{"id":384064,"date":"2025-08-01T05:00:00","date_gmt":"2025-08-01T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=384064"},"modified":"2025-07-29T14:48:33","modified_gmt":"2025-07-29T12:48:33","slug":"porque-donde-este-vuestro-tesoro-alli-estara-tambien-vuestro-corazon-lc-12-34","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/porque-donde-este-vuestro-tesoro-alli-estara-tambien-vuestro-corazon-lc-12-34\/","title":{"rendered":"\u00abPorque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n\u00bb (Lc 12, 34)."},"content":{"rendered":"\n<p>El evangelista Lucas refiere esta ense\u00f1anza de Jes\u00fas y nos lo muestra con sus disc\u00edpulos camino de Jerusal\u00e9n, hacia su Pascua de muerte y resurrecci\u00f3n. Por el camino se dirige a ellos llam\u00e1ndolos \u00abpeque\u00f1o reba\u00f1o\u00bb<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, y les conf\u00eda lo que tiene en el coraz\u00f3n, las disposiciones profundas de su \u00e1nimo. Entre estas, el desapego de los bienes terrenos, la confianza en la providencia del Padre y la vigilancia interior, el esperar activamente el Reino de Dios.   <\/p>\n\n<p> En los vers\u00edculos anteriores, Jes\u00fas los anima a desprenderse de todo, hasta de la vida, y a no angustiarse por las necesidades materiales, porque el Padre sabe lo que necesitan. En lugar de eso los invita a buscar el Reino de Dios y los alienta a acumular \u00abun tesoro inagotable en los cielos\u00bb<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Ciertamente, no es que Jes\u00fas exhorte a la pasividad ante las cosas terrenas, a una conducta irresponsable en el trabajo; lo que quiere es quitarnos la ansiedad, la inquietud, el miedo.   <\/p>\n\n<p>\u00abPorque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n\u00bb<\/p>\n\n<p>Aqu\u00ed, \u00abcoraz\u00f3n\u00bb se refiere al centro unificador de la persona, que da sentido a todo lo que vive; es el lugar de la sinceridad, donde no se puede enga\u00f1ar ni disimular. En general indica las intenciones verdaderas, lo que uno piensa, cree y quiere realmente. El \u00abtesoro\u00bb es lo que para nosotros tiene m\u00e1s valor, es decir, nuestra prioridad, lo que creemos que da seguridad al presente y al futuro.   <\/p>\n\n<p>Afirma el papa Francisco: \u00abHoy todo se compra y se paga, y parece que la propia sensaci\u00f3n de dignidad depende de cosas que se consiguen con el poder del dinero. Solo nos urge acumular, consumir y distraernos, presos de un sistema degradante que no nos permite mirar m\u00e1s all\u00e1 de nuestras necesidades inmediatas\u00bb.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Pero en lo m\u00e1s \u00edntimo de toda mujer y de todo hombre hay una b\u00fasqueda apremiante de esa felicidad verdadera que no defrauda y que ning\u00fan bien material puede saciar. <\/p>\n\n<p>Escrib\u00eda Chiara Lubich: \u00abS\u00ed, existe lo que buscas; hay en tu coraz\u00f3n un anhelo infinito e inmortal; una esperanza que no muere; una fe que traspasa las tinieblas de la muerte y es luz para aquellos que creen: \u00a1no en vano esperas y crees! \u00a1No en vano! T\u00fa esperas y crees para Amar\u00bb.<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n\n<p>\u00abPorque donde est\u00e9 vuestro tesoro, all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n vuestro coraz\u00f3n\u00bb <\/p>\n\n<p>Esta Palabra nos invita a hacer un examen de conciencia: \u00bfcu\u00e1l es mi tesoro, lo que m\u00e1s me importa? Este puede adquirir diversos matices, como el estatus econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n la fama, el \u00e9xito, el poder. La experiencia nos dice que hace falta volver continuamente a la vida verdadera, la que no pasa, la vida radical y exigente del amor evang\u00e9lico:   <\/p>\n\n<p>\u00abPara un cristiano no basta con ser bueno, misericordioso, humilde, manso, paciente\u2026 Debe tener por los hermanos la caridad que nos ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas. [\u2026] Porque la caridad no es estar dispuesto a dar la vida. Es dar la vida\u00bb<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. <\/p>\n\n<p>A cada pr\u00f3jimo que se nos cruza durante el d\u00eda (en la familia, en el trabajo, por todas partes) debemos amarlo con esta medida. Y as\u00ed vivimos sin pensar en nosotros, sino pensando en los dem\u00e1s, viviendo los dem\u00e1s, y experimentamos una libertad verdadera. <\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de vida<\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Lc <\/em>12, 32<br\/><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Lc <\/em>12,33<br\/><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. Papa Francisco, carta enc\u00edclica <em>DILEXIT NOS<\/em> n\u00b0 218.  <br\/><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Cf. C. Lubich \u00abExiste lo que buscas\u00bb. Carta de Junio de 1944: El primer amor. <em>Cartas de los inicios<\/em> (1943-1949), <em>Ciudad Nueva<\/em>, Madrid 2011, p. 54. <br\/><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cf. C. Lubich conexi\u00f3n telef\u00f3nica 6-12-1984: <em>Juntos en camino<\/em>, Ciudad Nueva, Buenos Aires 1988, pp. 48-49. <\/p>\n\n<p><em>Foto: \u00a9 Val\u00e9ria Rodrigues &#8211; Pixabay<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:125px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabra de Vida &#8211; Agosto 2025<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":384074,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3603],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-384064","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parola-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384064","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=384064"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384064\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":384572,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384064\/revisions\/384572"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/384074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=384064"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=384064"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=384064"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}