{"id":402418,"date":"2026-05-13T05:00:00","date_gmt":"2026-05-13T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.focolare.org\/?p=402418"},"modified":"2026-05-13T05:03:07","modified_gmt":"2026-05-13T03:03:07","slug":"vivir-el-evangelio-como-el-padre-me-envio-a-mi-yo-tambien-los-envio-a-ustedes-jn-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/vivir-el-evangelio-como-el-padre-me-envio-a-mi-yo-tambien-los-envio-a-ustedes-jn-2021\/","title":{"rendered":"Vivir el Evangelio: \u201cComo el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed, yo tambi\u00e9n los env\u00edo a ustedes\u201d (Jn 20,21)."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Aprendemos de los m\u00e1s peque\u00f1os<\/strong><\/p>\n\n<p>Estaba haciendo algunas tareas en casa cuando me hice un corte profundo en la mano izquierda. Mientras intentaba detener la hemorragia antes de que mis familiares me llevaran a urgencias, nuestro nieto Emanuel, de unos seis a\u00f1os, que estaba con nosotros ese d\u00eda, me observaba mientras vendaba la herida. \u201c\u00bfTe duele mucho, abuelo?\u201d. Lo tranquilic\u00e9, y para ayudarme, me dio&#8230; \u00a1un caramelo! Poco despu\u00e9s: \u201c\u00bfQuieres otro caramelo, abuelo? Te har\u00e1 bien\u201d. Con la herida cosida, vendada y con una f\u00e9rula en el pulgar izquierdo (por suerte el tend\u00f3n estaba intacto), se acerc\u00f3 a m\u00ed al regresar: \u201cAbuelo, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s? Quiz\u00e1s deber\u00edas tomar un caf\u00e9\u201d. \u201cGracias, Emanuel, despu\u00e9s de comer: ahora vamos a la mesa\u201d. Mi esposa hab\u00eda preparado las salchichas que tanto le gustan. Despu\u00e9s de comerse las suyas, tom\u00f3 otra del plato, la cort\u00f3 y, sin decir palabra, la puso en mi plato. Despu\u00e9s de estas atenciones hechas con conmovedora sencillez, record\u00e9 que Jes\u00fas se\u00f1al\u00f3 a los ni\u00f1os como nuestro modelo.        <\/p>\n\n<p>(Giovanni C. \u2013 Italia)<\/p>\n\n<div style=\"height:10px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p><strong>Unas vacaciones providenciales<\/strong><\/p>\n\n<p>\u201cOltre noi\u201d, una asociaci\u00f3n que trabaja con personas con discapacidad, organiza unas vacaciones en San Bernardino, entre otras actividades. La presidente, a quien conozco desde hace a\u00f1os, sugiere: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no env\u00edan a Benedetta con nosotros?\u201d. La oferta es tentadora, pero \u00bfser\u00e1 el alojamiento adecuado para personas en silla de ruedas como mi hija? Tras una visita, parece que s\u00ed. Adem\u00e1s, nuestra amiga Daniela se ha ofrecido a acompa\u00f1arnos, y tambi\u00e9n contamos con la asistencia de una enfermera. Benedetta est\u00e1 entusiasmada. \u00a1No me lo puedo creer! Antes de partir, asistimos a una cena para conocer a los dem\u00e1s veraneantes. El ambiente es alegre. El 3 de agosto, Benedetta y Daniela parten en nuestro coche hacia el transporte p\u00fablico. Espero de verdad que mi amiga no se canse demasiado&#8230; Conf\u00edo plenamente en Jes\u00fas. Las primeras noticias de ambas son tranquilizadoras. Cuando regresan, ya no reconozco a mi hija: est\u00e1 relajada y radiante de alegr\u00eda, sobre todo por haber podido asistir a misa todos los d\u00edas, celebrada en su habitaci\u00f3n y la de Daniela. \u00a1Dios siempre triunfa con su generosidad!             <\/p>\n\n<p>(M.B. \u2013 Suiza)<\/p>\n\n<div style=\"height:10px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p><strong>Cuando no eres autosuficiente<\/strong><\/p>\n\n<p>El mes pasado fue un mes de \u00abpasi\u00f3n\u00bb, en el sentido m\u00e1s carnal de la palabra. Un mes excepcional, en el que el dolor de mi cuerpo fue aliviado por la ternura de mis hermanos. La prisa por sanar \u2014ese pecado de orgullo de quienes siempre quieren sentirse autosuficientes\u2014 me hab\u00eda traicionado. El postoperatorio fue complicado, mi rodilla estaba hinchada y el m\u00e9dico fue categ\u00f3rico: reposo y hielo. En esa bolsa de hielo, encontr\u00e9 una extra\u00f1a forma de oraci\u00f3n. Me sent\u00ed \u201cpeque\u00f1o\u201d, dependiente de mi hermano para un vaso de agua o un avent\u00f3n en el coche. Pero es precisamente en esta fragilidad donde redescubr\u00ed el tesoro de la comunidad sacerdotal en la que vivo. Comprend\u00ed que la fraternidad no es solo comer juntos, sino tener la confianza para decir: \u201cTe necesito\u201d.       <\/p>\n\n<p>La dependencia de los dem\u00e1s no es una derrota, sino un testimonio de nuestra humanidad. Hoy, en mi peque\u00f1o jard\u00edn como sacerdote jubilado, cultivo mis pocos metros cuadrados del mundo. Y mientras tenga voz (y un apoyo que me sostenga), mi jard\u00edn siempre estar\u00e1 abierto a quienes buscan esperanza.  <\/p>\n\n<p>(padre Peppino G. \u2013 Italia)<\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Maria Grazia Berretta<\/em><\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Extra\u00eddo del Vangelo del Giorno, Citt\u00e0 Nuova, a\u00f1o XII \u2013 N.3 \u2013 mayo-junio de 2026.<\/p>\n\n<div style=\"height:25px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"has-small-font-size\">Fotos \u00a9Tieffenbrucker456, Alexandra Koch-man, Codi Punnett &#8211; Pixabay<\/p>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas resucitado les da paz y alegr\u00eda a sus disc\u00edpulos y les conf\u00eda su propia misi\u00f3n. El Esp\u00edritu Santo los \u201crecrea\u201d como una nueva humanidad, y esta vocaci\u00f3n hoy no solo nos concierne a cada uno de nosotros, sino que se realiza plenamente cuando somos una \u201ccomunidad\u201d y nos apoyamos mutuamente. As\u00ed es como el Evangelio se convierte en vida y la misi\u00f3n en un nuevo Pentecost\u00e9s  <\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":402427,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_titles_title":"","_seopress_titles_desc":"","_seopress_robots_index":"","_seopress_analysis_target_kw":"","_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[3289],"tags":[3346,3199,3666],"class_list":["post-402418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-testimonianze-di-vita-es","tag-notifiche-es","tag-ppg-es","tag-vangelo-vissuto-es"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402418","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=402418"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402418\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":402437,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/402418\/revisions\/402437"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/402427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=402418"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=402418"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.focolare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=402418"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}