{"id":350262,"date":"2014-03-30T20:10:58","date_gmt":"2014-03-30T18:10:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/abril-2014\/"},"modified":"2024-06-06T12:35:35","modified_gmt":"2024-06-06T10:35:35","slug":"abril-2014","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/abril-2014\/","title":{"rendered":"Abril 2014"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<h3><span style=\"color: #008080\">\u201cLes doy un mandamiento nuevo: \u00e1mense los unos a los otros. As\u00ed como yo los he amado, \u00e1mense tambi\u00e9n ustedes los unos a los otros\u201d (Jn 13,34)<\/span><\/h3>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 por morir y todo lo que dice se relaciona con ese pr\u00f3ximo acontecimiento. Su inminente muerte requiere la soluci\u00f3n de un problema. \u00bfC\u00f3mo puede permanecer entre los suyos para llevar adelante la Iglesia?<\/p>\n<p>Sabemos que Jes\u00fas est\u00e1 presente en las acciones sacramentales, por ejemplo en la Eucarist\u00eda de la misa.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n est\u00e1 presente donde se vive el amor rec\u00edproco. \u00c9l dijo: \u201cPorque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy presente en medio de ellos\u201d (Mateo 18, 20).<\/p>\n<p>Por lo tanto, en la comunidad que vive profundamente el amor rec\u00edproco, puede permanecer eficazmente presente. Y a trav\u00e9s de la comunidad seguir revel\u00e1ndose al mundo, influyendo en la humanidad.<\/p>\n<p>\u00bfNo es espl\u00e9ndido? \u00bfNo dan ganas de vivir inmediatamente este amor junto a nuestros pr\u00f3jimos?<\/p>\n<p>Juan, que recoge las palabras que estamos profundizando, ve en el amor rec\u00edproco el mandamiento por excelencia de la Iglesia, cuya vocaci\u00f3n es ser comuni\u00f3n, ser unidad.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #008080\">\u201cLes doy un mandamiento nuevo: \u00e1mense los unos a los otros. As\u00ed como yo los he amado, \u00e1mense tambi\u00e9n ustedes los unos a los otros\u201d (Jn 13,34)<\/span><\/h3>\n<p>Jes\u00fas dice inmediatamente despu\u00e9s: \u201cEn esto todos reconocer\u00e1n que ustedes son mis disc\u00edpulos: en el amor que se tengan los unos a los otros\u201d (Juan 13, 35).<\/p>\n<p>Por lo tanto, si queremos buscar el verdadero signo de autenticidad de los disc\u00edpulos de Cristo, si queremos conocer su distintivo, tenemos que individualizarlo en el amor rec\u00edproco puesto en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Los cristianos se reconocen en este signo. Si falta, la humanidad no descubre a Jes\u00fas en la Iglesia.<\/p>\n<p>El amor rec\u00edproco crea la unidad. \u00bfY qu\u00e9 produce la unidad? \u201cQue todos sean uno \u2013agrega Jes\u00fas- para que el mundo crea\u201d (Juan 17, 21). Al revelar la presencia de Cristo, la unidad arrastra al mundo tras \u00c9l. Frente a la unidad y al amor rec\u00edproco el mundo cree en \u00c9l.<\/p>\n<p>En el mismo discurso de adi\u00f3s Jes\u00fas llama \u201csuyo\u201d a este mandamiento.<\/p>\n<p>Es suyo y por lo tanto lo queremos especialmente.<\/p>\n<p>No debemos entenderlo simplemente como una norma, una regla o un mandamiento igual a los dem\u00e1s. Jes\u00fas quiere revelarnos una manera de vivir, quiere decirnos c\u00f3mo encarar la existencia. En efecto, para los primeros cristianos este mandamiento era la base de sus vidas. Dec\u00eda Pedro: \u201cSobre todo, \u00e1mense profundamente los unos a los otros\u201d (1 Pedro 4, 8).<\/p>\n<p>Antes del trabajo, antes del estudio, de la misa y de cualquier otra actividad, tenemos que verificar si reina entre nosotros el amor mutuo. De ser as\u00ed, todo tiene valor. Sin ese fundamento nada es agradable a Dios.<\/p>\n<h3><span style=\"color: #008080\">\u201cLes doy un mandamiento nuevo: \u00e1mense los unos a los otros. As\u00ed como yo los he amado, \u00e1mense tambi\u00e9n ustedes los unos a los otros\u201d (Jn 13,34)<\/span><\/h3>\n<p>Adem\u00e1s dice que este mandamiento es nuevo. \u201cLes doy un mandamiento nuevo\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa? \u00bfAcaso que se trata de un mandamiento no conocido?<\/p>\n<p>No. Nuevo significa que es para los tiempos nuevos. \u00bfY de qu\u00e9 se trata, entonces?<\/p>\n<p>Jes\u00fas muri\u00f3 por nosotros. Es decir que nos am\u00f3 sin medida. \u00bfC\u00f3mo era su amor? Ciertamente no como el nuestro. El suyo era un amor divino. Nos dice: \u201cComo el Padre me am\u00f3, tambi\u00e9n yo los he amado a ustedes\u201d (Juan 15, 9). Es decir que nos am\u00f3 con el mismo amor con el que se aman \u00c9l y el Padre.<\/p>\n<p>Con ese amor tenemos que amarnos unos a otros para realizar el mandamiento nuevo.<\/p>\n<p>Un amor que nosotros, en cuanto hombres y mujeres, no poseemos. Pero lo recibimos por ser cristianos. \u00bfY qui\u00e9n nos lo dona? El Esp\u00edritu Santo lo infunde en los corazones de todos los creyentes.<\/p>\n<p>Por lo tanto, existe una afinidad entre el Padre, el Hijo y los cristianos gracias a que poseemos el mismo amor divino. Ese amor nos introduce en la Trinidad, nos hace hijos de Dios.<\/p>\n<p>Por ese amor el cielo y la tierra est\u00e1n unidos por una gran corriente. Por \u00e9l la comunidad cristiana es llevada a la esfera de Dios y la realidad divina vive en la tierra cuando los cristianos se aman.<\/p>\n<p>\u00bfNo es divinamente hermoso todo esto y extraordinariamente fascinante?<\/p>\n<p style=\"text-align: right\">Chiara Lubich<\/p>\n<p>Este comentario se public\u00f3 por primera vez en 1980.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLes doy un mandamiento nuevo: \u00e1mense los unos a los otros. 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