{"id":381857,"date":"2025-05-30T05:00:00","date_gmt":"2025-05-30T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=381857"},"modified":"2025-05-29T16:16:30","modified_gmt":"2025-05-29T14:16:30","slug":"evangelio-vivido-senor-tu-lo-sabes-todo-sabes-que-te-quiero-juan-21-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-senor-tu-lo-sabes-todo-sabes-que-te-quiero-juan-21-17\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: \u201cSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; sabes que te quiero\u201d (Juan 21, 17)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Un mensaje<\/strong><\/p>\n\n<p>Era el cumplea\u00f1os de un amigo muy querido con quien hemos compartido ideales, alegr\u00edas y dolores. Pero hac\u00eda mucho que no le escrib\u00eda y que no nos ve\u00edamos. Yo estaba un poco en duda: podr\u00eda mandarle un mensaje, pero no sab\u00eda c\u00f3mo iba a reaccionar. La Palabra de Vida me anim\u00f3 a hacerlo: \u201cSe\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo; sabes que te amo\u201d <em>(Juan 21,17)<\/em>. Poco despu\u00e9s me lleg\u00f3 su respuesta: \u201c\u00a1Qu\u00e9 alegr\u00eda recibir tu saludo!\u201d. All\u00ed empez\u00f3 un di\u00e1logo; y los mensajes iban y ven\u00edan. Me cont\u00f3 c\u00f3mo andaban sus cosas. Su trabajo le daba satisfacci\u00f3n, con un excelente sueldo y me confiesa que desea venir a verme. Lo alent\u00e9 a hacerlo y me puse a su disposici\u00f3n para recibirlo y organizar su estancia. Es un motivo m\u00e1s para tenerlo presente&#8230; y no esperar otro a\u00f1o para mandarle un mensaje.         <\/p>\n\n<p>(C. A.- Italia)<\/p>\n\n<p><strong>Agobiada por el orgullo<\/strong><\/p>\n\n<p>Consegu\u00eda perdonarle a Miguel que pasara largas noches en la hoster\u00eda, pero no pod\u00eda hacer lo mismo con su infidelidad, que me hab\u00eda confesado un d\u00eda. Yo era la esposa y madre perfecta, yo era la v\u00edctima. Pero desde cuando \u00e9l se ve\u00eda con el Padre Venancio y otras personas de la parroquia, mi esposo parec\u00eda otro. Estaba m\u00e1s presente en casa, m\u00e1s afectuoso conmigo, que por el contrario segu\u00eda mostr\u00e1ndome distante todas las veces que me propon\u00eda que ley\u00e9ramos juntos el Evangelio para intentar ponerlo en pr\u00e1ctica. De todos modos, una vez, como era su cumplea\u00f1os, acept\u00e9 la idea de acompa\u00f1arlo a un encuentro de familias. Fue el primero de otros. Un d\u00eda, una frase me hizo reflexionar: \u00abConstruir la paz\u00bb. \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda yo hacerlo, ya que en todo ese tiempo me hab\u00eda dado cuenta de que era una ego\u00edsta, de que estaba llena de miserias y rencores? El orgullo me imped\u00eda pedirle perd\u00f3n a Miguel, mientras \u00e9l en estos 28 a\u00f1os de matrimonio me lo hab\u00eda pedido varias veces. Sin embargo, yo buscaba el momento m\u00e1s adecuado para hacerlo. Hasta que, durante un encuentro con el grupo de familias, le ped\u00ed ayuda a Dios y logr\u00e9 contar nuestra experiencia de pareja y le ped\u00ed perd\u00f3n a Miguel. Ese d\u00eda sent\u00ed que nac\u00eda un amor nuevo, verdadero, por \u00e9l.          <\/p>\n\n<p>(R. \u2013 M\u00e9xico)<\/p>\n\n<p><strong>Atender al pr\u00f3jimo<\/strong><\/p>\n\n<p>Desde cuando transcurro un per\u00edodo de tiempo en La Habana \u2013inmerso hasta el cuello en los problemas de supervivencia de los habitantes de nuestro <em>barrio<\/em>, y lidiando con la grave crisis econ\u00f3mica del pa\u00eds\u2013 no me he acostumbrado a\u00fan a las puntuales intervenciones de la Providencia. Entre las muchas, \u00e9sta es la \u00faltima. Una persona que forma parte de nuestra comunidad me hab\u00eda avisado que iba a llegar una consistente donaci\u00f3n de f\u00e1rmacos v\u00e1lidos, todos correspondientes a tratamientos para enfermedades nerviosas. Fui a retirarlos con gran perplejidad ya que no entraban en la categor\u00eda de f\u00e1rmacos que los pobres que asisto nos piden. Pero luego me acord\u00e9 de que una vez al mes, los lunes por la ma\u00f1ana, hay un psiquiatra que viene a atender gratis a las personas del <em>barrio <\/em>que necesitan ese tipo de tratamientos. Entonces, a la primera ocasi\u00f3n, me puse en contacto con \u00e9l, llev\u00e1ndole la lista de los medicamentos. A medida que la iba leyendo, su rostro se iluminaba: \u00ab\u00a1Son exactamente los medicamentos que estaba buscando!\u00bb, exclam\u00f3 sorprendido.      <\/p>\n\n<p>(R.Z. \u2013 Cuba)<\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em> Editado por Maria Grazia Berretta<br\/>(tratto da Il Vangelo del Giorno, Citt\u00e0 Nuova, anno X\u2013 n.1\u00b0 maggio-giugno 2025)<\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Fotos: \u00a9<em>Mohamed Hassan &#8211; W\u00e4lz \/ Pixabay<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:136px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la confianza que Jes\u00fas pone en nosotros, todos podemos encontrar la fuerza para amar como \u00e9l mismo ense\u00f1a y la capacidad de dar testimonio de ese amor como hicieron los ap\u00f3stoles. En el amor es posible superarnos a nosotros mismos, nuestras fragilidades; y cuando Jes\u00fas vive en nosotros \u00e9l obra maravillas. <\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":381893,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3289,3311],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-381857","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonianze-di-vita-es","category-vite-vissute-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381857","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=381857"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381857\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/381893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=381857"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=381857"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=381857"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}