{"id":349946,"date":"2013-12-08T04:04:13","date_gmt":"2013-12-08T03:04:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/la-aventura-de-la-unidad-los-inicios-3\/"},"modified":"2024-06-06T12:34:39","modified_gmt":"2024-06-06T10:34:39","slug":"la-aventura-de-la-unidad-los-inicios-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/la-aventura-de-la-unidad-los-inicios-3\/","title":{"rendered":"La aventura de la unidad:  Los inicios \/3"},"content":{"rendered":"<p><p><span style=\"font-family: Arial;font-size: small\">Continuaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/news\/2013\/12\/01\/lavventura-dellunita-gli-inizi2\/\">\u00abLa aventura de la Unidad\u00bb\/<span style=\"text-decoration: underline\"><span style=\"color: #0000ff\">Los inicios\/2<\/span><\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin-left: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Piazza-Cappuccini-1-200x135.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"135\" \/><\/p>\n<p><strong>Las muchachas que viven all\u00ed<\/strong>, pero tambi\u00e9n las personas que lo visitan siempre, advierten en esos meses un salto de calidad en sus vidas. Tienen la impresi\u00f3n de que Jes\u00fas realice entre ellas su promesa: \u00ab<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/it\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/gesu-in-mezzo\/\">Donde dos o m\u00e1s est\u00e1n reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos<\/a>\u00bb. (Mt 18, 20). No quieren perderlo m\u00e1s, y hacen toda su parte para evitar que su presencia se desvanezca por su culpa. \u00abM\u00e1s tarde, mucho m\u00e1s tarde \u2013precisar\u00e1 Chiara Lubich, se entender\u00e1: es una reproducci\u00f3n, un germen sui generis, de la casita de Nazaret: una convivencia de v\u00edrgenes (muy pronto tambi\u00e9n de casados) con Jes\u00fas en medio de ellos\u00bb. He aqu\u00ed \u201cel focolar\u201d, ese lugar donde el fuego del amor calienta los corazones y sacia las mentes. \u00abPero para tenerlo con nosotros \u2013explica Chiara a sus compa\u00f1eras- es necesario estar dispuestas a dar la vida la una por la otra. Jes\u00fas est\u00e1 espiritualmente y plenamente presente entre nosotros si estamos unidas as\u00ed. \u00c9l quien dijo: \u201cQue sean tambi\u00e9n ellos una cosa sola en nosotros, para que el mundo crea\u201d(Gv 17,21)\u00bb.<\/p>\n<p>En efecto,<strong> alrededor de Chiara y de las muchachas del focolar prosigue una serie impresionante de adhesiones<\/strong> al proyecto de la unidad que parece nuevo, si bien apenas se est\u00e1 delineando. Y no faltan las conversiones, las m\u00e1s variadas. Se salvan vocaciones en peligro, y surgen nuevas. De hecho, muy pronto \u2013pr\u00e1cticamente enseguida- tambi\u00e9n muchachos y adultos se unen a las chicas del focolar. De ese per\u00edodo quedan especialmente en la memoria reuniones concurridas e intensas los s\u00e1bados a las 3.00 de la tarde en la Sala Massaia. All\u00ed Chiara cuenta experiencias del Evangelio vivido y anuncia los primeros descubrimientos que se convertir\u00edan posteriormente en la \u201c<a href=\"https:\/\/www.focolare.org\/es\/chiara-lubich\/spiritualita-dellunita\/\">espiritualidad de la unidad<\/a>\u201d. El fervor crece sin medida de modo que ya en 1945 alrededor de 500 personas \u2013de todas las edades, hombres y mujeres, de todas las vocaciones y estratos sociales- desean compartir el ideal de las muchachas del focolar. Tienen todo en com\u00fan, as\u00ed como suced\u00eda en las primeras comunidades cristianas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" style=\"margin-right: 10px\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2010\/07\/Povero1-200x174.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"174\" \/>Se lee en el Evangelio la frase: <strong>\u00abDen y se les dar\u00e1\u00bb <\/strong>(Lc 6,38)<strong>.<\/strong> Estas palabras se transforman en experiencia cotidiana. Dan, dan siempre, las muchachas y sus amigos, siguen dando y reciben, reciben siempre, siguen recibiendo. \u00bfQueda un s\u00f3lo huevo en casa para todas? Lo ofrecen a un pobre que viene a tocar la puerta. \u00a1Esa misma ma\u00f1ana, alguien les deja en el porche una bolsita de huevos! Tambi\u00e9n est\u00e1 escrito: \u00ab<strong>Pidan y se les dar\u00e1<\/strong>\u00bb (Mt 7,7). Piden muchas cosas por las m\u00faltiples necesidades, no tanto de ellas, sino de los hermanos en necesidad. Y en plena guerra llegan sacos de harina, latas de leche, frascos de mermelada, atados de le\u00f1a, ropa. Frecuentemente, con el mantel m\u00e1s bello y la atenci\u00f3n debida a personas recomendadas, se sientan a la mesa del focolar una focolarina y un pobre, una focolarina y un pobre\u2026<\/p>\n<p><strong>El d\u00eda de la fiesta de Cristo Rey de 1945<\/strong>, Chiara y sus compa\u00f1eras se re\u00fanen alrededor del altar despu\u00e9s de la Misa. Se dirigen a Jes\u00fas con la simplicidad de quien ha entendido que es un hijo. Y le rezan: \u00abT\u00fa sabes la forma de realizar la unidad, el que todos sean uno. Henos aqu\u00ed. Si quieres, \u00fasanos\u00bb. La liturgia del d\u00eda las fascina: \u00abP\u00eddeme \u2013recita el salmo- y te dar\u00e9 en herencia las gentes y en dominio hasta los \u00faltimos confines de la tierra \u00bb. As\u00ed, con simplicidad evang\u00e9lica, piden nada menos que \u201clos \u00faltimos confines de la tierra\u201d: para ellas Dios es omnipotente. El comportamiento de las muchachas de la \u201ccasita\u201d sorprende a quien las encuentra.<\/p>\n<p>Todo esto no pod\u00eda dejar indiferente a la ciudad, que entonces cuenta con pocas decenas de miles de habitantes, y mucho menos a la Iglesia trentina. Mons. Carlo De Ferrari entiende a Chiara y su nueva aventura y la bendi-ce. Su aprobaci\u00f3n y su bendici\u00f3n acompa\u00f1aron el Movimiento hasta su muerte. A partir de ese momento casi imperceptiblemente, se superan las fronteras de la regi\u00f3n, invitadas a Mil\u00e1n, Roma, Sicilia. Por doquier florecen comunidades cristianas seg\u00fan el estilo de aquella surgida en Trento. Se llegar\u00e1 lejos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Continuamos con el relato del comienzo de los Focolares, cuando se experimenta por primera vez la eficacia de las promesas evang\u00e9licas. Un peque\u00f1o grupo de chicas con la mirada dirigida al mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46],"tags":[],"class_list":["post-349946","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=349946"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/349946\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=349946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=349946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=349946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}