{"id":379443,"date":"2025-04-04T05:00:00","date_gmt":"2025-04-04T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=379443"},"modified":"2025-04-07T10:55:25","modified_gmt":"2025-04-07T08:55:25","slug":"el-padre-enrico-pepe-una-vida-dedicada-totalmente-a-la-unidad-y-a-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-padre-enrico-pepe-una-vida-dedicada-totalmente-a-la-unidad-y-a-la-iglesia\/","title":{"rendered":"El Padre Enrico Pepe: una vida dedicada totalmente a la unidad y a la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:auto 22%\"><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCreo que el Padre Pepe, despu\u00e9s del Padre Silvano Cola, ha sido el sacerdote focolarino m\u00e1s carism\u00e1tico que he conocido\u00bb, as\u00ed se expres\u00f3 un sacerdote italiano cuando supo de la noticia del fallecimiento del Padre Enrico Pepe, ocurrido el 2 de marzo de 2025 en el focolar sacerdotal de Grottaferrata (cerca de Roma). \u00abEra una persona que ten\u00eda una mirada pura. Ve\u00eda a las personas en la verdad y tambi\u00e9n con misericordia\u00bb, as\u00ed dec\u00eda otro sacerdote de los Estados Unidos. Y el Cardenal Jo\u00e3o Braz De Aviz, prefecto em\u00e9rito del Dicasterio para la vida consagrada, en la homil\u00eda del funeral que \u00e9l presidi\u00f3: \u00abAgradezco al Se\u00f1or por c\u00f3mo el Padre Pepe nos cuid\u00f3 a nosotros sacerdotes, ayudando a muchos a no extraviar el regalo de la vida cristiana y del sacerdocio ministerial, porque nos consolid\u00f3 en la b\u00fasqueda continua de la unidad entre nosotros, con la Iglesia y con la Obra de Mar\u00eda\u00bb.   <\/p>\n<\/div><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"724\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe05-724x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-379412 size-full\"\/><\/figure><\/div>\n\n<div style=\"height:17px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, \u00bfqui\u00e9n era el Padre Enrico Pepe? \u00c9l mismo nos cuenta algo en su libro <em>Un\u2019avventura nell\u2019unit\u00e0 <\/em> (Una aventura en la unidad), Citt\u00e0 Nuova, 2018). <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enrico naci\u00f3 el 15 de noviembre de 1932 en el pueblo de Cortino (en la provincia de T\u00e9ramo, Italia), y era el primero de nueve hermanos y hermanas. Aun en medio de las sombras de la guerra, vivi\u00f3 una infancia feliz. Volv\u00eda siempre de buen grado a esos lugares, tambi\u00e9n para encontrarse con el calor de su familia: la \u201ctribu\u201d Pepe, con 76 entre sobrinos y sobrinos nietos.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en la adolescencia, siente la vocaci\u00f3n al sacerdocio y entra al seminario. Vive un momento de duda cuando una joven le expresa su afecto, pero justamente en esa circunstancia renueva con mayor conciencia su elecci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es ordenado sacerdote en 1956 y en 1958 el obispo lo manda a Cerchiara, un pueblo a los pies de los Apeninos, dividido entre dos facciones pol\u00edticas que impactan tambi\u00e9n la parroquia. El Padre Enrico, con su \u201castucia\u201d evang\u00e9lica, consigue hacerse camino y la situaci\u00f3n se tranquiliza. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1963 conoce el Movimiento de los Focolares. Con el Padre Annibale Ferrari cada quince d\u00edas van a Roma a encontrarse con el Padre Silvano Cola en el primer focolar sacerdotal. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, le propusieron ir a Palmares en el Noreste de Brasil, desde donde el obispo Monse\u00f1or Acacio Rodrigues hab\u00eda recurrido a los Focolares por la gran falta de sacerdotes. En 1965 el Padre Pepe fue nombrado p\u00e1rroco en Ribeir\u00e3o, en una zona de cultivo de la ca\u00f1a de az\u00facar, con candentes problemas sociales y morales. \u00c9l da una respuesta pastoral iluminada por el Concilio Vaticano II y por su sentido com\u00fan. All\u00ed, con los a\u00f1os, nacer\u00e1 un focolar sacerdotal del que tambi\u00e9n participaba muy a menudo el mismo obispo Acacio.     <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"623\" data-id=\"379599\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Don-Pepe-con-Chiara-1024x623.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-379599\" srcset=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Don-Pepe-con-Chiara-980x596.jpg 980w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Don-Pepe-con-Chiara-480x292.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con Chiara Lubich, Brasil, 1965.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"379402\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe02-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-379402\" srcset=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe02-980x735.jpg 980w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe02-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con su hermana Iole, julio de 2024.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"379407\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe04-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-379407\" srcset=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe04-980x735.jpg 980w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/DonPepe04-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Con Margaret Karram, 2022.<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n<div style=\"height:17px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras haber transcurrido algunos meses en su Italia natal, parte nuevamente a Brasil, pero esta vez para dedicarse completamente al Movimiento y transmitir el esp\u00edritu de la unidad entre los sacerdotes. En 1972, con ese objetivo, se traslada a la Mari\u00e1polis Araceli, la ciudadela de los Focolares, cerca de San Pablo. <em>\u00abLa Iglesia en Brasil<\/em> \u2013escribir\u00e1 a\u00f1os despu\u00e9s al Papa Francisco\u2013  <em>atravesaba en ese entonces una crisis tremenda, sobre todo en el clero. Junto a los focolarinos y las focolarinas empec\u00e9 a ofrecer a los sacerdotes y a los seminaristas diocesanos y religiosos la espiritualidad de la unidad. De esa manera se despert\u00f3 una vida nueva, din\u00e1mica, en muchas di\u00f3cesis y congregaciones religiosas\u00bb.  <\/em> Con un fruto inesperado: <em> \u00abAl comienzo de la d\u00e9cada de 1980, la Santa Sede empez\u00f3 a nombrar obispos a algunos sacerdotes que viv\u00edan esta espiritualidad\u00bb. <\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1984 le piden al Padre Pepe que vaya a formar parte del Centro Sacerdotal de los Focolares en la localidad de Grottaferrata (cerca de Roma), para tener a su cargo, junto con el Padre Silvano Cola, a los miles de sacerdotes que viven la espiritualidad de la unidad y coordinar la vida que florece en muchas parroquias de todo el mundo. En el tiempo libre, trabaja en la recopilaci\u00f3n de vidas de M\u00e1rtires y Santos. De all\u00ed nacer\u00e1 un libro de la editorial Citt\u00e0 Nuova, tan apreciado que se le pide que lo ampl\u00ede a tres vol\u00famenes.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2001, estalla el caso del arzobispo de Zambia Milingo. Cuando \u00e9ste se arrepiente, la Santa Sede busca a qui\u00e9n encomendarlo para que pueda recuperarse, y se dirige al Movimiento de los Focolares, Se le asigna al Padre Pepe esa tarea. A\u00f1os m\u00e1s tarde, el Cardenal Bertone, en ese momento Secretario del Dicasterio para doctrina de la fe, le escribir\u00e1 al Padre Pepe: <em>\u00abNos conocimos en un momento especial de la vida de la Iglesia de Roma, sin que nos hubi\u00e9ramos encontrado nunca, pero percibimos una tal convergencia de ideales, de misi\u00f3n y de transmisi\u00f3n del amor misericordioso de Dios, que todo ello sell\u00f3 nuestras relaciones\u00bb.<\/em>    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los \u00faltimos a\u00f1os, su salud le presenta nuevos retos. <em>\u00abEn Brasil<\/em> \u2013comenta el Padre Pepe\u2013 <em>he pisado tantos aeropuertos&#8230; y ahora me encuentro a menudo en la pista de despegue, listo para el \u00faltimo vuelo, el m\u00e1s bonito, porque nos lleva a lo Alto\u00bb. <\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>Hubertus Blaumeiser<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:160px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este \u00faltimo 2 de marzo ha concluido su viaje terreno el Padre Enrico Pepe, sacerdote focolarino de la di\u00f3cesis de T\u00e9ramo-Atri (Italia). En la d\u00e9cada de 1960 hab\u00eda sido enviado como misionero al Noreste de Brasil, en donde form\u00f3, en un momento de grave crisis del clero, a centenares de sacerdotes y seminaristas brasile\u00f1os a la espiritualidad de la unidad. Luego, y durante 25 a\u00f1os, fue responsable mundial del Movimiento sacerdotal de los Focolares.   <\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":379396,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_robots_follow":"","_seopress_robots_imageindex":"","_seopress_robots_snippet":"","_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_robots_breadcrumbs":"","_seopress_robots_freeze_modified_date":"","_seopress_robots_custom_modified_date":"","_seopress_robots_canonical":"","_seopress_social_fb_title":"","_seopress_social_fb_desc":"","_seopress_social_fb_img":"","_seopress_social_fb_img_attachment_id":0,"_seopress_social_fb_img_width":0,"_seopress_social_fb_img_height":0,"_seopress_social_twitter_title":"","_seopress_social_twitter_desc":"","_seopress_social_twitter_img":"","_seopress_social_twitter_img_attachment_id":0,"_seopress_social_twitter_img_width":0,"_seopress_social_twitter_img_height":0,"_seopress_redirections_value":"","_seopress_redirections_enabled":"","_seopress_redirections_enabled_regex":"","_seopress_redirections_logged_status":"","_seopress_redirections_param":"","_seopress_redirections_type":0,"_seopress_analysis_target_kw":"","_seopress_news_disabled":"","_seopress_video_disabled":"","_seopress_video":[],"_seopress_pro_schemas_manual":[],"_seopress_pro_rich_snippets_disable_all":"","_seopress_pro_rich_snippets_disable":[],"_seopress_pro_schemas":[],"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3085,3289],"tags":[3346,3199,3706],"class_list":["post-379443","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-centro-internazionale-4","category-testimonianze-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es","tag-sacerdoti-focolarini-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=379443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/379443\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/379396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=379443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=379443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=379443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}