{"id":394805,"date":"2026-02-01T05:00:00","date_gmt":"2026-02-01T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=394805"},"modified":"2026-02-01T05:03:29","modified_gmt":"2026-02-01T04:03:29","slug":"mira-que-hago-nuevas-todas-las-cosas-ap-21-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/mira-que-hago-nuevas-todas-las-cosas-ap-21-5\/","title":{"rendered":"\u00abMira que hago nuevas todas las cosas\u00bb (Ap 21, 5)."},"content":{"rendered":"\n<p>El libro del Apocalipsis, del que est\u00e1 tomada la Palabra de Vida, cierra la compilaci\u00f3n de los escritos del Nuevo Testamento. El t\u00edtulo significa <em>revelaci\u00f3n<\/em>, y la intenci\u00f3n del autor es dar a entender las cosas \u00faltimas, el retorno de Jes\u00fas a la tierra, la derrota definitiva del mal y el surgimiento de un cielo nuevo y una tierra nueva.  <\/p>\n\n<p>No es un texto f\u00e1cil de entender. Son los a\u00f1os 81-96 d. C. La persecuci\u00f3n de los cristianos es feroz. El clima de las comunidades cristianas es de miedo: \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de nosotros y del mensaje que se nos ha encomendado? \u00bfPor qu\u00e9 Dios no interviene?    <\/p>\n\n<p>En estas circunstancias, el autor es mandado al exilio por los romanos, a la isla de Patmos. Es aqu\u00ed donde empieza a tener una serie de visiones y recibe la orden de escribirlas.  <\/p>\n\n<p>\u00abMira que hago nuevas todas las cosas\u00bb.<\/p>\n\n<p>El libro del Apocalipsis quer\u00eda dar esperanza a las comunidades perseguidas: a pesar de que el presente es dif\u00edcil y lleno de violencia, a pesar del futuro incierto, al final el bien triunfar\u00e1 y Dios har\u00e1 nuevas todas las cosas. <\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy, mirando \u00abel telediario o la portada de los peri\u00f3dicos, hay muchas tragedias, donde se encuentran noticias tristes ante las cuales todos corremos el riesgo de acostumbrarnos. [\u2026] Pero hay un Padre que llora con nosotros; hay un Padre que llora l\u00e1grimas de infinita piedad por sus hijos\u2026 Un Padre que nos espera para consolarnos, porque conoce nuestros sufrimientos y ha preparado para nosotros un futuro distinto. Esta es la gran visi\u00f3n de la esperanza cristiana, que se dilata todos los d\u00edas de nuestra existencia y nos quiere levantar\u00bb <a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n<p>\u00abMira que hago nuevas todas las cosas\u00bb.<\/p>\n\n<p>No podemos saber cu\u00e1ndo ni c\u00f3mo suceder\u00e1 esto, y es in\u00fatil querer indagar. Pero es seguro que ocurrir\u00e1.  <\/p>\n\n<p>\u00abLas p\u00e1ginas finales de la Biblia nos muestran el horizonte \u00faltimo del camino del creyente: la Jerusal\u00e9n del Cielo, la Jerusal\u00e9n celestial, imaginada ante todo como una inmensa tienda en la que Dios acoger\u00e1 a todos los hombres para habitar definitivamente con ellos (<em>Ap<\/em> 21, 3). Y esta es nuestra esperanza. Y \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 Dios cuando por fin estemos con \u00c9l? Tendr\u00e1 una ternura infinita con nosotros, como un padre que acoge a sus hijos que durante mucho tiempo se han esforzado y han sufrido. \u00abEsta es la morada de Dios con los hombres [\u2026] \u00c9l enjugar\u00e1 toda l\u00e1grima de sus ojos, y no habr\u00e1 ya muerte ni habr\u00e1 llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado [\u2026] \u00a1Mira que hago un mundo nuevo!\u00bb (<em>Ap <\/em>21, 3-5).      21,3-5). \u00a1El Dios de la novedad!\u00bb <a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n<p>\u00abMira que hago nuevas todas las cosas\u00bb.<\/p>\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo vivir la Palabra de Vida de este mes? <\/p>\n\n<p>\u00abEsta nos asegura que nos encaminamos hacia un mundo nuevo que preparamos y construimos ya desde ahora. O sea, es todo lo contrario de una invitaci\u00f3n a despreocuparnos y huir del mundo. De hecho Dios quiere renovarlo todo: nuestra vida personal, la amistad, el amor conyugal, la familia; quiere renovar la vida social, el mundo del trabajo, la educaci\u00f3n, la cultura, el tiempo libre, la sanidad, la econom\u00eda, la pol\u00edtica\u2026, en una palabra, todos los sectores de la actividad humana. Pero para hacer eso, \u00c9l nos necesita. Necesita personas que dejen vivir en s\u00ed mismas su Palabra, que sean su Palabra viva, otros Jes\u00fas en sus ambientes\u00bb<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n<p>Alice, una joven cristiana, comprendi\u00f3 que seguir su vocaci\u00f3n requer\u00eda un cambio profundo para permitir a Dios actuar plenamente en su vida y hacerla nueva. Como un don inmenso, tuvo la oportunidad de vivir una experiencia en la India. All\u00ed sabore\u00f3 una alegr\u00eda aut\u00e9ntica y se sinti\u00f3 inmersa en la gracia de Dios, incluso en los momentos dif\u00edciles. As\u00ed, dedica sus d\u00edas a la oraci\u00f3n, a la vida comunitaria y al servicio de voluntariado. Los ni\u00f1os del orfanato la impresionaron profundamente: aun sin poseer nada, mostraban un entusiasmo incre\u00edble y le ense\u00f1aron mucho de la vida. No fue un simple viaje, sino una peregrinaci\u00f3n, un camino a base de \u00absubidas y bajadas\u00bb, en el que tuvo que \u00abvaciar la mochila\u00bb y se encontr\u00f3 enriquecida y liberada.     <\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de Vida<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a>FRANCISCO, Audiencia general, 23-8-1917: Llamados a sembrar esperanza, Ciudad Nueva, Madrid 1917, pp. 154.155. <br \/><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ibid.<br \/><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3] <\/a>C. LUBICH, Palabra de Vida de abril de 1989: EAD., Palabras de Vida\/1 (1943-1990), Ciudad Nueva, Madrid 2020, p. 454. <\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>Foto <strong>\u00a9<\/strong>Shelby-Murphy-Figueroa-Unsplash<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabra de Vida &#8211; Febrero 2026<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":394803,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3603],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-394805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parola-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=394805"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":395021,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394805\/revisions\/395021"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/394803"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=394805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=394805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=394805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}