{"id":349760,"date":"2013-10-01T03:00:30","date_gmt":"2013-10-01T01:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/muros-derribados-recibimiento-y-generosidad\/"},"modified":"2024-06-06T12:34:01","modified_gmt":"2024-06-06T10:34:01","slug":"muros-derribados-recibimiento-y-generosidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/muros-derribados-recibimiento-y-generosidad\/","title":{"rendered":"Muros derribados, recibimiento y generosidad."},"content":{"rendered":"<p>La Palabra de Vida de octubre nos vuelve a proponer el tema del amor al pr\u00f3jimo, que tiene infinidad de matices. Las siguientes palabras nos sugieren uno de estos matices:<\/p>\n<p>\u00abSi, como dice san Pablo, el amor rec\u00edproco es un deber, ser\u00e1 necesario tener un amor que ama en primer lugar como hizo Jes\u00fas con nosotros. Ser\u00e1 por lo tanto, un amor que toma la iniciativa, que no espera, que no exige\u00bb. En las experiencias que leemos a continuaci\u00f3n, hechos sencillos de la vida cotidiana, aparece la elecci\u00f3n de \u00abun amor concreto, que sabe comprender, prevenir, que es paciente, confiado, perseverante, generoso\u00bb<\/p>\n<p><strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-93209\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131001-01.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"168\" \/>La t\u00eda \u201cborrada\u201d &#8211; <\/strong>\u00abTengo una t\u00eda que quiero mucho. Durante las vacaciones iba a verla con algunas amigas para ayudarla en el trabajo del campo. Era su sobrina preferida, pero cuando me cas\u00e9, las cosas cambiaron: no quiso venir m\u00e1s a mi casa y no quiso conocer a mis hijos. Me enoj\u00e9 tanto,que durante quince a\u00f1os no pis\u00e9 su casa. La hab\u00eda borrado totalmente de mi vida. \u00daltimamente, leyendo en el Evangelio \u00abAma a tu pr\u00f3jimo\u00bb, me dije: \u201cme falta hacer algo grande, perdonar a la t\u00eda\u201d. Volv\u00ed al pueblo y convenc\u00ed a mi madre para que me acompa\u00f1ara a visitarla porque no recordaba el camino. Cuando llegamos, me sent\u00eda como el hijo pr\u00f3digo. Las dos nos pusimos a llorar de la alegr\u00eda. Ella acept\u00f3 con gusto lo que yo le hab\u00eda llevado. Fue dif\u00edcil separarnos y me salud\u00f3 muchas veces. La paz volvi\u00f3 entre nosotros. Ahora me esfuerzo por tener siempre encendido el fuego del afecto en la familia y tambi\u00e9n a mi alrededor\u00bb. S.P. \u2013 \u00c1frica<\/p>\n<p><strong>Recibimiento &#8211; <\/strong>\u00abRecibimos una carta de nuestro hijo casado en la cual nos ped\u00eda hospitalidad, sin decirnos el motivo que lo empujaba a dejar a su familia y volver a nuestra casa. Nuestra sorpresa fue grande, pero, a pesar de las preguntas que nos hac\u00edamos y las preocupaciones que nos atormentaban, comenzamos a preparar la habitaci\u00f3n para recibirlo lo mejor posible. Lo recibimos con serenidad, respetando su dolor.\u00a0 En poco de tiempo, \u00e9l comenz\u00f3 a abrirse, y fue comunic\u00e1ndonos sus problemas y sus dificultades. Lo escuchamos con el coraz\u00f3n abierto sin investigar ni dar consejos. Rodeado por el amor y la confianza, nuestro hijo logr\u00f3 reflexionar con tranquilidad y tomar la decisi\u00f3n de volver a su casa. Tal vez Dios se sirvi\u00f3 de nosotros para ayudarlo a recomponer su familia\u00bb N. C. L. \u2013 Per\u00f9<\/p>\n<p><strong><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-93221 alignright\" style=\"margin-left: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/20131001-02.jpg\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"145\" \/>Los esqu\u00edes &#8211; \u00a0<\/strong>\u00abUna ma\u00f1ana golpea en la puerta una joven de Albania que me pide ropa y zapatos. Preparo enseguida algo a la vista de los ojos de los ni\u00f1os que me ven ir y venir por el corredor. Despu\u00e9s me doy cuenta de que detr\u00e1s de un postigo hay un par de esqu\u00edes que mi hijo Gianni quiere mucho. Me pregunto por qu\u00e9 est\u00e1n all\u00ed: \u00abSe los regalo a la se\u00f1ora \u2013dice Gianni-para sus hijos, total ya no nieva m\u00e1s\u00bb. Estamos en los primeros d\u00edas de octubre. Es verdad que la generosidad nace en los hijos cuando ven que sus padres la practican\u00bb. F. P.-Italia<\/p>\n<p><strong>La bolsa<\/strong> &#8211; \u00abHabiendo emigrado a Europa, un d\u00eda veo por la calle a una se\u00f1ora con bolsas pesadas: \u00abSe\u00f1ora, la puedo ayudar? \u00bb. Ella me responde: \u00abNo, yo puedo \u00a0sola\u00bb. \u00abPero yo quiero ayudarte\u00bb. \u00abEst\u00e1 bien, toma esta bolsa\u00bb. Me invita a su casa y me ofrece la cena. A trav\u00e9s de esta familia que me recibi\u00f3 bien, luego encontr\u00e9 trabajo. A menudo, las personas como yo tienen problemas concretos: encontrar trabajo, casa, dinero para mantenerse, pero a veces s\u00f3lo se necesita \u00a0una charlita, un n\u00famero de tel\u00e9fono para pedir ayuda en los momentos dif\u00edciles. La solidaridad que encontr\u00e9 en las familias cristianas me hizo comprender que Dios es padre de todos; ama a todos como hijos\u00bb. L. E.-Marruecos.<\/p>\n<p>Fuente: \u00a0<em>El Evangelio del d\u00eda,<\/em> octubre 2013, Editorial <em>Citt\u00e0 Nuova<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Episodios de la vida cotidiana que se producen bajo la consigna de tomar la iniciativa e ir hacia el otro, incluso cuando esto es dif\u00edcil. Nos lo recuerda la Palabra de Vida del mes de octubre.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349760","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349760","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349760"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349760\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349760"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349760"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349760"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}