{"id":358084,"date":"2024-06-25T09:15:54","date_gmt":"2024-06-25T07:15:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/evangelio-vivido-una-semilla-que-germina-y-crece\/"},"modified":"2024-07-09T09:34:52","modified_gmt":"2024-07-09T07:34:52","slug":"evangelio-vivido-una-semilla-que-germina-y-crece","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-una-semilla-que-germina-y-crece\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: una semilla que germina y crece"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En el sem\u00e1foro<\/strong><br\/>Una vez a la semana viajo desde mi ciudad natal a una ciudad m\u00e1s grande para reunirme con amigos con los que comparto los mismos ideales. Intento llevar dinero extra conmigo para ayudar a la gente que pide limosna en los sem\u00e1foros. La semana pasada, de regreso a casa, me detuve en un sem\u00e1foro en rojo y se me acerc\u00f3 un joven dispuesto a limpiar el parabrisas. Baj\u00e9 la ventanilla y mientras buscaba el dinero para darle le dije que no lo limpiara porque no llegar\u00eda antes de que el sem\u00e1foro se pusiera en verde.   <\/p>\n\n<p>Me mir\u00f3 y dijo: \u201c\u00bfPuedes darme un poco m\u00e1s? Tengo que comprar pollo para mis hijos\u201d. Respond\u00ed que s\u00ed. De hecho, lo que le estaba dando no le habr\u00eda servido de mucho. Tom\u00f3 el dinero y dijo: \u201c\u00bfMe deja que me lo gane? Prometo que lo har\u00e9 r\u00e1pido\u201d.   <\/p>\n\n<p>Casi sin esperar mi respuesta, comenz\u00f3 a limpiar el vidrio, terminando justo antes de que el sem\u00e1foro se pusiera en verde. Acto seguido se acerc\u00f3 a la ventanilla del coche y, con cara de alegr\u00eda, estrech\u00e1ndome la mano, me agradeci\u00f3 y me dese\u00f3 todo lo mejor. Mientras regresaba a casa pens\u00e9 en lo sucedido y entend\u00ed que los peque\u00f1os gestos a veces nos edifican y ense\u00f1an m\u00e1s a nosotros mismos que a las personas para las que las hacemos. S\u00e9 que Dios est\u00e1 en todas partes, pero nunca se me ocurri\u00f3 que me estaba esperando en un sem\u00e1foro.   <br\/><em>(S. Z. \u2013 Argentina)<\/em><\/p>\n\n<p><strong>En la c\u00e1rcel<\/strong><br\/>Por tr\u00e1fico de drogas acab\u00e9 en la c\u00e1rcel de menores, donde sin embargo segu\u00ed recibiendo visitas de Valerio, mi profesor cuando iba al colegio. Y esto no pod\u00eda dejarme indiferente. Si en mi vida hab\u00eda tratado con gente mala que cre\u00eda amigos, no con Valerio: \u00e9l me quer\u00eda sin ning\u00fan inter\u00e9s. Tambi\u00e9n me cont\u00f3 historias de otros chicos que hab\u00edan hecho una elecci\u00f3n diferente a la m\u00eda, basada en el Evangelio. Un d\u00eda lleg\u00f3 a mi celda un nuevo \u201chu\u00e9sped\u201d: un chico tan sucio que apestaba. Los compa\u00f1eros comenzaron a insultarlo, escupirle y orden\u00e1ndole que fuera a lavarse. Como no ten\u00eda jab\u00f3n, ni toalla, ni muda de ropa, sal\u00ed en su defensa y le di mi ropa, jab\u00f3n y toalla. Fue a darse una ducha y volvi\u00f3 la calma. Esta experiencia fue el comienzo de un punto de inflexi\u00f3n. Pens\u00e9 que por todo lo que hab\u00eda hecho, el amor hab\u00eda desaparecido dentro de m\u00ed. En cambio, fue como una semilla que, m\u00e1s viva que nunca, empez\u00f3 a florecer.          <br\/><em>(T. \u2013 Italia)<\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>A cargo de Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n\n<p><em>(extra\u00eddo de \u201cIl Vangelo del Giorno\u201d, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o X\u2013 n\u00famero 1 mayo-junio de 2024)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que Dios pone en nuestro coraz\u00f3n, sin pedirnos mucho a cambio, es el signo precioso de una inmensa confianza que \u00c9l tiene en la humanidad y genera un milagro que muchas veces ya no nos sorprende: el nacimiento de un fruto. As\u00ed lo cuenta el evangelista Marcos en la par\u00e1bola: \u201cAs\u00ed es el reino de Dios: como un hombre que echa la semilla en la tierra; sea que duerma o se levante, de noche o de d\u00eda, la semilla va creciendo\u201d (Mc 4, 26-27). De buena tierra, despu\u00e9s de haber acogido la semilla, s\u00f3lo nos queda esperar pacientemente para luego sorprendernos.  <\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":358079,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[46,3094,3289],"tags":[3199,3302],"class_list":["post-358084","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categorizar","category-sociale-4","category-testimonianze-di-vita-es","tag-ppg-es","tag-testimonianze-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=358084"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358084\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/358079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=358084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=358084"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=358084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}