{"id":350070,"date":"2014-01-28T04:00:19","date_gmt":"2014-01-28T03:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/febrero-2014\/"},"modified":"2024-06-06T12:35:02","modified_gmt":"2024-06-06T10:35:02","slug":"febrero-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/febrero-2014\/","title":{"rendered":"Febrero 2014"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #008080\">\u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Ante todo, seg\u00fan Jes\u00fas, hay un medio excelente de purificaci\u00f3n: \u00abVosotros ya est\u00e1is limpios por la palabra que os he anunciado\u00bb (<em>Jn<\/em> 15, 3). No son los ejercicios rituales los que purifican el alma, sino su Palabra. La Palabra de Jes\u00fas no es como las palabras humanas; en ella est\u00e1 presente Cristo, as\u00ed como est\u00e1 presente de otro modo en la Eucarist\u00eda. Por ella Cristo entra en nosotros siempre que la dejemos actuar, nos hace libres del pecado y, por tanto, puros de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, la pureza es fruto de vivir la Palabra, todas esas Palabras de Jes\u00fas que nos liberan de los llamados <em>apegos<\/em>, en los que caemos sin remedio si no tenemos el coraz\u00f3n en Dios y en sus ense\u00f1anzas. Pueden referirse a las cosas, a las criaturas o a uno mismo. Pero si el coraz\u00f3n est\u00e1 atento solo a Dios, todo el resto cae.<\/p>\n<p>Para salir airosos de esta empresa puede ser \u00fatil repetir durante el d\u00eda a Jes\u00fas, a Dios, esa invocaci\u00f3n del salmo que dice: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres mi \u00fanico bien\u00bb (cf. <em>Sal<\/em> 16, 2). Repit\u00e1moslo a menudo, y sobre todo cuando alg\u00fan apego quiera arrastrar nuestro coraz\u00f3n hacia esas im\u00e1genes, sentimientos y pasiones que pueden ofuscar la visi\u00f3n del bien y quitarnos la libertad.<\/p>\n<p>Cuando nos apetezca mirar ciertos carteles publicitarios o ver ciertos programas de televisi\u00f3n, \u00a1no! Dig\u00e1mosle: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres mi \u00fanico bien\u00bb, y este ser\u00e1 el primer paso para salir de nosotros mismos y volver a declararle a Dios nuestro amor. Y as\u00ed habremos ganado en pureza.<\/p>\n<p>\u00bfNos percatamos a veces de que una persona o una actividad se interponen, como un obst\u00e1culo, entre Dios y nosotros y empa\u00f1an nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l? Entonces es el momento de repetirle: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa eres mi \u00fanico bien\u00bb. Esto nos ayudar\u00e1 a purificar nuestras intenciones y a recobrar la libertad interior.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #008080\">\u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Vivir la Palabra nos hace libres y puros porque es amor. El amor es lo que purifica con su fuego divino nuestras intenciones y toda nuestra intimidad, pues el <em>coraz\u00f3n<\/em>, seg\u00fan la Biblia, es la sede m\u00e1s profunda de la inteligencia y de la voluntad.<\/p>\n<p>Pero hay un amor que Jes\u00fas nos recomienda y que nos permite vivir esta bienaventuranza: \u00a0el amor rec\u00edproco, el amor de quien est\u00e1 dispuesto a dar la vida por los dem\u00e1s, a ejemplo de Jes\u00fas. Este crea una corriente, un intercambio, un clima cuya nota determinante es precisamente la transparencia, la pureza, por la presencia de Dios, que es el \u00fanico que puede crear en nosotros un coraz\u00f3n puro (cf. <em>Sal<\/em> 51, 12). Si vivimos el amor mutuo, la Palabra produce sus efectos de purificaci\u00f3n y santificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El individuo aislado es incapaz de resistir largo tiempo a las instigaciones mundanas, mientras que en el amor rec\u00edproco encuentra el ambiente sano capaz de proteger su pureza y toda su existencia cristiana aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #008080\">\u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Y aqu\u00ed est\u00e1 el fruto de esta pureza que siempre hay que reconquistar: que se puede <em>ver<\/em> a Dios, es decir, comprender su acci\u00f3n en nuestra vida y en la historia, o\u00edr su voz en el coraz\u00f3n, captar su presencia all\u00ed donde est\u00e1: en los pobres, en la Eucarist\u00eda, en su Palabra, en la comuni\u00f3n fraterna, en la Iglesia.<\/p>\n<p>Es un modo de saborear la presencia de Dios ya desde esta vida, \u00abcaminando en fe y no en visi\u00f3n\u00bb (cf. <em>2 Co<\/em> 5, 7), hasta que veamos \u00abcara a cara\u00bb (<em>1 Co<\/em> 13, 12) eternamente.<\/p>\n<p>Chiara Lubich<\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><em>Palabra de vida<\/em> publicada en <em>Ciudad Nueva<\/em> n. 359 (11\/1999), pp. 28-29.<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBienaventurados los limpios de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios\u00bb (Mt 5, 8).<\/p>\n","protected":false},"author":27,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[95,46],"tags":[],"class_list":["post-350070","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-palabra-de-vida","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/350070","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=350070"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/350070\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=350070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=350070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=350070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}