e9nticos administradores de los bienes de Dios\u2013 pongamos todo en circulaci\u00f3n en la comunidad que nos rodea, de modo que se pueda decir, como de la primera comunidad de Jerusal\u00e9n: \u00abEntre ellos no hab\u00eda necesitados\u00bb (<em>Hch<\/em> 4, 34).<\/p>\n<p>\u00bfNo te parece que con ello contribuyes a dar un alma firme a la revoluci\u00f3n social que el mundo espera?<\/p>\n<p>\u00ab<strong>Dad y se os dar\u00e1<\/strong>\u00bb. Naturalmente, Jes\u00fas se refer\u00eda en primer lugar a la recompensa que tendremos en el Para\u00edso, pero todo lo que sucede en esta tierra es ya preludio y garant\u00eda de aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p><em>Chiara Lubich<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDad, y se os dar\u00e1: os verter\u00e1n una medida generosa, colmada, remecida, rebosante\u00bb (Lc 6, 38).<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-349350","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349350"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349350\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}