Movimiento de los Focolares

Chiara Lubich: «Como si fuera su madre»

Feb 7, 2016

Una invitación para vivir mejor el Año Santo de la Misericordia con un corazón de madre, sin límites. De la página web del Centro Chiara Lubich.

60_Chiara(…) «El que de ustedes esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra” (Jn. 8,7). Lo dijo Jesús a quienes querían lapidar a la adúltera. El punto central de los mandamientos de Jesús es siempre el amor. Por eso, Él no quiere que nosotros, cristianos, condenemos; de hecho advirtió: “No juzguen”, y proclamó: “Bienaventurados los misericordiosos”. Jesús quiere la misericordia. De su Palabra, sin embargo, podría deducirse que alguno podría arrojar la piedra: el que esté sin pecado. No se trata de nosotros, de ninguno de nosotros, ya que somos todos pecadores. Pero hay una criatura sin pecado. Lo sabemos: es la Madre de Dios. ¿Pero podría María arrojar la piedra contra alguien que ha errado? ¿Lo hizo alguna vez en su vida? Conocemos a nuestra Madre, sabemos lo que la Escritura afirma, lo que la Tradición transmite, cuál es el pensamiento del Pueblo de Dios respecto a Ella: María es amor hacia todos los hombres, es misericordia, es abogada de los más desgraciados. A Ella han siempre recurrido y recurren innumerables cristianos cuando han tenido la impresión que la justicia de Dios les amenazaba. María no arroja piedras. Antes bien, nadie como Ella, después de Jesús, difunde amor. Difunde amor: ¿Por qué? Porque es Madre. Una madre sólo sabe amar. Y el amor de una madre es tal porque ama a los propios hijos como a sí misma, porque realmente hay algo de sí misma en sus hijos. También nosotros debemos encontrar algo de nosotros mismos en los demás. Tenemos que ver a Jesús tanto en nosotros como en nuestros hermanos. ¿Por lo tanto, cómo actuaremos? Pues bien: frente a cada prójimo, en casa, en el trabajo, por la calle, con aquél de quien estamos hablando, con las personas con las que hablamos por teléfono, con aquellos para cuyo bien realizamos nuestro trabajo…, ante cada uno, en estos días, debemos pensar sencillamente: debo comportarme como si fuera su madre. Y obrar en consecuencia. Una madre sirve, sirve siempre. Una madre perdona, perdona siempre. Una madre espera, espera siempre. «Como si fuera su madre»: éste es el pensamiento que debe predominar en los próximos días». Chiara Lubich, Rocca di Papa, 3 de marzo de 1983 Fuente: Centro Chiara Lubich  

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Pascua: el fundamento de la Gran Esperanza

Pascua: el fundamento de la Gran Esperanza

Esta reflexión acerca de las razones y los orígenes pascuales de la esperanza cristiana, que “se atreve” a hablar aún a los hombres de hoy, nos la ofrece Declan J. O’Byrne, teólogo y rector del Instituto Universitario Sophia.

Ojos de Pascua

Ojos de Pascua

Klaus Hemmerle (1929-1994), obispo de Aachen (en Aquisgrán, Alemania), teólogo y filósofo, gracias a su especial característica, dio un aporte importante a la profundización doctrinal del carisma de la unidad. Con estas palabras, nos introduce en el misterio de la Pascua y de la Resurrección de Cristo, invitándonos a sumergirnos plenamente en este momento y a adoptar una nueva perspectiva.

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.