{"id":349530,"date":"2013-07-14T04:00:24","date_gmt":"2013-07-14T02:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/encender-la-llama-en-los-jovenes\/"},"modified":"2024-06-06T12:33:16","modified_gmt":"2024-06-06T10:33:16","slug":"encender-la-llama-en-los-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/encender-la-llama-en-los-jovenes\/","title":{"rendered":"Encender la llama en los j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-88842\" style=\"text-align: -webkit-auto\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/2013_07_12_a2.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"288\" \/><\/p>\n<p>Nuestro sistema educativo ha preparado para este mundo a hombres que no comprenden la sociedad en la que deben vivir. Este sistema est\u00e1 destinado a destruir nuestra civilizaci\u00f3n y ya la est\u00e1 destruyendo. \u00a0Es in\u00fatil culpar a los pol\u00edticos, a los empresarios, a los abogados\u2026 Hemos dado a muchos de nuestros j\u00f3venes el primer empuj\u00f3n para que se introduzcan en el camino de la criminalidad. Es culpa nuestra si las calles est\u00e1n repletas de delincuentes. Es el momento de reparar esta locura. <strong>Es el momento de recoger a esta juventud, tan preciosa para la sociedad, y alimentarla con la fuente de la Vida. <\/strong><\/p>\n<p>Si los resultados no son buenos -\u00bfqui\u00e9n de nosotros puede librarse de esta responsabilidad? \u00a1Que cada uno examine su conciencia y examine tambi\u00e9n su filosof\u00eda de vida! Puesto que rechazamos las ense\u00f1anzas de la religi\u00f3n no logramos darnos cuenta de las m\u00e1s graves mutilaciones del laicismo. El hecho de haber alejado la religi\u00f3n de nuestra vida significa haber reducido la cultura a la erudici\u00f3n, la vida a la t\u00e9cnica, la ciencia a los manuales. Significa haber privado el esp\u00edritu del hombre de los valores del esp\u00edritu. Significa haberle quitado a la sociedad los principios constitutivos para constituirse y gobernarse, haberle quitado los criterios para elegir entre el bien y el mal, con sentido de responsabilidad y conciencia de la culpa. Una cultura sin Dios es una cultura a la que le falta la idea de un juez infalible, y por lo tanto de una sanci\u00f3n segura e inevitable ante cada acci\u00f3n humana. Y un ciudadano que no cree e ignora la sanci\u00f3n eterna tiende f\u00e1cilmente a abusar del hermano, tambi\u00e9n porque ignora que se trata de un abuso moral. El hombre aprende c\u00f3mo se hace una m\u00e1quina pero desconoce como fue hecho \u00e9l mismo. Sabe para qu\u00e9 sirve la atm\u00f3sfera pero ignora para qu\u00e9 sirve el alma.<\/p>\n<p><strong>Educar, formar, es encender una llama. <\/strong>Si queremos formar j\u00f3venes capaces de elevarse por encima de la ganancia econ\u00f3mica y del placer sensual, hay que elevarlos con una fe superior a la materia y al sentido. El hombre se eleva mediante un impulso sobrenatural, que no lo hace superhombre, sino que lo confirma como semejante a Dios. Este impulso de ascender se llama amor a Dios y su natural expansi\u00f3n es el amor al hombre. Genera hambre y sed de justicia y el joven, \u00e1vido de ella, lleva esta hambre a la sociedad.<\/p>\n<p><strong>La llama encendida se debe alimentar <\/strong>y hay que educar al joven para que custodie y haga crecer el calor y la luz.\u00a0 El tiene necesidad de una educaci\u00f3n que no se limite solo a la infancia, sino que vaya del nacimiento hasta la muerte, es decir a lo largo de toda la vida en el cual hay que arder y dar luz. Esta llama tiene necesidad de alimento, y el alimento es variado, son palabras, libros, espect\u00e1culos, y son sobre todo ejemplos y experiencias. Esta llama viva permite que se experimente \u00a0la gracia divina que empuja a ir hacia los seres m\u00e1s atormentados, hacia los menos dotados, los d\u00e9biles, los derrotados, los despreciados, para compensar en ellos, con nuestro don, nuestras deficiencias. Orientarse hacia ellos es necesario, como es necesario aspirar a la salud, aunque estemos enfermos, es m\u00e1s, justo porque estamos enfermos. Es necesario que todos colaboremos para suscitar una disposici\u00f3n de paz y de fuerza, de colaboraci\u00f3n y de altruismo, para convertirnos en divulgadores de la verdad.<\/p>\n<p>Igino Giordani en: <em>La societ\u00e0 cristiana,<\/em> Citt\u00e0 Nuova, 2010 (ed. Salesiana, 1942).<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/2013_07_12_a11.jpg\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-88844\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/2013_07_12_a11.jpg\" alt=\"\" width=\"649\" height=\"118\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy m\u00e1s que nunca se est\u00e1 planteando el tema de la correcci\u00f3n de las iniquidades de nuestra historia. La esperanza est\u00e1 depositada en los j\u00f3venes: Igino Giordani nos invita con este escrito extra\u00eddo de \u201cLa sociedad cristiana\u201d a reflexionar\u2026.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}