Movimiento de los Focolares
Corea del Sur: por amor a la ciudad

Corea del Sur: por amor a la ciudad

KakaoTalk_20160523_214624894_03Seongnam, Corea del Sur, más de un millón de habitantes, en la periferia sureste de Seúl. Una ciudad en crecimiento, con la presencia de grandes empresas, que estimulan ulteriormente el desarrollo económico del área. Gran riqueza junto a gran pobreza, bien separadas en la ciudad. «En Corea hay una fuerte inmigración femenina desde varios países de Asia: China, Vietnam, Camboya, Japón, etc.; para casarse o para huir de la miseria. Forman así familias multi-culturales; la mayor parte de ellas vive en la parte pobre de nuestra ciudad», relata el grupo coreano de los Focolares presente en el congreso internacional OnCity (Castelgandolfo, Italia). Entre las principales necesidades identificadas en Seongnam está por lo tanto la de la integración. KakaoTalk_20160523_214630445_02En el Centro multicultural, donde trabajan algunos de ellos, hay quien da clases de coreano a las mujeres inmigrantes, y quien propuso establecer una especie de “guardería” para entretener a los niños mientras las mamás aprenden el nuevo idioma. «Pero en un momento dado el gobierno quitó el financiamiento y no se podía proseguir con esta actividad», continúan. «Comunicamos esta situación a algunos amigos que, como nosotros, están comprometidos en vivir los ideales de paz y de unidad en la ciudad. Algunos se ofrecieron para hacer turnos para cuidar a los niños. Cada uno dio lo que podía: tiempo, sus propias capacidades, asumiendo así también la historia, las dificultades de tantas personas». De hecho se presentaban situaciones muy dolorosas: ambientarse en un país extranjero no es fácil. Para muchos el Centro representaba una bocanada de oxígeno, un lugar donde compartir los propios problemas. Entre éstos, las grandes dificultades económicas. KakaoTalk_20160523_220455062_02«En el 2012, para dar una respuesta a estas situaciones, abrimos un mercadito donde se podía comprar lo que se necesitaba por poquísimo dinero. Dedicamos este pequeño proyecto temporal a María de Nazaret. Muchos nos ayudaron, llevado vestidos, juguetes, material de oficina, lencería». ¿Qué hacer con la pequeña suma recogida de 470,000 won (alrededor de 353 euro)? «Nos hemos inspirado en el método de la Economía de Comunión, para la distribución de la utilidades: 1/3 para una familia en dificultad (una familia de Camboya de la que la comunidad se ha hecho cargo hasta cuando logren bastarse por sí mismos); 1/3 para todos (por ejemplo para festejar el cumpleaños de los inmigrantes que no tienen a su familia con ellos); 1/3 para comprar cosas nuevas de las que podrían tener necesidad». Finalmente el “María Market” recibió un aporte del gobierno y con ello el responsable del Centro decidió remodelar los locales del negocio. Pero la reinauguración tuvo lugar sólo en el 2014, después de una larga espera. Al año siguiente recibieron la visita del Alcalde. En junio del 2015, con la expansión de la epidemia Mers en toda Corea, se cerraron 2.900 escuelas y 4.000 personas fueron puestas en cuarentena. También el Centro, como tantos otros lugares públicos, tuvo que cerrar. Pero en el período que estuvo cerrado «íbamos a visitar a las personas que necesitaban ayuda a sus casas, apoyándolas en pequeñas cosas. Al final el Centro nos dio una placa de agradecimiento». Hoy el María Market está activo y desarrolla siempre nuevas ideas, como la distribución a través del servicio postal, para superar las distancias más grandes. Es, para el grupo que lo anima, «una experiencia concreta de responder a las exigencias de los hermanos más necesitados».  

Conexión CH

Conexión CH

CollegamentoCH_Notiziario1En el sitio de la Conexión CH, los días previos a la cita, estará disponible el resumen de las noticias. En el mismo sitio es también posible acceder a las ediciones íntegras y a las noticias particulares de las Conexiones CH anteriores.     https://vimeo.com/170950751

Tierra Santa: una amiga hebrea más allá del muro

Tierra Santa: una amiga hebrea más allá del muro

Vera Baboun«Conocí a Bella, una mujer hebrea, en un centro de los Focolares en Jerusalén. Le conté la historia de mi esposo, torturado en una cárcel israelí. Ella me escuchaba, si bien pude notar un cierto conflicto interior. Estaba frente a una disyuntiva. Ser israelí y por eso rechazar todo lo que le contaba, o sentir compasión por lo que me había sucedido. En un primer momento ella no logró aceptarme y se fue del lugar donde nos habíamos encontrado. La seguí y le dije que lamentaba haberla turbado. Bella me explicó que no era culpa mía, sino del sistema. Entonces le pedí que regresara (se conmueve ndr). Así nació nuestra amistad. Un muro separa mi ciudad, Belén, de la suya, Jerusalén. Pero entre nosotras dos ya no hay muros. Rezo para que muchos hebreos de Israel puedan ver nuestra amistad. Bella vive el espíritu de los Focolares en el sentido de que todos somos hijos de Dios y sólo el amor y la compasión nos llevan a vivir juntos. Nosotros los hombres hemos construido el muro alrededor de Belén, no se podía construir solo. Dios nos ha dado la libertad de construirlo o de abatirlo. También dentro de nosotros». Así responde Vera Baboun, la primera mujer y la primera cristiana católica que ha llegado a ser alcaldesa de Belén, a la pregunta de si es posible instaurar una verdadera amistad entre palestinos e israelitas. La ocasión para encontrarnos con ella nos la dio la entrega del 7º “Premio Chiara Lubich, en Manfredonia ciudad para la fraternidad universal”, en marzo del 2016. 20160607-01Belén es una ciudad de Cisjordania. El Gobierno de Belén está bajo la Autoridad Nacional Palestina. Tiene 40 mil habitantes, de los cuales el 28% son cristianos y el 72% musulmanes. Es la ciudad donde nació Jesús, ubicada a más o menos 10 Km. al sur de Jerusalén. La iglesia de la Natividad de Belén es una de las más antiguas del mundo. Sin embargo «el muro condiciona también nuestra fe, porque cuando éramos niños estábamos acostumbrados a visitar los lugares de origen de Jesús. Hoy hay toda una generación de jóvenes palestinos cristianos que nunca ha rezado en el Santo Sepulcro de Jerusalén», declara siempre Vera Baboun. «Estamos en la capital de la natividad, celebramos y mandamos al mundo un mensaje de paz, mientras que en Belén precisamente lo que hace falta es la paz. Después del 40% de cancelaciones de este año, decidimos con el Concejo Comunal, bajar los impuestos a las licencias un 80% para quien vive y trabaja en el campo turístico. Lo hicimos para apoyarlos aunque esto significa un empobrecimiento de los recursos municipales. ¿Pero a nosotros quién nos sostiene? ¿Quién sostiene nuestra doble identidad? La cristiana universal y la palestina». Pero ¿qué es lo que le da el impulso para actuar así? «Sólo el amor de Dios. Lo advierto de manera fuerte. No me importa para nada el poder, la fama; para mí la función de alcaldesa es un peso que me cuesta mucho. Después de la muerte de mi esposo y después de haber trabajado toda la vida en la educación, decidí tomar el lugar de mi marido porque él se había comprometido políticamente por la liberación de Palestina». Usted a menudo ha declarado: «¿Puede el mundo vivir en paz mientras la ciudad de la paz esté amurallada?»… «Mientras la ciudad de Belén esté amurallada, habrá un muro alrededor de la paz. Somos asediados. Y para el mundo lo mejor es trabajar para liberar la paz, no sólo en Belén, sino para liberarnos del sentido del mal, del uso de la religión como máscara para cubrir la maldad y la guerra». Entrevista a cargo de Aurelio Molé para Città Nuova (cfr. Città Nuova n. 5 – mayo 2016)

Hungría: entre conciencia ambiental y desafíos sociales

Hungría: entre conciencia ambiental y desafíos sociales

DSC_0566_EcoOne«Un experimento exitoso, que ha ofrecido una palabra de esperanza: una persona abierta al don de sí, de hecho, puede ser la respuesta a los desafíos ambientales históricos que la humanidad está enfrentando». Quien habla es Luca Fiorani, el coordinador internacional de EcoOne, en la finalización del Congreso “Relacionalidad: entre conciencia ambiental y desafíos sociales” (Budapest, Hungría), que tuvo lugar del 27 al 29 de mayo en la Pázmány Péter Catholic University. Del mismo participaron  80 responsables de ONG ambientalistas, docentes universitarios, funcionarios del gobierno, profesionales en el campo ambiental, estudiantes de liceos superiores y universitarios de varios países. A presentaciones científicas de alto nivel, se sumaron experiencias prácticas y reflexiones trasdisciplinarias en el campo de la economía, la ética y la política, entre otras expresiones del conocimiento. DSC_0649_EcoOne_03Varios aportes: desde un chico de 15 años a una anciana dedicada al cuidado del ambiente en la ciudadela holandesa de los Focolares; tres estudiantes italianos presentaron su experiencia de ahorro energético y “cultura del dar”, un estudiante de Erasmus en Budapest, uno de Roma y un brasileño, presentaron sus propias experiencias. El joven que venía de Brasil se costeó el viaje fabricando y vendiendo objetos y obtuvo un aporte extraordinario de su universidad. La preparación se realizó en colaboración y sinergia entre algunos entes del Movimiento de los Focolari: Acción por un Mundo Unido, Economía de Comunión, Humanidad Nueva, Jóvenes por un mundo Unido, Movimiento político por la unidad, junto a New Humanity y al Instituto universitario Sophia, con “una logística excelente de parte del grupo de EcoOne de Hungría”, afirmó Fiorani. El Congreso fue introducido por Zsusa Román, coordinadora de EcoOne Hungría, con la pregunta: “¿Qué tipo de persona es capaz de cuidar el ambiente?”. Fiorani, por su parte, ilustró los objetivos y las características de EcoOne: «Una iniciativa a escala internacional promovida por docentes, investigadores y profesionales que trabajan en el sector de las Ciencias Ambientales. Los reúne el deseo de enriquecer su conocimiento científico con una lectura humanística de los problemas ecológicos y de la naturaleza, junto con otros colaboradores, con quienes persigue el objetivo del  destino universal de los bienes en estrecha interdependencia entre los países, EcoOne intenta hacer penetrar tales principios a nivel social, político, económico, en los sectores encargados de las temáticas ambientales». Mons. János Székely, obispo auxiliar de Esztergom-Budapest, recordó la importancia de la “sobriedad y del don”, en línea con la encíclica Laudato si’ del Papa Francisco. Después tuvo lugar la intervención del prof. Miguel Panão, que estuvo centrada en una nueva visión antropológica según la cual la persona es vista desde su donación a los otros y a la naturaleza, que generó  un vivo debate. Especialmente apreciada fue la mesa redonda en la que se habló de  los desafíos sociales que presenta el ambiente, afrontados desde el punto de vista teológico, climatológico, económico y político, subrayando cuánta colaboración de múltiples disciplinas requiere la problemática ambiental. En primer lugar la política que guía las elecciones y la economía que define los paradigmas de desarrollo. Cinco jóvenes investigadores recibieron el “Premio Piero Pasolini” por la calidad de sus presentaciones, gracias a los fondos que puso a disposición la Economía de Comunión. «El Congreso no es un punto de llegada, sino de partida –concluyó Fiorani-. Ahora es necesario prepararse para nuevos desafíos. ¡El próximo Congreso se realizará en Asia!».   Info: EcoOne.  

Giorgio Marchetti (Fede)

Giorgio Marchetti (Fede)

Giorgio Marchetti (destra) con Gino Bonadimani e Aldo Stedile.

Giorgio Marchetti (a la derecha) con Gino Bonadimani y Aldo Stedile. Foto © CSC Audiovisivi

Cuando estudiaba Medicina en su ciudad natal (Padua), Giorgio conoció a una estudiante trentina que estaba en su Universidad. Era una de las primeras jóvenes que habían comenzado junto con Chiara Lubich la aventura del Focolar. Giorgio era un dirigente diocesano de la Acción Católica, pero no tuvo reparo en confiarle su continua búsqueda y sus dudas en el plano de la fe y de la doctrina. Un día, mientras una amiga le hablaba del Evangelio, Giorgio le objeta que esas cosas él ya las sabe. “Está bien – le dice- pero usted estas cosas las hace?”. Giorgio queda sin palabras. Desde entonces, cuenta él mismo, su búsqueda pasa “de los libros a la vida”. Y después de un día transcurrido pensando “en los otros y nunca en mí”, experimenté “una gran alegría”. Decide viajar a Trento para conocer, además de a las primeras focolarinas, también a los primeros focolarinos y se entera de que Gino Bonadimani, también él de Padua y estudiante de su misma facultad, se está preparando para ser focolarino.
GiorgioMarchetti_con Chiara Lubich y Valeria Ronchetti

(desde la izquierda) Valeria Ronchetti, Chiara Lubich y Giorgio Marchetti. Foto © CSC Audiovisivi

Éste es un llamado que se abre camino también en el corazón de Giorgio, aunque sigue alimentando dudas sobre la existencia de Dios. En el verano del ’52, durante una de las primeras Mariápolis en las Dolomitas, abre su alma a Chiara. Y ella, con el Evangelio en la mano, le lee lo que Jesús le dice a Marta en el pasaje de la resurrección de Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí aunque esté muerto, vivirá. Tú, ¿crees esto?” (Jn 11, 25-26). «Bien – le dice Chiara-, toma para ti esta Palabra de Vida: “¿Crees tú esto?” »Y le sugiere que si las dudas vuelven, él debería repetir, como Marta: “Sí Señor, yo creo”. En esa conversación con Chiara, todo se le vuelve claro a Giorgio, todo es simple. Con sorpresa descubre que tiene fe. Y por eso será llamado: Fede. Cuando se recibió – con honores- Fede entró a formar parte del focolar de Trento. Comienzò trabajando como dentista, una actividad que continuó también cuando se trasladó a Roma. El llamado al servicio militar lo condujo a Florencia, donde pidió permiso para ir a la Misa durante el horario del desayuno. Después de algunos meses, ya eran varios los colegas que participan de la Misa, cada mañana. Aunque hacía el servicio militar, se ocupaba de la comunidad que se estaba formando en Toscana. Hizo lo mismo cuando se trasladó a Trapani. Además de hacer el servicio militar y ser el responsable del Movimiento, empezó a estudiar Filosofía. En 1961 fue a Recife (Brasil). Desde la ventana del focolar se veía una extensión de mocambos, chozas muy pobres construidas con madera, chapa y cartón. «Hubiera querido ir a vivir con esa gente – confió enseguida- y hacer algo por ellos, tal vez como médico», en cambio se estaban colocando las bases para el Movimiento que estaba naciendo, a partir del cual, en los futuros decenios, surgirían en Brasil y en todo el mundo, innumerables obras sociales. En abril del ’64, en Recife, fue ordenado sacerdote. En Navidad del ’64 , Chiara lo llamó a trabajar en la construcción de la ciudadela de Loppiano, cerca de Florencia. Para Fede, y para la veintena de jóvenes que llegaron de todas partes del mundo a prepararse para la vida de focolar, es una época cargada «de imprevistos, progresos, contratiempos, pero también de carcajadas, de gran alegría; y también de mucha sabiduría, oración y contemplación». GiorgioMarchetti-03Había sido responsable de la Rama de los focolarinos en1957, lo fue también más adelante hasta el 2000. Una tarea que desarrolló con gran dedicación, haciendo crecer como cristianos y como hombres a generaciones de jóvenes. Él tiene también una particular atención hacia los focolarinos casados, en su específica vocación. Aún estando fuertemente entregado a los demás, Fede no deja de profundizar, dada su marcada disposición al estudio, diversas disciplinas. Desde el ’95 integra la “Escuela Abbá, el Centro de estudios interdisciplinario del Movimiento, donde ofrece su aporte de teólogo experto en ética, pero también como filósofo y psicólogo. En los últimos años, con las dificultades de salud, comienza lo que Fede define como «uno de los períodos más lindos de mi vida, tanto que a menudo me encuentro repitiendo a Jesús: ¡no sabía que la ancianidad pudiese ser una aventura tan hermosa!», caracterizada por una «relación con Jesús cada vez más íntima y profunda». Si alguien le preguntaba cómo se sentía, respondía: «físicamente mal, ¡pero espiritualmente perfecto!» Fede deja como herencia su fe inquebrantable en Dios y en el carisma de la unidad. En él se puede identificar bien la figura de un sabio y eficaz constructor de una obra de Dios – el Movimiento de los Focolares-, que él contribuyó a desarrollar y a que la presencia del Movimiento fuese visible en la Iglesia y en el mundo.