{"id":380128,"date":"2025-04-29T05:00:00","date_gmt":"2025-04-29T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=380128"},"modified":"2025-04-29T14:29:14","modified_gmt":"2025-04-29T12:29:14","slug":"vivir-el-evangelio-hacer-nuevas-todas-las-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/vivir-el-evangelio-hacer-nuevas-todas-las-cosas\/","title":{"rendered":"Vivir el Evangelio: hacer nuevas todas las cosas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Aceptar el cambio<\/strong><\/p>\n\n<p>Como \u201cdistribuidor de tareas\u201d, en diez a\u00f1os hab\u00eda logrado, en colaboraci\u00f3n con nuestro p\u00e1rroco, formar el consejo pastoral parroquial y el grupo de sacristanes. A medida que pasaba el tiempo, me di cuenta de que mi papel se estaba redimensionando. Muchas personas, antes menos activas, se han ofrecido a asumir diversos roles y yo he decidido hacerme a un lado para darles espacio. Al principio acept\u00e9 con calma mi papel m\u00e1s marginal. Pero m\u00e1s tarde, al sentirme excluida, comprend\u00ed lo f\u00e1cil que es apegarse a los propios roles, pero tambi\u00e9n lo importante que es saber soltar. A veces, el Se\u00f1or nos invita a dar un paso atr\u00e1s para prepararnos para algo nuevo. No es f\u00e1cil, porque implica aceptar el cambio y confiar. Hoy, aunque me siento un poco al margen, sigo disponible para dar mi contribuci\u00f3n si me lo piden. Estoy convencida de que cada servicio, incluso el m\u00e1s peque\u00f1o, tiene un valor y que cada etapa de la vida es una oportunidad para crecer en la fe y en el amor a los dem\u00e1s.        <\/p>\n\n<p><em>(Luciana \u2013 Italia)<\/em><\/p>\n\n<p><strong>Dios me ve<\/strong><\/p>\n\n<p>A veces, cuando viv\u00eda en Bruselas, me tocaba ir a misa a la iglesia del Colegio de San Miguel. Para llegar all\u00ed, hab\u00eda que recorrer largos pasillos con una interminable serie de aulas a ambos lados. Sobre la puerta de cada uno, hab\u00eda un cartel que dec\u00eda: Dios te ve. Era una advertencia a los muchachos que reflejaba un pensamiento del pasado, expresado en negativo: \u201cNo cometan pecados porque, aunque los hombres no te vean, Dios los ve\u201d. En cambio, para m\u00ed, quiz\u00e1s porque nac\u00ed en otra \u00e9poca o porque creo en su amor, resonaba de manera positiva: \u201cNo tengo que hacer el bien delante de los hombres para que me vean, para escuchar decir que bueno eres, o que me den las gracias, sino para vivir en la presencia de Dios\u201d. En el Evangelio de Mateo 23, 1-12, Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose a los escribas y fariseos que aman ostentar, los invita a no dejarse llamar \u201cmaestros\u201d, sino a tener una sola preocupaci\u00f3n: actuar bajo la mirada de Dios que lee los corazones. Ahora bien, esto es lo que me gusta: Dios me ve, como dicen los carteles en el colegio; Dios lee los corazones y eso deber\u00eda ser suficiente para m\u00ed.      <\/p>\n\n<p><em>(G.F.- B\u00e9lgica)<\/em><\/p>\n\n<p><strong>Dar el primer paso<\/strong><\/p>\n\n<p>Debido a un problema de herencia, el silencio se hab\u00eda impuesto entre mi madre y su hermana. Hac\u00eda mucho tiempo que no se ve\u00edan y la brecha que hab\u00eda surgido solo segu\u00eda ensanch\u00e1ndose, sobre todo porque viv\u00edamos en la ciudad y mi t\u00eda en un pueblo de monta\u00f1a bastante lejano. As\u00ed continu\u00f3 hasta el d\u00eda en que tom\u00e9 valor, provocada por la Palabra de Jes\u00fas: \u00abPor tanto, si est\u00e1s presentando tu ofrenda en el altar, y all\u00ed te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja all\u00ed tu ofrenda delante del altar, y ve, reconc\u00edliate primero con tu hermano, y luego vuelve y presenta tu ofrenda\u00bb. Buscando el momento oportuno, abord\u00e9 el tema con mi madre y logr\u00e9 convencerla de que me acompa\u00f1ara a casa de mi t\u00eda. Estuvimos bastante silenciosas durante el viaje. Yo no hac\u00eda m\u00e1s que rezar para que todo saliera bien. En realidad, las cosas sucedieron de la manera m\u00e1s sencilla: tomada por sorpresa, la t\u00eda nos recibi\u00f3 con los brazos abiertos. Pero, era necesario que di\u00e9ramos el primer paso.      <\/p>\n\n<p><em>(A.G. \u2013 Italia)<\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n\n<p><em>(tomado de Il Vangelo del Giorno, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o X \u2013 n.1 marzo-abril 2025)<\/em><\/p>\n\n<p>\u00a9<em>Fotos<\/em>: <em>Gerson Rodriguez &#8211; Pixabay<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:204px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La manera en que Dios obra en nuestras vidas nos muestra la manera de cambiar nuestra perspectiva. Es la oportunidad de renovar nuestra visi\u00f3n de las cosas. \u00bfNuestra tarea? Confiar en Dios para ver maravillas.   <\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":380134,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3094,3289,3311],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-380128","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociale-4","category-testimonianze-di-vita-es","category-vite-vissute-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=380128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380128\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/380134"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=380128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=380128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=380128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}