{"id":366462,"date":"2024-11-08T15:55:01","date_gmt":"2024-11-08T14:55:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/de-que-sirve-la-guerra-2\/"},"modified":"2024-11-16T18:12:13","modified_gmt":"2024-11-16T17:12:13","slug":"de-que-sirve-la-guerra-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/de-que-sirve-la-guerra-2\/","title":{"rendered":"\u00bfDe qu\u00e9 sirve la guerra?"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:47% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"687\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1311544.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-366281 size-full\" srcset=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1311544.jpg 1024w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1311544-980x657.jpg 980w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/1311544-480x322.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p><em>La paz es el resultado de un proyecto: un proyecto de fraternidad entre los pueblos, de solidaridad con los m\u00e1s d\u00e9biles, de respeto rec\u00edproco. De ese modo se construye un mundo m\u00e1s justo, se arrincona la guerra come una pr\u00e1ctica b\u00e1rbara que pertenece a la fase oscura de la historia del g\u00e9nero humano. Pasaron muchos a\u00f1os desde la primera publicaci\u00f3n de este escrito, que resulta aun muy actual, en un momento en el que el mundo est\u00e1 desgarrado por conflictos atroces. La historia, nos dice Giordani, podr\u00eda ense\u00f1arnos mucho.   <\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n<div style=\"height:27px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p>La guerra es un homicidio en gran escala, disfrazado de una suerte de culto sagrado, como el sacrificio al dios Baal. Y la raz\u00f3n de ella es el terror que inspira, la retorica tras la que se esconde y los intereses que implica. Cuando la humanidad haya progresado espiritualmente, la guerra sera incluida entre los ritos cruentos, las supersticiones de los hechiceros y los fen\u00f3menos de barbarie. <\/p>\n\n<p>La guerra es para la humanidad lo que la enfermedad para la salud, o el pecado para el alma. Es destrucci\u00f3n y verg\u00fcenza; ataca al alma y al cuerpo, a los individuos y a la colectividad.<\/p>\n\n<p>Einstein afirmaba que el hombre tenia necesidad de odiar y destruir, y la guerra lo satisfac\u00eda. Pero no es asi. La mayorfa de los hombres, pueblos enteros, no manifiestan esa necesidad. O, en todo caso, saben contenerla. La raz\u00f3n y la religi\u00f3n condenan la guerra.   <\/p>\n\n<p>Todas las cosas apetecen la paz, segun Tomas de Aquino. En efecto, todas apetecen la vida. Solo los locos o los enfermos terminales pueden desear la muerte. Y la guerra es muerte. El pueblo no la quiere; la quieren algunas minor\u00edas que con la violencia se aseguran provechos econ\u00f3micos o, tambi\u00e9n, la satisfacci\u00f3n de las peores pasiones. M\u00e1s que nunca hoy, los costos, las muertes y la destrucci\u00f3n definen a la guerra como una \u201cmasacre in\u00fatil\u201d. Masacre y, adem\u00e1s, in\u00fatil. Una victoria de la muerte sobre la vida, verdadero suicidio de la humanidad.       <\/p>\n\n<p>[\u2026] \u201cLa inteligencia humana, destinada a otras finalidades, ha inventado y puesto en marcha hoy instrumentos de guerra capaces e despertar el horror en el \u00e1nimo de toda persona honesta, sobre todo porque no atacan solo ej\u00e9rcitos sino que a menudo tambi\u00e9n a poblaciones civiles, ni\u00f1os, mujeres, ancianos, enfermos&#8230; adem\u00e1s de destruir construcciones sacras y obras de arte. \u00bfA qui\u00e9n no espanta la idea dde que nuevos cementerios se sumen a los ya numerosos del reciente conflicto y que nuevas ruinas humeantes de barrios y ciudades aumenten las destrucciones anteriores? \u00bfQui\u00e9n no tiembla al pensar que la destrucci\u00f3n de nuevas riquezas, inevitable consecuencia de la guerra, pueda agravar la crisis econ\u00f3mica que sufren los pueblos, especialmente las clases m\u00e1s humildes?\u201d <a>[1]<\/a>. [\u2026]<\/p>\n\n<p>Esa inutilidad fue confirmada por P\u00edo XII en 1951: \u201cTodos manifestaron con la misma en\u00e9rgica claridad el horror ante la guerra, y la convicci\u00f3n de que \u00e9sta no es un medio v\u00e1lido para dirimir conflictos y restablecer la justicia. A ello pueden ayudar solamente acuerdos consensuados de manera libre y leal. Para admitir razones que justifiquen una guerra popular -en el sentido que respondan al deseo y las voluntad de los pueblos- s\u00f3lo podr\u00eda considerarse injusticias tan may\u00fasculas y destructivas de los bienes esenciales que alteren la conciencia de toda naci\u00f3n\u201d <a>[2]<\/a>.<\/p>\n\n<p>As\u00ed como la peste apesta y el hambre genera hambruna, la guerra provoca muerte. Adem\u00e1s, destruye tambi\u00e9n los instrumentos de la vida. Es una industria temeraria, una f\u00e1brica de ruinas. <\/p>\n\n<p>Solamente un alterado mental puede pensar que de una masacre obtenga beneficios, salud de una grave hemorragia o energ\u00eda de una pulmon\u00eda. El mal produce mal, as\u00ed como la palmera d\u00e1tiles. La realidad demuestra, tambi\u00e9n en este campo, la inconsistencia pr\u00e1ctica del maquiav\u00e9lico aforismo seg\u00fan el cual \u201cel fin justifica los medios\u201d.  <\/p>\n\n<p>El fin puede ser la justicia, la libertad, el honor, el pan; pero los medios provocan tal destrucci\u00f3n de alimentos, libertad, justicia, dignidad, adem\u00e1s de vidas humanas -entre las de ni\u00f1os, mujeres, ancianos e inocentes de toda clase- que anulan tr\u00e1gicamente los mismos fines.<\/p>\n\n<p>En s\u00edntesis, la guerra no sirve de nada, fuera de destruir vidas y bienes.<\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Igino Giordani, La inutilidad de la guerra, Ciudad Nueva, Buenos Aires, 2003, pag. 9<br\/>da <a href=\"https:\/\/iginogiordani.info\/\">https:\/\/iginogiordani.info\/<\/a><\/em><br\/><em>Fotos: \u00a9 Pixabay y CSC Audiovisivi<\/em><\/p>\n\n<p><a>[1]<\/a> Pio XII, \u201c<em>Mirabile illud<\/em>\u201d, 1950.<br\/><a>[2]<\/a> Discurso al Cuerpo Diplom\u00e1tico, 1-1-1951.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Proponemos un extracto del celebre libro escrito por Igino Giordani en 1953 y vuelto a publicar en el 2003: La inutilidad de la guerra. \u201cSi quieres la paz, prepara la paz\u201d: es la ense\u00f1anza pol\u00edtica que nos ofrece en este volumen y que puede resumirse en este aforismo.  <\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":366259,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3094],"tags":[3523,3090,3199],"class_list":["post-366462","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociale-4","tag-igino-giordani-es","tag-pace-2","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=366462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/366462\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/366259"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=366462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=366462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=366462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}