{"id":385884,"date":"2025-08-11T05:00:00","date_gmt":"2025-08-11T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=385884"},"modified":"2025-08-11T09:16:33","modified_gmt":"2025-08-11T07:16:33","slug":"evangelio-vivido-con-el-tesoro-en-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/evangelio-vivido-con-el-tesoro-en-el-corazon\/","title":{"rendered":"Evangelio vivido: con el tesoro en el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-b8e1969346cc9d42a37336a70c6e4c65\" style=\"color:#672f2f\"><strong><em>La suegra dif\u00edcil de contentar<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>Mi suegra se hab\u00eda quedado insatisfecha con el trabajo que le hab\u00eda hecho el obrero que su hijo le hab\u00eda mandado. Cuando le hicimos ver que nunca se contentaba con nada, reaccion\u00f3 con fuerza. M\u00e1s tarde, durante la cena, manten\u00eda a\u00fan la cara larga, y cuando trat\u00e9 de minimizar lo que hab\u00eda sucedido, empez\u00f3 a achacarme cosas de las que no me sent\u00eda culpable en absoluto.  <\/p>\n\n<p>Hasta el extremo de levantarse de la mesa e irse a refugiar en su habitaci\u00f3n. \u00a1Ay, si cada uno se hubiera quedado en su casa!&#8230; Pero dentro de m\u00ed la voz de la caridad que cubre como un manto defectos y debilidades me impuls\u00f3 a ir a hablar con ella. La encontr\u00e9 llorando. Cuando le ped\u00ed perd\u00f3n, a las quejas contra m\u00ed asoci\u00f3 tambi\u00e9n al hijo. No me qued\u00f3 otra salida que irme; me parec\u00eda que ya hab\u00eda hecho lo suficiente\u2026 pero la voz de antes me sugiri\u00f3 volver a intentarlo. Una vez que levant\u00e9 la mesa, volv\u00ed a su lado para convencerla de que realmente yo lo lamentaba mucho, la abrac\u00e9 como habr\u00eda hecho con mi madre. Y la dej\u00e9 s\u00f3lo cuando not\u00e9 que la tensi\u00f3n se hab\u00eda calmado y vi que ella se serenaba y se quedaba dormida. Agradec\u00ed a Dios, y al d\u00eda siguiente mi saludo sonriente le quit\u00f3 a mi suegra la \u00faltima sensaci\u00f3n de incomodidad.<\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Mar\u00eda Luisa \u2013 Italia<\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-c9a0397260cb77099c39f4578e7923bf\" style=\"color:#602929\"><strong><em>En el hospital<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>Me hab\u00eda internado por una operaci\u00f3n a la nariz en el hospital de Ribeir\u00e3o Preto. No era la primera vez, pues tengo una enfermedad rara y necesito cuidados frecuentes. Por ello no me gusta el hospital y ten\u00eda mucho miedo, pero me puse a hacer todo por amor de Jes\u00fas. <\/p>\n\n<p>Por ejemplo, beb\u00ed la leche con nata, que no me gusta para nada; el d\u00eda de la intervenci\u00f3n me coloqu\u00e9 sin quejarme la ropa del hospital; me qued\u00e9 sin almuerzo para poder tomar el anest\u00e9sico; esper\u00e9 con amor el retraso de cuatro horas para operarme y trat\u00e9 de amar a los otros ni\u00f1os hospitalizados conmigo. Despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n, esper\u00e9 otras horas m\u00e1s al m\u00e9dico que ten\u00eda que llamarme para el control. <\/p>\n\n<p>Ya ten\u00eda hambre, estaba cansada y me puse nerviosa, y entonces tir\u00e9 la silla por el suelo y protest\u00e9. Pero enseguida me acord\u00e9 de lo que le hab\u00eda prometido a Jes\u00fas y me arrepent\u00ed. Al ratito se abri\u00f3 la puerta y era el m\u00e9dico que me llamaba.  <\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Paulinha, 7 a\u00f1os \u2013 Brasil<\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-text-color has-link-color wp-elements-cf4cdef45b8f6c4b4e5107194c3bf1af\" style=\"color:#630f0f\"><strong><em>Reciprocidad<\/em><\/strong><\/p>\n\n<p>Una ma\u00f1ana oigo que tocan el timbre de mi casa. La persona se anuncia como B., que es la inquilina que vive en el piso de abajo, y que tiene Alzheimer. Me pide el favor de dejarla entrar porque se ha quedado bloqueada fuera de su casa sin llaves, al estar ausente el marido. Le abro y la invito a quedarse un rato conmigo, a la espera de que \u00e9l llegue.   <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img alt=\"\" alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/hand-3672940_1280-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-385761\" style=\"width:384px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/hand-3672940_1280-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/hand-3672940_1280-980x653.jpg 980w, https:\/\/www.focolare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/hand-3672940_1280-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00a9 svklimkin-Pixabay<\/figcaption><\/figure>\n\n<p>Al verla triste y confusa (a veces se da cuenta de su situaci\u00f3n), para no hacerle pesar la cosa le hago presente que ese imprevisto nos puede suceder a todos, por falta de atenci\u00f3n. Empezamos una conversaci\u00f3n, hasta cuando ella recuerda que se ha quedado sin llaves y de nuevo se deja invadir por la ansiedad. <\/p>\n\n<p>Me doy cuenta de que no es conveniente dejar a este pr\u00f3jimo en ese estado y, por m\u00e1s que me encuentro en una silla de ruedas, para tranquilizarla la acompa\u00f1o al ascensor hasta el piso de abajo.<\/p>\n\n<p>Pero antes, B. tambi\u00e9n se ha hecho pr\u00f3jimo para m\u00ed: ha tenido la delicadeza de arreglar el felpudo que est\u00e1 delante de mi puerta de entrada de manera que \u00e9sta no se cierre. As\u00ed le hago compa\u00f1\u00eda hasta la llegada del marido. <\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>M. \u2013 Italia<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\"><em>(extra\u00eddo de \u201cIl Vangelo del Giorno\u201d, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o X\u2013 n\u00famero julio-agosto de 2025)<\/em><br\/><em>Foto: \u00a9 Pixabay<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:169px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la vida cotidiana se presentan situaciones imprevistas que alteran nuestros planes. Podemos dejarnos tomar por ellas y al final nos quedar\u00e1 una sensaci\u00f3n de amargura por lo que hemos vivido. En cambio, si tenemos presente el \u201ctesoro\u201d, el amor por el pr\u00f3jimo, encontraremos la manera de gestionarlas y en el coraz\u00f3n quedar\u00e1 el sabor dulce de la paz.  <\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":385760,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3289],"tags":[3346,3199,3666],"class_list":["post-385884","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonianze-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es","tag-vangelo-vissuto-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/385884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=385884"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/385884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":385885,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/385884\/revisions\/385885"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/385760"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=385884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=385884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=385884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}