25 Jul 2016 | Senza categoria
Acogida «La administración de mi ciudad estaba creando un servicio especial para los inmigrantes. He sentido el impulso de ofrecer mi disponibilidad para este nuevo servicio. He tratado de saber quien, en el edificio donde vivo, había respondido a la llamada. Encontrándome con varias familias me he dado cuenta de toda la aversión que existe hacia los extracomunitarios. En el mismo lugar de trabajo a muchos de mis colegas les molestaba la presencia de los inmigrantes, a los que veían solo como rivales para la obtención de un trabajo o una casa. Al principio, hablando con los colegas y tratando de poner de relieve la importancia de acoger al otro, aunque sea diferente de nosotros, parecía que mi argumento era absolutamente ineficaz. Pero lentamente he visto que tanto ellos como los inquilinos de mi edificio han empezado a demostrar una actitud más “suave”.» (E. M. – Italia) El inicio de una fe nueva «Recuerdo que acababa de llegar a mi lugar de trabajo cuando empezó un bombardeo brutal. Con los otros colegas fuimos a protegernos en el subsuelo con la oreja pegada a la radio para tener noticias. Fue así como supe que el barrio donde trabajaba mi marido también había sido bombardeado. Me sentí mal, estaba a punto de desmallarme. En ese momento en mi mente se abrió camino un pensamiento: «Dios mío, ahora me estás pidiendo que renueve mi fe en ti». Le encomendé a mis niños, a mi marido, a mis padres, pidiéndole que no permitiera que nos alejáramos de él; le pedí sobre todo que los niños, si se hubieran hallado sin padres, encontraran en su camino a personas que los supieran guiar hacia él. Fue un momento inolvidable con el corazón abierto hacia Dios. Desde ese momento vivo mi vida con fe y con una gratitud infinita. » (H. S. – Libano) Limpieza «Un día el propietario del edificio donde vivo decide eliminar todas las antenas TV que están sobre el techo, seguramente por motivos estéticos, Pero a pesar de ello en el inmueble se instaura un clima de batalla. Pero, ¿cómo vencer a “Goliat”? El Evangelio me sugiere que tome el camino de la humildad. Ya que el portero estaba ausente por motivos de salud, la limpieza de las escaleras y de la entrada dejaba mucho que desear. Puesto que los otros inquilinos no se soñaban para nada limpiar ni siquiera el proprio rellano, tomo yo la iniciativa y me pongo a limpiar las escaleras desde arriba hasta la acera. Lo hago con alegría y con ganas. Esa misma noche el propietario llama a mi puerta y con gran amabilidad propone poner él mismo mi antena de televisión allí donde estaba. Desarmado y asombrado, aprovecho de sus buenas intenciones para pedirle que instale también las otras antenas. Al final todo vuelve a su lugar. Con los vecinos, desde aquel momento, empieza una relación muy diferente. Ahora, además, limpian a turno las escaleras.» (B. M. – Francia)
23 Jul 2016 | Sin categorizar

(C) CSC Audiovisuales
Al joven filipino que le preguntaba: “Con el corazón en la mano, ¿qué quisieras decirnos a todos nosotros, que estamos aquí en el Genfest, y a los jóvenes del mundo que nos siguen por televisión?”, Chiara Lubich respondió: «Les repito lo que dijo una vez santa Catalina de Siena, una gran santa, una mujer maravillosa, hablando a sus discípulos: “No se contenten con cosas pequeñas porque Él, Dios las quiere grandes”. Yo les digo: gen, jóvenes, no se contenten con las migajas. Tienen una única vida. Aspiren a lo más alto. No se contenten con las pequeñas alegrías, busquen las grandes, busquen la plenitud de la alegría. Me podrán preguntar: “¿Dónde la encontramos, Chiara?”. Bien, acabo mi discurso nombrando una vez más a Jesús. Él dijo que quien vive la unidad tendrá la plenitud de la alegría. Por tanto la herencia que recibirán, si viven este ideal, será la plenitud de la alegría. Esto es lo que anhelo para ustedes y la última palabra que les dejo». Roma, Palaeur, Genfest 20 de mayo de 1995 Fuente: Cercate la pienezza della gioia. 50 risposte ai giovani, Città Nuova 2012
22 Jul 2016 | Focolare Worldwide
Hoy en día se habla del Amazonas sobre todo porque estamos preocupados por su deforestación y por la explotación de sus numerosos recursos por parte de políticos y economistas sin escrúpulos. Pero son pocos los que conocen los problemas de las comunidades que viven en las riberas de su inmenso, homónimo río, tan valioso para nuestro enfermo planeta. Las dificultades para acceder a cualquier tipo de asistencia sanitaria son enormes. Por ejemplo en Óbidos (casi 50.000 habitantes), el único hospital que existe, gestionado por los Terciarios Franciscanos, dispone de un solo médico para atender los casos más urgentes, mientras que para citas con especialistas hay que trasladarse hasta Santarém, a 6 horas de navegación. La Conferencia episcopal brasileña (CNBB) pide respuestas concretas, preocupada también por la escasa asistencia espiritual a una población con una índole profundamente religiosa. Este llamamiento ha despertado el interés de centenares de personas de los Focolares (jóvenes y adultos de todo el País) y no sólo ellos, que desde el 2005 dan vida al “Proyecto Amazonas”. Ellas, de año en año, en la época de las vacaciones, se ponen en viaje para visitar las diferentes comunidades ribereñas de la región. Son profesionales de la sanidad, pero también gente común, que van allí para escuchar los problemas de la gente, cuidar a los enfermos, jugar con los niños, en un tácito pero explícito testimonio de Evangelio vivido. En este mes de julio se están llevando a cabo misiones de este tipo en tres diferentes localidades: Obidos (Pará), Magnificat (Maranhão) e Barreirinha (Amazonas).
A Óbidos fueron 22 voluntarios, entre los que había 4 médicos, un dentista, una fisioterapista y un estudiante de medicina. Éstos, con el soporte logístico de los habitantes y de la prefectura, en los 7 días de su incansable permanencia en el lugar, han logrado visitar siete comunidades, atendiendo en total a más de 1000 personas. Fueron de casa en casa, hospedados durante la noche por la generosidad de la gente, que no ha dudado en apoyar a los voluntarios para echarles una mano, creando así un clima de gran fraternidad entre todos. Y en el momento de separarse, cada vez se repetía la misma escena: nadie quería creer que al día siguiente los “misioneros” se irían a otra comunidad, como también nadie podía decir quien había probado más alegría por aquel intenso día vivido juntos. Pues, si es cierto el dicho que “hay más alegría en dar que en recibir” también es verdad que – según decían los voluntarios – quien ha recibido más han sido ellos, por haber conocido de cerca a una población tan genuina, tan rica de valores, de coraje, de fe auténtica. Cada saludo final ha terminado con la promesa de volver el año próximo, acompañados por nuevos amigos contagiados por su entusiasmo. Significativo el testimonio de un joven voluntario de Benevides que daba las gracias por haber “crecido espiritualmente y humanamente”. Y el de una muchacha de Belén que, impresionada “por estas personas extraordinarias que he conocido”, ha declarado que una vez de vuelta a casa “iba a recomendar a todos una experiencia de este tipo”. Un joven venido de Belém comentaba: “Vivo en una sociedad en la que uno se interesa solo por el último Smartphone, mientras que aquí he visto niños felices por haber recibido un simple lápiz. He visto a personas que se ponían en fila sin la seguridad de que iban a ser atendidos por los médicos, mientras que donde vivo, si tengo que esperar aunque sea un poquito empezamos a reclamar. Y a pesar de todo, incluso en situaciones desfavorables, entre ellos no falta la alegría. Escuchando sus historias, me he convencido de que algunos de ellos merecerían un doctorado honoris causa. Ver también: http://projetoamazonia2016.blogspot.com.br/
21 Jul 2016 | Focolare Worldwide

Syrian artist, Tammam Azzam’s artwork for Caritas ‘Syria: Peace is Possible’ campaign
Una movilización masiva, una campaña que tiene como fin movilizar el mundo entero. Es el objetivo de #PeacePossibile4Syria, el proyecto lanzado por Caritas Internacional que involucra a todos los países en donde está presente la organización. «No es una campaña contra algo, sino a favor de la paz. A pesar de que denuncia abiertamente la venta de armas», explica Rosette Hechaime, libanesa, coordinadora de Caritas en Medio Oriente. «El Santo Padre siente mucho la situación de Siria y en varias ocasiones, cuando nos hemos encontrado con él, nos ha invitado a levantar la voz para hacer callar las armas. Caritas es una de las entidades más grandes que responde a esta crisis humanitaria, en curso desde hace 5 años. Hemos recogido historias de quien emigra y de quien se queda, para darlas a conocer a través de las redes sociales, para no dejar de creer que la paz en Siria es posible». En la página http://syria.caritas.org/ es posible encontrar todo el material para adherir a la campaña y difundirla poco a poco. «Porque la guerra en Siria ya ha dejado 4,8 millones de refugiados en el extranjero y 6.5 millones han sido desplazados dentro del país. Y lo que es demasiado, es demasiado», continua Rosette. https://www.youtube.com/watch?v=E-Q-8rThyUY (Videomensaje del Papa – integral) En su mensaje el Papa Francisco no se cansa de exhortar a todos: «Únanos las fuerzas, a todo nivel, para hacer posible la paz en la amada Siria». ֿ También creen en esto las 230 personas que del 5 al 10 de julio se reunieron en Al Btar (en las montañas del litoral sirio), provenientes de varias partes del país, para vivir la “Mariápolis – la ciudad de María”, «un verdadero don de Dios en medio de tanta violencia». La alegría ha sido común por poder volverse a encontrar después de 5 años, durante los cuales, precisamente por la inestabilidad de la situación, no fue posible verse. El título elegido para esta cita fue “Después de la espera hemos vuelto a ti”. «El programa, que era intenso en la mañana y recreativo en la tarde, ayudó a cada participante, mediante la intervención de sacerdotes y religiosos expertos, a encontrarse consigo mismos, a revisar la relación personal con Dios, cómo vivir la oración y la relación con el otro», escriben desde los Focolares de Damasco y de Alepo. «Regresamos con el Paraíso dentro para llevarlo allí donde estamos y donde hay todavía tanto infierno», comentó uno de los participantes. «Para quien viene desde fuera es realmente un milagro –cuenta M.Grazia, italiana, quien está desde hace algunos meses en el focolar de Damasco-. Estamos en guerra. Me impresiona la integridad de la gente, no sólo los numerosísimos jóvenes: es gente pacífica que sueña y desea la paz. Tantos han perdido la esperanza, nos preguntamos: ¿Creer en la unidad, no es una utopía? ¿Es una utopía la paz? En cambio, a pesar de todo se sigue creyendo en Dios, pero sientes en tu piel estas preguntas. La Mariápolis ha sido una bocanada de oxígeno en medio de esta realidad, estuvo llena de experiencias fortísimas: a quien le raptaron a su hermano, quien perdió todo de un día para otro, quien no tiene noticias de sus parientes, familias desmembradas, luz y agua a cuentagotas con 40º de temperatura, sin saber cómo será el mañana, se vive en la más absoluta incertidumbre». Como conclusión, los 230 mandaron un saludo que le dio la vuelta al mundo, conscientes de que no están solos y que forman parte de una gran familia. Con el impulso, como exhortó el Papa en su mensaje, de encarnar esta Palabra de Dios: «Yo conozco el proyecto que tengo sobre ustedes –dice el Señor- un proyecto de paz y no de desventura, para concederles un futuro lleno de esperanza» (Jeremías 29,11)». https://vimeo.com/175367097 Maria Chiara De Lorenzo
20 Jul 2016 | Sin categorizar
«Carmen, ¡qué gran ayuda para el Camino! ¡Qué mujer fuerte! Nunca conocí a nadie como ella». Con estas palabras Kiko Argüello comunica la muerte de Carmen Hernández en una carta dirigida a todos los caminantes, los que adhieren a la propuesta del Camino Neocatecumenal. Kiko Argüello escribe también que Carmen fue para él «un ser maravilloso» y recuerda «a la mujer, su gran genialidad, su carisma, su amor por el Papa y, sobre todo su amor a la Iglesia» Carmen Hernández era la responsable junto con Kiko Argüello y el Padre Mario Pezzi del Camino a nivel internacional. Los funerales se realizarán el 21 de julio en la Catedral de Madrid y los presidirá el Arzobispo Carlos Osoro Sierra. La recuerdan las más de 30 mil comunidades neocatecumenales, que están presentes en 120 países del mundo. Estará presente un numeroso grupo de obispos y cardenales cercanos a la realidad neocatecumenal. Ella nació en Olvega, en España, y vivió una larga vida. Estaba atenta a escuchar al Espíritu que la llevó, después de haber estudiado química, a encontrar la vocación misionera que advirtió en su juventud. Hizo una experiencia en un instituto misionero, realizó estudios de liturgia en el contexto de la profunda renovación conciliar y pasó un período de dos años en Tierra Santa. Finalmente, en 1964 tuvo un encuentro con Kiko entre los marginados de Palomeras Altas, en la periferia de Madrid. Allí el impulso evangelizador de Carmen tomó una forma nueva, junto con la comunidad cristiana que con Kiko iba formándose en medio de los pobres. La presencia de Carmen proporciona una sólida base teológica y litúrgica a la fuerte catequesis de Kiko, y su acción se convierte en una verdadera y justa formación post-bautismal. Fue fundamental su rol en la redacción del Estatuto del Camino que tuvo la aprobación de la Santa Sede en 2011. En el 2015 recibió el Doctorado Honoris Causa en Sagrada Teología de la Catholic University de América de Washington, en reconocimiento a su gran contribución a la formación cristiana en todo el mundo. «Ustedes recibieron un gran carisma, para la renovación bautismal de la vida», dijo el papa Francisco en su discurso a los adherentes al Camino Neocatecumenal el pasado 18 de marzo, la última vez que Carmen Hernández fue vista en público. Pero el Santo Padre habló con ella personalmente por teléfono el 1º de julio pasado durante una audiencia privada que le concedió a Kiko Argüello y al Padre Mario Pezzi. El Movimiento de los Focolares se une a la oración y al agradecimiento, teniendo un vivo recuerdo de la comunión entre los movimientos eclesiales sellada en Pentecostés de 1998 cuando Juan Pablo II se encontró por primera vez con los Movimientos y las Nuevas comunidades, cada uno fruto particular de un carisma donado por el Espíritu Santo a la Iglesia y a la humanidad para responder a las exigencias de nuestro tiempo. Maria Chiara De Lorenzo