{"id":380414,"date":"2025-04-26T05:00:00","date_gmt":"2025-04-26T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=380414"},"modified":"2025-04-25T22:52:42","modified_gmt":"2025-04-25T20:52:42","slug":"el-papa-francisco-la-iglesia-es-el-evangelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/el-papa-francisco-la-iglesia-es-el-evangelio\/","title":{"rendered":"El papa Francisco: la Iglesia es el Evangelio"},"content":{"rendered":"\n<p>Un Papa que so\u00f1\u00f3 y que nos hizo so\u00f1ar&#8230; \u00bfso\u00f1ar qu\u00e9? \u00c9l mismo lo dijo una vez: que \u00abla Iglesia es el Evangelio\u00bb. No en el sentido de que el Evangelio sea propiedad exclusiva de la Iglesia; sino en el sentido de que Jes\u00fas de Nazaret, aqu\u00e9l que fue crucificado fuera del campamento como si fuera un maldito, en cambio Dios Abba lo resucit\u00f3 de entre los muertos. Y como Hijo primog\u00e9nito entre muchos hermanos y hermanas, contin\u00faa \u2013aqu\u00ed y ahora\u2013 a trav\u00e9s de aquellos que se reconocen en su nombre, llevando la buena noticia del Reino de Dios, que ha llegado y est\u00e1 llegando&#8230; para todos; empezando por los \u00ab\u00faltimos\u00bb, a los que el Evangelio alcanza y, por ello, son a los ojos de Dios: los \u00abprimeros\u00bb. En verdad y no por un modo de decir. Este es el Evangelio que la Iglesia anuncia y contribuye a hacer la historia, en la medida en que se deja transformar por el Evangelio. Como sucedi\u00f3, desde el principio, con Pedro y Juan cuando, subiendo al templo, se encontraron en la puerta llamada \u00abHermosa\u00bb con el hombre lisiado de nacimiento. Juntos fijaron su mirada en \u00e9l, que a su vez los mir\u00f3 a los ojos. Y Pedro le dijo: \u00abNo tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, \u00a1lev\u00e1ntate y anda!\u00bb.         <\/p>\n\n<p>El Evangelio de Jes\u00fas y la misi\u00f3n de la Iglesia. Entregarse para levantarse y caminar. As\u00ed nos piensa el Padre, as\u00ed nos quiere y nos acompa\u00f1a. Jorge Maria Bergoglio \u00accon toda la fuerza y la fragilidad de su humanidad, que nos hizo sentirlo hermano\u2013 entreg\u00f3 por esto su vida y su servicio como Obispo de Roma. Desde aquella primera aparici\u00f3n en la logia central de San Pedro, cuando se inclin\u00f3 pidiendo que el Pueblo de Dios invocara una bendici\u00f3n para \u00e9l, hasta la \u00faltima, el Domingo de Pascua, cuando con voz d\u00e9bil imparti\u00f3 la bendici\u00f3n de Cristo resucitado, descendiendo luego a la plaza para cruzar su mirada con la de la gente. Su sue\u00f1o era el de una Iglesia \u201cpobre y de los pobres\u201d. En el esp\u00edritu del Vaticano II, que llam\u00f3 a la Iglesia a volver a su \u00fanico modelo, Jes\u00fas: que \u201cse despoj\u00f3 de s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose siervo\u201d.       <\/p>\n\n<p>El nombre que eligi\u00f3: Francisco, ya dice el alma de lo que quiso hacer, y ante todo ser: un testigo del Evangelio \u00absine glossa\u00bb, es decir, sin excusas ni acomodaciones. Porque el Evangelio no es un adorno, ni un parche, ni un analg\u00e9sico: es anuncio de la verdad y la vida, de alegr\u00eda, de justicia, de paz y de fraternidad. He aqu\u00ed el programa de reforma de la Iglesia en <em>Evangelii gaudium,<\/em> y he aqu\u00ed los manifiestos de un nuevo humanismo planetario en <em>Laudato s\u00ed<\/em> y <em>Fratelli tutti<\/em>. He aqu\u00ed el Jubileo de la misericordia y he aqu\u00ed el Jubileo de la esperanza. He aqu\u00ed el documento sobre la fraternidad universal firmado en Abu Dhabi con el gran Im\u00e1n de Al Ahzar, y he aqu\u00ed las innumerables ocasiones de encuentro vividas con miembros de diferentes credos y convicciones. He aqu\u00ed la incansable labor en defensa de los descartados, de los emigrantes, de las v\u00edctimas de abusos. He aqu\u00ed el rechazo categ\u00f3rico de la guerra.      <\/p>\n\n<p>Francisco ten\u00eda muy claro que no basta hacer que el Evangelio vuelva a hablar con toda su carga subversiva, en el complejo e incluso contradictorio are\u00f3pago de nuestro tiempo. Hace falta algo m\u00e1s: porque no solo nos encontramos en una \u00e9poca de cambios, sino que estamos en medio de un cambio de \u00e9poca. Hay que observar con una mirada nueva. Aquella con la que Jes\u00fas nos mir\u00f3 y nos mira, desde el Padre. La mirada que, con acentos tiernos y sentidos, describe en su testamento espiritual y teol\u00f3gico, la enc\u00edclica <em>Dilexit nos.<\/em> Es la mirada \u2013sencilla y radical\u2013 de amar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo y de amarse los unos a los otros en una reciprocidad libre, gratuita, hospitalaria, abierta a todos, todos, todos. El proceso sinodal en el que la Iglesia cat\u00f3lica ha sido convocada \u2013y, por su parte, todas las dem\u00e1s Iglesias\u2013, muestra el camino a recorrer en este nuestro tercer milenio: m\u00e1s all\u00e1 de una figura de Iglesia clerical, jer\u00e1rquica, al masculino&#8230; Un camino nuevo porque antiguo como el Evangelio. Un camino nada f\u00e1cil, costoso y lleno de obst\u00e1culos. Pero una gran profec\u00eda, confiada a nuestra creativa y tenaz responsabilidad.         <\/p>\n\n<p>\u00a1Gracias Francisco! Tu cuerpo descansar\u00e1 ahora junto a Ella que, como madre, te acompa\u00f1\u00f3 paso a paso, en tu santo viaje. T\u00fa, con Ella, desde el seno de Dios, acomp\u00e1\u00f1anos ahora a todos nosotros, en el camino que nos espera.   <\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Piero Coda<\/em><\/p>\n\n<p><em>Foto: \u00a9 CSC Audiovisivi<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:270px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em> <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una reflexi\u00f3n del te\u00f3logo Piero Coda<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":380381,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3027,3000,3289],"tags":[3346,3053,3199],"class_list":["post-380414","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-chiesa-4","category-spiritualita-4","category-testimonianze-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-papa-francesco-2","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=380414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380414\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/380381"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=380414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=380414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=380414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}