{"id":349660,"date":"2013-09-06T03:00:38","date_gmt":"2013-09-06T01:00:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/amar-con-los-hechos\/"},"modified":"2024-06-06T12:33:41","modified_gmt":"2024-06-06T10:33:41","slug":"amar-con-los-hechos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/amar-con-los-hechos\/","title":{"rendered":"Amar con los hechos"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-91277 alignleft\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/20130906-01.jpg\" alt=\"\" width=\"219\" height=\"208\" \/><strong>Se habla mucho del deber de dar testimonio<\/strong> que tiene el cristiano en la vida social: <strong>testimoniar a Cristo.<\/strong> Esto, en la pr\u00e1ctica,\u00a0 quiere decir que el mundo, viendo como el cristiano habla, act\u00faa, escribe, sufre, o goza, comprende quien es Cristo, siempre que \u00a0ese cristiano act\u00fae de forma que honre\u00a0 a Dios a trav\u00e9s de Cristo. Esto parecer\u00e1 arduo, casi una utop\u00eda. Y en cambio,<strong> porque fue \u00a0pedido por el mismo Cristo, quiere decir que es posible.<\/strong> \u00c9l lo ha considerado posible, y exige de cada uno de nosotros, que seamos perfectos en la Tierra como el Padre nuestro que est\u00e1 en los Cielos: \u00a1nada menos que esto!<\/p>\n<p><strong>En nuestro tiempo, el testimonio se exige sobre todo en el campo social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico,<\/strong> dado que es en estos \u00e1mbitos donde m\u00e1s com\u00fanmente se niega a Dios y se traiciona el Evangelio con ideolog\u00edas materialistas, con ego\u00edsmos feroces, con abusos demag\u00f3gicos. La tarea del cristiano es \u00a0purificar ese ambiente, <strong>actuando con la pureza de la vida, con la libertad en su comportamiento \u00e9tico, con el sacrificio de s\u00ed mismo. <\/strong>De hecho, la manera m\u00e1s segura para curar los males sociales consiste en construir en nosotros la conciencia del bien social y luego afirmarla, con la palabra, con la acci\u00f3n, con el voto, ya sea en casa, como en la oficina o en el taller; en los\u00a0 puestos de responsabilidad y ejecutivos, entre grandes y chicos. Cualquier acci\u00f3n que se realice, sea que se coma o se beba, se haga de forma de honrar a Dios. La gente que es esc\u00e9ptica, incr\u00e9dula o dubitativa se convertir\u00e1 \u00a0si reconoce en nosotros a Cristo.<\/p>\n<p><strong>El atractivo perenne y la acci\u00f3n saludable de un S. Francisco,<\/strong> deriva del hecho de que se reconoce en \u00e9l, los lineamientos de Cristo. Se nos ha consignado una tarea enorme: una tarea divina. <strong>Se me \u00a0exige que sea Cristo vivo <\/strong>tambi\u00e9n cuando doy clases, cuando escribo en un peri\u00f3dico, cuando atiendo a un enfermo de c\u00e1ncer en el hospital. Tenemos que serlo en cada momento, en la relaci\u00f3n con los hermanos, aunque sean desagradables o adversarios. <strong>Nosotros amamos al hermano, y el hermano nos abre una brecha a Dios.<\/strong> De este modo se encarna lo divino en la estructura humana, en la pol\u00edtica, en la econom\u00eda, en el arte, en el trabajo. Y como cada uno de nosotros vive su vida con sus necesidades, tensiones y problemas, de este modo lleva el alma de Cristo, la inspiraci\u00f3n del Evangelio como la soluci\u00f3n a la crisis de su \u00e9poca, transform\u00e1ndola en proceso de purificaci\u00f3n, en un medio para volver a ser\u00a0 libres.<\/p>\n<p><em>Igino Giordani en: Parole di vita, Societ\u00e0 Editrice Internazionale, 1954<\/em><\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto de Igino Giordani que proponemos, es un llamado a la autenticidad cristiana. Nos invita a ser verdaderos testigos del amor de Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349660","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349660","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349660"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349660\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349660"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349660"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349660"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}