{"id":389770,"date":"2025-11-01T00:10:00","date_gmt":"2025-10-31T23:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=389770"},"modified":"2025-10-28T12:07:40","modified_gmt":"2025-10-28T11:07:40","slug":"bienaventurados-los-que-trabajan-por-la-paz-porque-ellos-seran-llamados-hijos-de-dios-mt-5-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/bienaventurados-los-que-trabajan-por-la-paz-porque-ellos-seran-llamados-hijos-de-dios-mt-5-9\/","title":{"rendered":"\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb (Mt 5, 9)."},"content":{"rendered":"\n<p>Recientemente, un observatorio creado por tres universidades italianas ha se\u00f1alado que en un a\u00f1o ha habido m\u00e1s de un mill\u00f3n de mensajes de odio en la red, y cada vez son m\u00e1s violentos los dirigidos a extranjeros, a jud\u00edos y sobre todo a mujeres.  <\/p>\n\n<p>Est\u00e1 claro que no podemos generalizar, pero cada uno de nosotros ha experimentado en la familia, en el trabajo, en el \u00e1mbito deportivo, etc. comportamientos conflictivos y ofensivos y rivalidades que dividen y ponen en peligro la convivencia social. Adem\u00e1s, m\u00e1s globalmente, hay en el mundo 56 conflictos armados, la cifra m\u00e1s alta desde la Segunda Guerra Mundial, con un alt\u00edsimo n\u00famero de v\u00edctimas civiles. <\/p>\n\n<p>Ante este panorama, resuenan m\u00e1s provocadoras, verdaderas y fuertes que nunca las palabras de Jes\u00fas: <\/p>\n\n<p><em><strong>\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n\n<p>\u00abTodo pueblo y toda persona tiene un profundo anhelo de paz, de concordia y de unidad. Pero a pesar de los esfuerzos y la buena voluntad, despu\u00e9s de milenios de historia nos vemos incapaces de mantener una paz estable y duradera. Jes\u00fas vino a traernos la paz, una paz \u2013nos dice\u2013 que no es como la que \u201cda el mundo\u201d <a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[1]<\/a> , porque esta no es solo ausencia de guerra, de luchas, divisiones y traumas. Su paz es tambi\u00e9n todo esto, pero es mucho m\u00e1s: es plenitud de vida y de alegr\u00eda, es salvaci\u00f3n integral de la persona, es libertad, es justicia y fraternidad en el amor entre todos los pueblos\u00bb[2].    <\/p>\n\n<p>La palabra de vida de este mes es la s\u00e9ptima de las bienaventuranzas, con las que inicia el discurso de la monta\u00f1a (<em>Mt <\/em>5-7). Jes\u00fas, que las encarna todas, se dirige a sus disc\u00edpulos para instruirlos. Hay que se\u00f1alar que las ocho bienaventuranzas est\u00e1n formuladas en plural. De ello podemos deducir que no se pone el acento en un comportamiento individual o en virtudes personales, sino m\u00e1s bien en una \u00e9tica colectiva que se practica en grupo.   <\/p>\n\n<p><em><strong>\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son los que trabajan por la paz? Esta \u00abbienaventuranza es la m\u00e1s activa y expl\u00edcitamente operativa; la expresi\u00f3n verbal es an\u00e1loga a la que se utiliza en el primer vers\u00edculo de la Biblia para la creaci\u00f3n, e indica iniciativa y laboriosidad. El amor es por naturaleza creativo [\u2026], busca la reconciliaci\u00f3n a cualquier precio. Son llamados hijos de Dios aquellos que han aprendido el arte de la paz y lo practican, quienes saben que no hay reconciliaci\u00f3n sin dar la vida y que hay que buscar la paz siempre y en cualquier caso. [\u2026] No se trata de una obra aut\u00f3noma fruto de las capacidades que uno tiene: es una manifestaci\u00f3n de la gracia que hemos recibido de Cristo, que es nuestra paz, que nos ha hecho hijos de Dios\u00bb <a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.  <\/p>\n\n<p><em><strong>\u00abBienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb.<\/strong><\/em><\/p>\n\n<p>Entonces, \u00bfc\u00f3mo vivir esta palabra? Ante todo, difundiendo por todas partes el amor verdadero. Luego, interviniendo cuando la paz est\u00e9 amenazada en nuestro entorno. A veces basta escuchar a las partes enfrentadas con amor, hasta el fondo, para ver una salida.    <\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s, no nos rendiremos mientras no se restablezcan las relaciones interrumpidas, en muchos casos debido a una peque\u00f1ez. Podr\u00edamos poner en marcha \u2013en la entidad, asociaci\u00f3n o parroquia de la que formamos parte\u2013 iniciativas concretas dirigidas a desarrollar una mayor conciencia de la necesidad de paz. Hay en el mundo miles de propuestas, grandes y peque\u00f1as, que act\u00faan en esta direcci\u00f3n: marchas, conciertos, encuentros; y tambi\u00e9n el voluntariado activa una corriente de generosidad que construye la paz.   <\/p>\n\n<p>Hay adem\u00e1s programas de educaci\u00f3n a la paz, como <em><a href=\"http:\/\/livingpeaceinternational.org\/es\/\">Living Peace<\/a><\/em>. A d\u00eda de hoy, m\u00e1s de 2.600 colegios y grupos se adhieren a este proyecto, y m\u00e1s de dos millones de ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos de los cinco continentes participan en sus iniciativas. Entre ellas est\u00e1 el lanzamiento del \u00abdado de la paz\u00bb \u2013inspirado en el dado del arte de amar de Chiara Lubich<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> \u2013 en cuyas caras est\u00e1n escritas frases que ayudan a construir relaciones de paz; y tambi\u00e9n una iniciativa que se desarrolla en todo el mundo, el Time-out: cada d\u00eda a las 12.00 se hace un minuto de silencio, de reflexi\u00f3n o de oraci\u00f3n por la paz.  <\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Augusto Parodi y el equipo de la Palabra de Vida<\/em><\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Foto: \u00a9 De Rezende Maria Clara &#8211; Sito Living Peace &#8211; Copertina Guida 2025-2026<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Gv <\/em>14, 27<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> C. LUBICH, Palabra de vida de enero de 2004, en Ciudad Nueva n. 405 (1\/2004), 22.<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> FRANCISCO, Audiencia general, 15-4-2020: La ley de Dios. <em>Catequesis sobre los mandamientos y las bienaventuranzas<\/em>, Ciudad Nueva, Madrid 2020, pp. 155-156. <\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[4]<\/a> LUBICH, <em>El arte de amar<\/em>, Ciudad Nueva, Madrid 2006, 2012<\/p>\n\n<div style=\"height:162px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabra de Vida &#8211; Noviembre de 2025<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":388883,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3603,46],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-389770","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parola-di-vita-es","category-sin-categorizar","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389770","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=389770"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389770\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":389771,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/389770\/revisions\/389771"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/388883"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=389770"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=389770"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=389770"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}