{"id":384327,"date":"2025-07-24T05:00:00","date_gmt":"2025-07-24T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=384327"},"modified":"2025-07-23T16:48:56","modified_gmt":"2025-07-23T14:48:56","slug":"vivir-el-evangelio-el-coraje-de-detenerse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/vivir-el-evangelio-el-coraje-de-detenerse\/","title":{"rendered":"Vivir el Evangelio: El coraje de detenerse"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En el edificio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sub\u00eda las escaleras cuando pens\u00e9 en la inquilina de enfrente, que ten\u00eda graves problemas de salud. Nunca encontraba tiempo para ella, y esta vez tambi\u00e9n estuve tentada de posponerlo, pero la idea de hac\u00e9rselo a Jes\u00fas me dio el empuj\u00f3n. Tras dejar a la se\u00f1ora, encantada de haber charlado conmigo, me detuvieron unos inquilinos que, al verme, tambi\u00e9n quer\u00edan saber mi opini\u00f3n sobre un viejo problema del condominio sin resolver. Quer\u00eda abreviar; a\u00fan ten\u00eda que preparar la comida, pero me detuve a escuchar los argumentos de los dem\u00e1s; al mismo tiempo, buscaba una soluci\u00f3n que restaurara la armon\u00eda en el edificio, pero ninguna parec\u00eda viable. Quiz\u00e1s solo pod\u00eda amarlos, escuch\u00e1ndolos. Al final, encontraron la mejor opci\u00f3n para todos. Tras despedirse, como para agradecerme, uno de ellos regres\u00f3 y me regal\u00f3 un medall\u00f3n. Pero lo m\u00e1s importante para m\u00ed fue haber encontrado una relaci\u00f3n con esas personas que antes no exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>(Fulvia \u2013 Italia)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Diez a\u00f1os despu\u00e9s<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche encontr\u00e9 a mi esposa lavando los platos. \u00bfC\u00f3mo decirle que la v\u00e1lvula mitral que me manten\u00eda con vida no funcionaba, que necesitaba otra operaci\u00f3n despu\u00e9s de diez a\u00f1os? La primera vez, hab\u00eda experimentado la agon\u00eda de la separaci\u00f3n, de los ni\u00f1os que ya ve\u00eda hu\u00e9rfanos&#8230; Luego lleg\u00f3 la aceptaci\u00f3n y, finalmente, la serenidad, listo para \u201cpartir\u201d en cualquier momento. Finalmente, la operaci\u00f3n, dolorosa, pero con una buena recuperaci\u00f3n. Pero el mayor regalo hab\u00eda sido sentir a Dios siempre cerca, precisamente a trav\u00e9s de las consiguientes limitaciones f\u00edsicas. Mientras tanto, contrariamente a las predicciones de los m\u00e9dicos, el milagro de una casi salud estable se hab\u00eda prolongado. Sin embargo, ahora, de repente, las palpitaciones y la sensaci\u00f3n de agotamiento me hab\u00edan devuelto a la realidad. Aun as\u00ed, no perd\u00ed la calma, bes\u00e9 a Adita y le coment\u00e9 de algunos an\u00e1lisis que me hab\u00eda indicado el m\u00e9dico. Fue suficiente para que ella entendiera. Me mir\u00f3 con una sonrisa. Le devolv\u00ed la sonrisa. Era nuestro \u201cs\u00ed\u201d a lo que Dios nos ped\u00eda. Solo ten\u00edamos que abandonarnos de nuevo a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>(An\u00edbal \u2013 Argentina)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ya no est\u00e1 solo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde mi adolescencia, he tenido una preocupaci\u00f3n especial por los pobres, los enfermos y los solos. Conoc\u00ed a muchos de ellos, entre ellos a una mujer con dos hijos, rechazada por todos debido a sus problemas de salud mental. Tras su fallecimiento, se quedaron a\u00fan m\u00e1s solos, pero siguieron consider\u00e1ndome un miembro m\u00e1s de la familia: de hecho, iba a visitarlos de vez en cuando, ofreci\u00e9ndoles diversas formas de ayuda. M\u00e1s tarde, uno de ellos fue a reunirse con su madre en el cielo. Solo quedaba F., el hermano, considerado inaccesible por los vecinos por ser violento. Nunca sal\u00eda de casa, ni pod\u00eda ir acompa\u00f1ado en mis visitas porque no aceptaba a nadie. Fiel a la imagen de Jes\u00fas crucificado, decid\u00ed visitarlo. Pero primero, llam\u00e9 a una amiga para que viniera a buscarme si no la llamaba despu\u00e9s de 30 minutos. F. se alegr\u00f3 mucho de verme en su casa, sin miedo: para \u00e9l, tener a alguien con quien hablar era el mayor regalo. Desde entonces, me escribe casi todas las noches. Le respondo, intentando darle esperanza. Ahora, F. ya no est\u00e1 solo.<\/p>\n\n\n\n<p>(G. \u2013 Italia)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(tomado del Evangelio del d\u00eda, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o X \u2013 n.1 julio-agosto 2025)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fotos \u00a9 Mihaly-Koles-Unsplash<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:134px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La par\u00e1bola del buen samaritano nos ense\u00f1a no solo a estar cerca, tocando las heridas de quienes nos rodean y derribando los muros de los prejuicios, sino que a trav\u00e9s de esta Palabra comprendemos el arte de la compasi\u00f3n y la infinita misericordia con la que Dios nos abraza, nos cuida, dej\u00e1ndonos libres para abandonarnos a su amor.<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":384335,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3289],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-384327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonianze-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=384327"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":384350,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384327\/revisions\/384350"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/384335"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=384327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=384327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=384327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}