{"id":395721,"date":"2026-03-01T05:00:00","date_gmt":"2026-03-01T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=395721"},"modified":"2026-02-11T12:54:25","modified_gmt":"2026-02-11T11:54:25","slug":"levantaos-no-tengais-miedo-mt-17-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/levantaos-no-tengais-miedo-mt-17-7\/","title":{"rendered":"\u00abLevantaos, no teng\u00e1is miedo\u00bb (Mt 17, 7)."},"content":{"rendered":"\n<p>Pedro, Santiago y Juan suben a un monte alto con Jes\u00fas y all\u00ed ven la gloria del Maestro y oyen la voz del Padre que lo reconoce como Hijo.<\/p>\n\n<p>Una experiencia extraordinaria, cara a cara con Dios, que permite a su criatura conocerlo en su esplendor. El temor los ha hecho caer en tierra, pero Jes\u00fas los toca y les dice: <\/p>\n\n<p>\u00abLevantaos, no teng\u00e1is miedo\u00bb.<\/p>\n\n<p>El verbo levantarse es el mismo con el que el Evangelio suele expresar la resurrecci\u00f3n, as\u00ed como \u00abno tem\u00e1is\u00bb son las primeras palabras que el Resucitado dirige a las mujeres junto al sepulcro vac\u00edo despu\u00e9s de saludarlas <a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. As\u00ed pues, las palabras de Jes\u00fas, fuertes y claras, son una decidida invitaci\u00f3n a una vida nueva, que es posible para los disc\u00edpulos con el toque de su mano. <\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n nosotros nos vemos a veces frenados por nuestros miedos, apesadumbrados por las pruebas de la vida, por situaciones sin salida. No podemos contar solo con nuestras fuerzas para recuperar el impulso del testimonio, sino m\u00e1s bien con la gracia de Dios, que siempre nos precede. <\/p>\n\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n no pasa por pruebas? Estas adquieren el cariz del fracaso, de la pobreza, de la depresi\u00f3n, de la duda, de la tentaci\u00f3n\u2026 [\u2026] Tambi\u00e9n da miedo la sociedad materialista e individualista que nos rodea, con guerras, violencia, injusticias\u2026 Ante estas situaciones puede insinuarse tambi\u00e9n la duda: \u00bfd\u00f3nde ha ido a parar el amor de Dios? [\u2026] Jes\u00fas ha entrado de verdad en cada dolor, ha cargado con todas nuestras pruebas [\u2026] \u00c9l es Amor, y es propio del amor expulsar todo temor. Cada vez que nos asalte un miedo, que estemos agobiados por un dolor, podemos reconocer la verdadera realidad que se esconde ah\u00ed: es Jes\u00fas, que se hace presente [\u2026] dejemos que entre en nuestra vida. Y luego, sigamos viviendo lo que Dios quiere de nosotros, lanz\u00e1ndonos a amar al pr\u00f3jimo. Descubriremos que Jes\u00fas es siempre Amor. As\u00ed podremos decirle, como los disc\u00edpulos: \u201cVerdaderamente eres Hijo de Dios\u201d\u00bb<sup> <\/sup> (<em>Mt <\/em>14,33)<sup> <a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/sup>.<\/p>\n\n<p>\u00abLevantaos, no teng\u00e1is miedo\u00bb.<\/p>\n\n<p>Quien ha hecho la experiencia de encontrarse con Dios en su vida queda fascinado por su presencia, tocado y curado por su Palabra. Con frecuencia, el testimonio de una comunidad cristiana acompa\u00f1a en esta aventura divina y da \u00e1nimos para levantarse, para salir de uno mismo y reanudar el camino con Jes\u00fas y con los hermanos. <\/p>\n\n<p>Recogemos el testimonio de una joven siria: \u00abAl final del a\u00f1o pasado mi pa\u00eds vivi\u00f3 una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil, y mi ciudad sufri\u00f3 una ola de caos y de miedo. Estaba profundamente preocupada por mi familia, por mis amigos y por m\u00ed misma. En medio de tanta incertidumbre, intentaba mantener firme la esperanza en Dios, procurando ser fuerte a pesar de todo. Antes de estos sucesos, junto con los j\u00f3venes con los que me comprometo a vivir el Evangelio, hab\u00edamos planificado varios proyectos de apoyo a familias necesitadas mediante paquetes de alimentos y otras iniciativas.    <\/p>\n\n<p>Pero esta situaci\u00f3n nos oblig\u00f3 a suspender temporalmente toda actividad. Al cabo de unos d\u00edas conseguimos reunirnos: en ese encuentro encontramos la fuerza y el valor los unos en los otros. Decidimos no dejarnos vencer por el miedo, sino poner nuestra confianza en Jes\u00fas y reanudar el camino que hab\u00edamos emprendido. Con fe compartida, conseguimos ayudar a m\u00e1s de 40 familias que realmente necesitaban ayuda. En medio de esas dificultades sentimos que gracias al amor de Dios y a nuestra unidad pod\u00edamos marcar la diferencia.    <\/p>\n\n<p>\u00abLevantaos, no teng\u00e1is miedo\u00bb.<\/p>\n\n<p>Despu\u00e9s de haber subido al monte con Jes\u00fas para encontrar a Dios y escuchar su voz, podemos descender con \u00c9l para \u00ab[\u2026] volver a la llanura, donde encontramos a muchos hermanos que soportan penalidades, enfermedades, injusticia, ignorancia, pobreza material y espiritual\u00bb <a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<sup> <\/sup> <\/p>\n\n<p>Como comunidad cristiana, tambi\u00e9n podemos sufrir y quedarnos confundidos, pero esta Palabra nos empuja a ponernos en movimiento juntos para llevar a todos \u00ablos frutos de la experiencia que hemos tenido con Dios y compartir la gracia recibida\u00bb<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Letizia Magri y el equipo de la Palabra de Vida<\/p>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n<div style=\"height:47px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Mt<\/em> 28, 10; cf, 28, 5.<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> C. LUBICH, Palabra de Vida de agosto de 2002.<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cf. FRANCISCO, Angelus, 16-3-2014. <\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ibidem.<sub><\/sub><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Foto \u00a9 Willian_2000-Pixabay<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabra de Vida &#8211; Marzo 2026<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":395720,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3603],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-395721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parola-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/395721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=395721"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/395721\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":395722,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/395721\/revisions\/395722"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/395720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=395721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=395721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=395721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}