{"id":396779,"date":"2026-04-01T05:00:00","date_gmt":"2026-04-01T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=396779"},"modified":"2026-03-05T10:43:51","modified_gmt":"2026-03-05T09:43:51","slug":"quedate-con-nosotros-porque-atardece-lc-24-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/quedate-con-nosotros-porque-atardece-lc-24-29\/","title":{"rendered":"\u00abQu\u00e9date con nosotros, porque atardece\u00bb (Lc 24, 29)."},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n<p>La carretera que lleva al pueblo de Ema\u00fas nos habla de un camino que recorrieron dos disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Desencantados de los sue\u00f1os, los proyectos y los momentos fuertes de los d\u00edas transcurridos con el Maestro, vuelven a casa para reanudar la vida que hab\u00edan dejado, la de antes del encuentro con \u00c9l. Hab\u00edan transcurrido apenas tres d\u00edas desde su crucifixi\u00f3n, y la desilusi\u00f3n, el miedo y las dudas reinaban entre sus seguidores.   <\/p>\n\n<p> Se alejaban de Jerusal\u00e9n, del sue\u00f1o no realizado, distanci\u00e1ndose de Cristo y de su mensaje, tristes porque en cierto modo ya hab\u00edan tomado la decisi\u00f3n de abandonar el proyecto que los hab\u00eda llevado a seguirlo. <\/p>\n\n<p>Es la historia de todos nosotros cuando nos desencantamos de situaciones que nos plantean tomar una decisi\u00f3n en las encrucijadas, y en muchos casos nos parece que la soluci\u00f3n de volver atr\u00e1s, renunciar y resignarnos es la \u00fanica respuesta a nuestro malestar.<\/p>\n\n<p>\u00ab\u00bfA quien de nosotros no le resulta familiar la posada de Ema\u00fas? \u00bfQui\u00e9n no ha recorrido ese camino una tarde en que todo parec\u00eda perdido? Cristo hab\u00eda muerto en nosotros\u2026 Ya no hab\u00eda ning\u00fan Jes\u00fas en la tierra\u00bb<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. <\/p>\n\n<p>\u00abQu\u00e9date con nosotros, porque atardece\u00bb.<\/p>\n\n<p>Durante el camino, un desconocido se une a los dos y parece ignorar los acontecimientos que acaban de ocurrir. Comienza a hacer preguntas precisas, las cuales desatan toda la amargura y el desaliento. Primero los escucha, y luego comienza a explicar las Escrituras: es todo un di\u00e1logo, un encuentro que deja huella; de modo que, aunque a\u00fan no han reconocido a Jes\u00fas, le ruegan que se quede con ellos porque cae la tarde <a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.   <\/p>\n\n<p>Esta es quiz\u00e1 una de las oraciones m\u00e1s bellas que encontramos en el Evangelio. Es la primera oraci\u00f3n que se eleva de los disc\u00edpulos al Resucitado, y es conmovedora esta invitaci\u00f3n que todos podemos dirigirle para que \u00c9l se quede con nosotros y entre nosotros.  <\/p>\n\n<p>Los ojos de los dos disc\u00edpulos se abrir\u00e1n al partir el pan, y la alegr\u00eda de haberlo reconocido por fin los animar\u00e1 a volver a Jerusal\u00e9n para anunciar a sus amigos el evento de la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>\u00abQu\u00e9date con nosotros, porque atardece\u00bb.<\/p>\n\n<p>\u00abQuiz\u00e1 nada mejor que estas palabras explica la experiencia de vivir con Jes\u00fas en medio, que las focolarinas hicimos desde el principio \u2013escribe Chiara Lubich\u2013.<\/p>\n\n<p>Jes\u00fas es siempre Jes\u00fas, y aunque est\u00e9 presente solo espiritualmente, cuando est\u00e1, explica las Escrituras y arde en el coraz\u00f3n su caridad: la vida. Cuando lo hemos conocido, nos lleva a decir con infinita nostalgia: \u201cQu\u00e9date con nosotros, Se\u00f1or, porque atardece\u201d; sin ti es noche oscura [\u2026]\u00bb<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.  <\/p>\n\n<p>La noche es s\u00edmbolo de las tinieblas, de lo desconocido, de la falta de esa luz que no somos capaces de encontrar porque no creemos en su presencia, que sigue acompa\u00f1\u00e1ndonos siempre. <\/p>\n\n<p>La noche es la que envuelve a nuestro planeta, herido y ultrajado por luchas fratricidas, por guerras que siguen siendo organizadas por la ambici\u00f3n de poder y de dinero.<\/p>\n\n<p>La noche es la que viven millones de personas que ya no tienen voz para gritar las injusticias y los abusos.<\/p>\n\n<p>Y nosotros \u00bfc\u00f3mo podemos darnos cuenta de la presencia de Jes\u00fas, que no siempre se manifiesta seg\u00fan nuestras expectativas? \u00bfC\u00f3mo entender que \u00c9l camina con nosotros y trata de hacer que reconozcamos los signos de su presencia? Y sobre todo, \u00bfc\u00f3mo crear las condiciones para que se manifieste y se quede con nosotros?   <\/p>\n\n<p>Son preguntas a las que quiz\u00e1 no siempre sepamos dar respuesta, pero que nos piden que no dejemos de buscar a Jes\u00fas, que concentremos la mirada en un compa\u00f1ero de viaje al que muchas veces no vemos, que reconozcamos a Aquel que puede hacerse presente si vivimos entre nosotros el amor mutuo. <\/p>\n\n<p>El camino de Ema\u00fas es s\u00edmbolo de todos nuestros caminos, es el camino del encuentro con el Se\u00f1or, es el camino que nos devuelve la alegr\u00eda del coraz\u00f3n, que nos lleva de nuevo a la comunidad para dar testimonio juntos de que Cristo ha resucitado.<\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de vida<\/p>\n\n<p>Foto: <em>\u00a9<\/em>Pexels-Tom Fisk<\/p>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Fran\u00e7ois Mauriac, <em>Vita di Ges\u00f9<\/em>, Mondadori, Milano, 1950, p. 156.<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cfr. <em>Lc<\/em> 24, 17-29.<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Chiara Lubich, <em>Scritti Spirituali\/3<\/em>, Citt\u00e0 Nuova, Roma 1979, p. 67.<sub> <\/sub> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabra de Vida &#8211; Abril 2026<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":396778,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3603],"tags":[3346,3199],"class_list":["post-396779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-parola-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/396779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=396779"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/396779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":396780,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/396779\/revisions\/396780"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/396778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=396779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=396779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=396779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}