{"id":349790,"date":"2013-10-13T03:00:47","date_gmt":"2013-10-13T01:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/en-las-huellas-de-maria\/"},"modified":"2024-06-06T12:34:07","modified_gmt":"2024-06-06T10:34:07","slug":"en-las-huellas-de-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/en-las-huellas-de-maria\/","title":{"rendered":"En las huellas de Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-94229 alignleft\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/MariaModelloPerfetto-a.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"128\" \/>  \u00abHoy, m\u00e1s que nunca, la Iglesia insiste en proponer <strong>la imitaci\u00f3n de Mar\u00eda a trav\u00e9s de la escucha de la palabra de Dios <\/strong>y en la pr\u00e1ctica de su palabra en todas las situaciones. La imitaci\u00f3n de Mar\u00eda se resume en su actitud t\u00edpica frente a la voluntad de Dios y en las palabras de Jes\u00fas: \u00abconservaba con cuidado todas estas cosas, medit\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc. 2, 19).  <strong>Su coraz\u00f3n era un para\u00edso de cosas divinas: <\/strong>una habitaci\u00f3n del Verbo encarnado y hablado. Ella era aqu\u00e9lla, que, como ten\u00eda a Jes\u00fas en su seno, ten\u00eda la sabidur\u00eda en el coraz\u00f3n. Se hizo capaz de recibir en s\u00ed misma a Dios porque se hab\u00eda acostumbrado a vaciarse de s\u00ed para colmarse de la mente de El. Mar\u00eda actu\u00f3 en el mundo llevando \u00abuna vida com\u00fan\u00bb, la de la mayor\u00eda de la gente, que est\u00e1 cargada de \u00absolicitudes familiares y de trabajo\u00bb, como nos ocurre a todos. Para darse toda a todos tradujo en materia prima de la santidad las vicisitudes de la vida de todos los d\u00edas, mostrando que se puede llegar a Dios sin salir del \u00e1mbito de una existencia com\u00fan. Por esta raz\u00f3n Ella es modelo de todos nosotros, y todos nosotros estamos en condiciones de reproducir \u2013prolongar- la misi\u00f3n que Ella desempe\u00f1\u00f3, en la humanidad, y reproducirla en cualquier condici\u00f3n humana nos encontremos.  <strong>Cada alma puede copiar a Mar\u00eda. <\/strong>Se debe s\u00f3lo comportar de forma que el que vea sus expresiones reconozca a Mar\u00eda, o descubra a Mar\u00eda: y as\u00ed esa alma d\u00e1 al mundo al Redentor. En Mar\u00eda se re-encuentran los pobres, los obreros, los enfermos, los ancianos; en Ella se re-encuentran, tambi\u00e9n, con la misma facilidad, los doctos, los cient\u00edficos, los estadistas: pensemos en Bernardo, en Tom\u00e1s de Aquino, en Dante, en Milton, en Manzini\u2026 Muchos no saben definir el cristianismo, ignoran del cristianismo su doctrina. Pero de la mam\u00e1, desde la \u00e9poca de la escuela,\u00a0 grabaron y custodian\u00a0 una imagen de Mar\u00eda. En Ella comprenden que el cristianismo es un conjunto de cosas buenas: amor, piedad, solidaridad, fuerza, inocencia, alegr\u00eda, belleza\u2026 Es el conjunto de las virtudes m\u00e1s deseadas con algo m\u00e1s: estas virtudes son vividas con una tal simplicidad que son accesibles a todos: alcanza, como hizo Ella, con apoyarse en Dios, ponerse en sus manos (\u2026)  <strong>Si miras con tus ojos al pr\u00f3jimo <\/strong>y si consideras con tu mente la pol\u00edtica, la econom\u00eda, los estilos de convivencia, recibes mucha amargura. Pero si miras a las personas y a las cosas con los ojos de Mar\u00eda, ante estas cosas te invade la piedad. Las l\u00e1grimas se impregnan de amor, y en la luz divina lo que parece grandioso o terrible o mortal se deshincha, y los gestos recobran la medida de su peque\u00f1ez (\u2026). Si miras el mundo con los ojos de Ella, de los rostros m\u00e1s sombr\u00edos, de los hechos m\u00e1s oscuros, brotan chispas de humanidad, de simpat\u00eda, de poes\u00eda. Brota lo divino que la encarnaci\u00f3n injert\u00f3 en lo humano.  <strong>Mar\u00eda es la criatura simple, <\/strong>imitarla implica\u00a0 abandonar las palabras dif\u00edciles,\u00a0 los gestos estudiados,\u00a0 las relaciones en clave diplom\u00e1tica (\u2026); en resumen el lavado de todos los trucos adheridos al alma, de tal modo de re-descubrir el propio yo, el que Dios hizo. Se objetar\u00e1 que as\u00ed nos exponemos a la insidia de la gente astuta y sofisticada. Pero frente a esta gente, nuestra defensa tal vez \u2013casi la mayor astucia- consiste en la simplicidad, que desarma. La verdad es la diplomacia m\u00e1s sutil. Mar\u00eda va derecho por su camino, dice lo que piensa, hace lo que debe. En Mar\u00eda se re-encuentran todas las almas que emplean las armas del bien, de la oraci\u00f3n, del arrepentimiento, del perd\u00f3n. Imitando a Mar\u00eda, mejor dicho, uni\u00e9ndonos a Mar\u00eda, la marcha de la existencia se convierte en una escalada hacia el Cielo. <strong>Las asperezas de la vida se convierten en dulzura, <\/strong>nos dejamos tomar de la mano por Ella, su mano pura de madre que no conoce el cansancio\u00bb.  Igino Giordani en: <em>Maria modello perfetto,<\/em> Citt\u00e0 Nuova, 2001 (1967).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este mes proponemos un escrito de Igino Giordani que nos conduce a intuir su relaci\u00f3n profunda con Mar\u00eda. Su camino hacia una comprensi\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de Su misterio.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349790","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349790\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}