Inauguración del Campus y Biblioteca universitaria en la Mariápolis Lía

 
Instituto Universitario Sophia Latinoamericana y el Caribe (ALC) comenzará sus actividades el próximo año.

Muchos acontecimientos, incluso esos que cambian la historia, a veces pasan desapercibidos, son pequeños como una semilla, no hacen ruido, incluso sus protagonistas pareciera que no llegan a tomar dimensión de la trascendencia de lo que está sucediendo. Me sucedió el sábado 23 de noviembre.

Mariápolis Lía, rodeada de campos de trigo dorados, una mañana agradable después de días de mucho calor. Un grupo de personas: habitantes de la misma Mariápolis, alguna autoridad de Chacabuco, O’Higgins, Junín, unos pocos amigos llegados para la ocasión de Rosario y otros que habíamos viajado desde Buenos Aires, nos vamos reuniendo a las 11 de la mañana en la parte trasera del edificio en forma de E, justo donde comienza la glorieta de glicinas. No superamos las 150 personas. “A capella” toman la palabra los conductores y explican que en ese acto dejaremos inaugurada el aula y la biblioteca del Campus del Instituto Universitario Sophia. Enseguida se corta la cinta y se entra al aula que ve colmada su capacidad.

Algunas palabras de agradecimiento a los presentes, lectura de algunos mensajes que llegaron y la introducción a modo de bienvenida de Mónica Breques y Darío Russi, responsables de la pequeña ciudadela. Seguidamente la Lic. Patricia Santoianni, quien forma parte del equipo del proyecto de Sophia Latinoamérica y Caribe va desgranando la historia de la biblioteca, que tiene sus inicios allá por los primeros años de la década del ‘70, cuando Victorio Sabbione, comenzó a darle forma acomodando sus libros en unas bibliotecas construidas en la carpintería. Pasaron muchos años y entre “idas y vueltas” hoy se reúnen alrededor de 9000 volúmenes de distintas ciencias ordenados en tres salas que totalizan 140 metros cuadrados.

Luego toma la palabra el Dr. Osvaldo Barreneche, coordinador del Proyecto del Instituto Universitario Sophia ALC. En pocos minutos explica los avances y el futuro cercano. Dice que será una única sede con tres Campus. El de México, en la Mariápolis “El Diamante”, desarrollará el Centro de Formación “Evangelii Gaudium” para la evangelización; en la Mariápolis “Ginetta”, en las cercanías de San Pablo, Brasil, funcionarán algunas carreras de grado y en el Campus de Argentina se dictarán postgrados fundamentalmente en Ecología integral e interculturalidad. Mientras que se ultiman las distintas aprobaciones tanto locales como internacionales, en julio de 2020 se dictará un diplomado sobre “Nuevos liderazgos comunitarios”. Uno podría preguntarse ¿por qué estos campus se establecen las ciudadelas mariápolis, generalmente alejadas de los centros urbanos? Precisamente porque no se trata sólo de adquirir conocimientos, sino fundamentalmente esos conocimientos deben ir acompañados de la sabiduría que otorga la vida, la “sophia”, que se adquiere en la convivencia, en la transversalidad de generaciones, formación, culturas, creencias.

Luego de la bendición que realiza el P. Gustavo Defina, queda todo el espacio abierto para visitar. Es interesante ver personas de distintas edades que no sólo observan lo hermoso de la biblioteca, sino que se animan a tomar los libros, hojearlos, sacar alguna foto con el celular de alguna tapa o página de interés.

Con un brindis va concluyendo un acto sencillo pero, intuyo, de una trascendencia enorme, que solo podremos confirmar dentro de unos años. Arriesgando podría afirmar que se inicia un nuevo paradigma en la formación universitaria. Y como todo lo nuevo necesita crecer, desarrollarse y madurar para ser un aporte a lo sociedad.

Regreso muy feliz de lo vivido sintiéndome parte de esta historia de la que se escribió, por ahora, solo el prólogo.

Carlos Mana