23 Jun 2016 | Focolare Worldwide
Ya pasaron casi dos meses desde que Ecuador fue sacudido por un desastroso terremoto. El Movimiento de los Focolares, a través de una coordinación de emergencias, lanzó enseguida una colecta de fondos, a fin de afrontar las primeras necesidades del lugar y además activó un grupo de trabajo coordinado por AMU y AFNonlus. La solidaridad de la gente, de todas partes del mundo, no tardó en responder y ahora tenemos la posibilidad de enviar los primeros fondos para socorrer a la población ecuatoriana en el área alimenticia, sanitaria y psicológica. Los auxilios serán dirigidos sobre todo para sostener las familias que viven en las provincias de Manabi y Esmeraldas, que fueron las más afectadas por el terremoto. Las actividades de apoyo en esta primera fase tendrán una duración de 6 meses (de junio a noviembre) y durante este período, en sociedad con la ONG local FEPP (Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio), se estudiarán las posibilidades de reconstrucción de las infra estructuras dañadas y de reactivación de las actividades productivas de la localidad. El estudio de las próximas actividades de reconstrucción y rehabilitación se realizará en colaboración también con la red internacional de arquitectura “Arquitecturalímite”, especializada en los servicios de diseño en los contextos de exclusión socio-económica. Desde el 9 al 13 de noviembre próximo, simultáneamente con una escuela de paz para los jóvenes, se desarrollarán en Quito una serie de talleres de arquitectura que tienen como objetivo precisamente analizar las posibles intervenciones de reconstrucción post-terremoto. Cómo ayudar Fuente: AMU – AFN Onlus
20 Jun 2016 | Focolare Worldwide
Apenas se supo de la gravedad de la enfermedad, los amigos de Andrés, junto a chicos y adultos de Appignano empezaron a reunirse alrededor de los familiares en la pequeña iglesia de la Virgen Dolorosa. Cada vez eran más numerosos y era cada vez más sentida la oración, por la sanación de Andrés. Y conforme el internamiento se iba prolongando, pedían con fe también la fuerza y la paz para sus papás, y para que Andrés no se sintiera nunca solo, ni siquiera cuanto tenía que afrontar exámenes o terapias, para que no tuviera que sufrir demasiado. Precisamente este año su salón de clases se estaba preparando para la Primera Comunión y los chicos y sus padres, todos de acuerdo, decidieron postergar el evento al siguiente año para permitirle a Andrés celebrarlo con todos.
Finalmente Andrés regresa a casa. Sus amigos sabiendo que por el tratamiento había perdido todo el cabello, para no hacer que se sienta mal, también ellos se rapan el pelo para recibirlo. Mientras tanto Andrés, como un verdadero campeón de la serenidad, prosigue el tratamiento, sin perder nunca su maravillosa sonrisa. Después de dos años Andrés parece curado, tanto que puede participar en el curso de verano de formación y en los encuentros semanales de los chicos del Movimiento diocesano de los Focolares.
En febrero de 2016 hay una novedad: los exámenes sugieren que haga un nuevo ciclo de terapia, que también esta vez parece dar buenos resultados. Pero precisamente mientras regresa a casa de un encuentro Gen 3, tiene una grave crisis que lo obliga a internarse de inmediato. Es difícil describir lo que sucedió entonces en Appignano. Tres veces a la semana los compañeros de clases y de toda la escuela, junto a los jóvenes amigos de Federica, su hermana y muchas otras personas cercanas a la familia, vuelven a llenar la iglesita de la Dolorosa. Quienes guían los momentos de oración son los mismos chicos, en un extraordinario clima espiritual de fe en Dios Amor, seguros de que todo lo que Él manda o permite, siempre conduce al Bien. Es ésta una certeza que también cuando Andrés, con trece años, deja esta tierra, no decae su presencia en la comunidad de Appignano. Durante dos días un peregrinaje continuo de chicos y de adultos prosigue en forma continua en la capilla de la Dolorosa –donde está el cuerpo de Andrés- para acompañar a la familia, y hacen turnos para no dejarlo nunca solo. En el funeral, que se celebra en la parroquia, la iglesia no logra contener a todas las personas que vienen. El celebrante habla de Andrés como de un “guerrero” y un “maestro de vida” al recordar la fuerza con la que enfrentó la enfermedad. Subraya con estupor el gran sentido de humanidad, de fraternidad, de fe que el chico supo despertar en toda la comunidad. A la salida, los niños y los adolescentes lanzan al cielo cientos de globos blancos, como símbolo de su seguridad de que Andrés está en el Paraíso y de la gran cercanía de toda la comunidad con la familia: es una imagen que inunda también las redes sociales.
Un obrero, padre de familia, observaba: “Lo que más me impresiona es esta gran participación de personas, de nacionalidades y religiones distintas. Es una verdadera enseñanza también para nosotros los adultos, que a menudo nos olvidamos de la humanidad que nos une a todos. Realmente Andrés y sus amigos son nuestros maestros de vida”. Y una chica: “Rezamos mucho pidiendo el milagro. Y el milagro ocurrió: un chico logró unir a todo el pueblo a su alrededor. Es algo que no se puede explicar”. En el cementerio, una niña viendo a una mujer llorar desconsolada, se le acercó para decirle: “No llores. Ahora Andrés está con Jesús”. Ya han transcurrido dos meses desde que ocurrieron estos acontecimientos e inexplicablemente los encuentros de oración en Appignano prosiguen todos los miércoles, “porque precisamente es así –dicen los chicos- tenemos que seguir adelante para que los frutos de Andrés –asi me gusta llamarlos, dice una de ellos- sigan madurando entre nosotros”.
18 Jun 2016 | Focolare Worldwide
«Mientras estoy volviendo a casa – cuenta Ofelia quien vive en un barrio marginal de Valencia, la tercera ciudad de Venezuela– veo una pareja que se dirige a pie hacia la zona donde está mi casa. Freno el auto y les pregunto si quieren que los lleve. Exhaustos, sin tener casi fuerza para responder, suben al auto. Después de haberse reanimado, me cuentan que se levantaron temprano para conseguir harina y otros alimentos de primera necesidad para sus hijos, pero la cola era tan larga que cuando les llegó el turno ya no había nada. Desilusionados, lo único que llevaban a casa era un fuerte dolor de cabeza por no haber desayunado ni almorzado» Son situaciones dolorosas y lamentablemente frecuentes, ante las cuales a menudo no hay respuesta. De hecho, tampoco Ofelia tenía algo para darles. También su bolso estaba vacío y tampoco ella tenía trabajo. La difundida carencia de medios ha impulsado a la comunidad del Focolar presente en Venezuela a ayudarse y a ayudar en todas las formas posibles. Por ejemplo las señoras se arreglan y se corta nel cabello unas a otras y arreglan los vestidos antiguos compartiéndolos según las necesidades de cada una, de forma de estar presentables y armoniosas a pesar de la lpobreza. Testimonian también de esta forma visible el amor evangélico que tratan de vivir entre ellas. «Un día – cuenta un padre de familia- voy a comprar la comida, pero no encuentronada: parecía que todo había desaparecido. Dando vueltas por aquí y allá veo el “fororo” (maíz tostado). En general no lo comemos, pero recordando que una familia de amigos nuestros lo comían, pensé que era mejor que nada. A la tarde, pasando delante de su casa, me detuve y pregunté a sus moradores: ¿Almorzaron? No, me respondió la esposa, y tampoco desayunamos. No tenemos plata y mi marido ya no tiene fuerza por el hambre que sufre. Les dije que no podían irse a dormir sin haber comido, y corrí a casa a buscar el fororo que había comprado. Esa noche tuve una gran alegría porque ellos pudieron cenar, aunque fuera simplemente fororo» Un día, Laura se encuentra con una señora que le confiesa su preocupación por no lograr encontrar las medicinas para controlar la hipertensión. Ella, en cambio, había logrado conseguir los fármacos a través de sus conocidos del extranjero. En tiempos como éstos, la prudencia aconsejaría tenerlos reservados, también porque no se sabe si se podrá conseguir nuevamente la medicina. Pero en el Evangelio Jesús dice «den y se les dará» y, sin pensarlo dos veces, abre su cartera y le da un blister entero de comprimidos.
En esta difícil situación del país, la visita (21 – 25 de mayo) de Cecilia Di Lascio, argentina, coordinadora regional del Movimiento Políticos por la Unidad, no podía ser más oportuna. En Caracas, fue interesante el intercambio que ella tuvo con 75 personas – entre los cuales no faltaban varios jóvenes- comprometidas a favor del bien común. Se comunicó el ideal de la fraternidad a un grupito de personas que trabajan en política en una sala de la Asamblea Nacional; y antes de dejar el país, se realizó un encuentro con un grupo de docentes universitarios en el que se reflexionó sobre cómo formar a los jóvenes según el paradigma de la fraternidad en los diversos ámbitos del conocimiento y de las actividades humanas. Se realizaron también dos eventos importantes en Maracaibo: el encuentro con el Dr. Lombardi, rector de la Universidad Cecilio Acosta, y una reunión con la comisión RUEF (Red Universitaria de estudios sobre la Fraternidad). Todo esto contribuyó a adquirir una mayor comprensión del proceso político que el país está viviendo. «Hay que apuntar a la equidad como objetivo central a partir del paradigma de la fraternidad– afirmó Di Lascio en sus varias intervenciones- . En esta situación que no es fácil creo firmemente en la importancia del compromiso de todos juntos por el bien común».
17 Jun 2016 | Focolare Worldwide
«Cuando sonó el teléfono el domingo a la mañana, del otro lado del cable estaba el hijo de mi marido que gritaba y lloraba: un amigo suyo se encontraba entre las víctimas de la masacre de Orlando. Quedamos paralizados y también nosotros lloramos abiertamente. La tragedia había entrado en nuestra casa». Rachel sintió que la única respuesta posible a este dolor sin sentido era el amor, era reunir a la familia. «Nos unimos al momento de silencio de las 6.00 de la tarde, que hizo que toda la ciudad y el Estado se detuvieran, y luego fuimos a misa porque sólo Dios podía consolar a las familias, a los heridos, a los amigos y a nuestro hijo». El salón de belleza de Eva que queda a pocas cuadras del club y los colaboradores conocían bien a algunas de las personas que lo frecuentaban. «No había visto la Tv y no me había alarmado particularmente por las sirenas nocturnas y por lo tanto, me enteré del atentado sólo en la iglesia cuando anunciaron que un parroquiano nuestro había sido asesinado. Lo conocíamos. Estas personas, eran profesionales, eran nuestras amigas, no sólo gay. Lo que le ocurrió a ellos me podría haber ocurrido a mí o a mis seres queridos. Me pregunté si había dado lo mejor de mí misma para amar a quien estaba a mi lado. Esos disparos habían asesinado a jóvenes, pero yo no podía dejar que el amor muriera».

Una vigilia de oración por las víctimas de la matanza de Orlando
Son muchos los testimonios que se intercambiaron los miembros de los Focolares en las horas siguientes a la masacre de Orlando, donde en un conocido night club para Lgtb perdieron la vida 49 personas, asesinadas por Omar Matee, un hombre con serios problemas psíquicos, que quiso marcar ese gesto de muerte como una reivindicación religiosa. Las investigaciones hasta el momento demuestran que el Islam no tiene nada que ver con los homicidios perpetrados, dado que el asesino hace tiempo había sido identificado por su carácter belicoso y agresivo. «Las noticias de homicidios brutales como el del domingo parece que se han convertido en algo normal y sentía que estaba siendo contagiado por un sentimiento de insensibilidad – confiesa Martín. ¿Por qué seguir creyendo en la fraternidad y en el amor frente a esta misión imposible de revertir el mal? Cuando estos pensamientos abstractos tomaron el rostro de muchos amigos musulmanes, advertí físicamente la angustia y el dolor que estaban sintiendo al ser tachados nuevamente como terroristas. No podía ignorar las horas transcurridas dialogando con ellos, conociéndolos y en muchas ocasiones ayudándonos recíprocamente. No puedo y no quiero ignorar el bien que existe y que permite que este mundo se convierta en un mejor lugar».
El riesgo de que los musulmanes sean nuevamente acusados de favorecer actos de violencia es fuerte, pero la realidad es muy distinta porque justamente ellos fueron los primeros en donar su sangre para muchos heridos y en muchas ciudades la oración del fin de la jornada del Ramadán fue dedicada especialmente a los muertos de Orlando. Las edades de Sandra, Milagros y Joyce, juntas suman menos de 70 años. Se repitieron a sí mismas que el Evangelio es la única arma que no hiere a los demás, sólo al propio orgullo y al propio egoísmo. «Es completamente insensato todo lo que estamos viviendo, pero no dejar que el miedo nos detenga. Debemos demostrar que nuestro amor personal justamente porque comienza por el más pequeño, por la paz en nuestro ambiente de trabajo, por nuestro vecino, puede cambiar mucho, puede llevar perdón y esperanza» «Cuando el domingo a la mañana me enteré de la tragedia, que ocurrió lejos de mi casa, a personas que han hecho elecciones distintas de la mía, pensé que la diversidad no puede dividirnos: son nuestros hermanos y hermanas». Celi comenzó con este testimonio una cadena de oraciones y de comunión. «La única respuesta al odio y al terrorismo es no dejar de vivir con esta fe y sobre todo junto a todos aquellos que realmente no se rinden, y siguen ofreciendo la caricia de Dios, a pesar de sus muchas fragilidades».
16 Jun 2016 | Focolare Worldwide
“Cristianos de fiesta” fue el título de un gran encuentro ecuménico realizado en Niza (Francia), donde Martin Hoegger, pastor reformado suizo, fue invitado a dar su testimonio sobre “Cristo, luz en mi vida”, y sobre cómo esta luz lo llevó del ateísmo a la fe. Reportamos una síntesis. La intervención integral se puede leer en francés en su blog. «Cuando tenía 18 años, me hacía muchas preguntas sobre el sentido de la vida. Me preguntaba qué estudios emprender. Estaba muy aferrado a la Filosofía y a la Literatura, pero lo que buscaba no era sólo la sabiduría. También quería conocer a Dios. Me inscribí en la Facultad de Teología de Lausana. Me atraía el estudio de la religión y pensaba que encontraría mi camino en la Teología. Pero a medida que avanzaba, aumentaban los interrogantes. Después de 10 meses me había vuelto ateo. Un día entré en una iglesia y dejé escrita mi rebelión en el atril: “¡Dios no existe!”. Entonces decidí dejar de estudiar, pero seguí haciéndome preguntas. Tiempo después, un amigo me invitó a participar en un encuentro en Aix-en-Provence, en una facultad de Teología protestante. Allí Dios me esperaba. Me impresionó la atmósfera de fraternidad que se vivía en ese encuentro. A la noche, me arrodillé en mi habitación y sólo una palabra salió de mi boca: “perdón”. Estaba sorprendido: ¿a quién dirigía esa palabra? En el fondo sabía por qué la había pronunciado: en esa época había entrado en conflicto con muchas personas y había herido a bastantes de ellas. Regresando a casa fui a visitarlas para pedir “perdón”. Cada vez era una experiencia nueva, de luz. Sentía que Cristo me esperaba en los demás, sobre todo en los más débiles. A partir de allí busqué un contacto con otros cristianos. Hasta ese día había vivido por mi cuenta. Ahora descubría la luz de Jesús Resucitado que ilumina a quienes se reúnen en Su nombre. Comparto con ustedes tres experiencias de la Palabra que tienen una fuerte dimensión ecuménica. La escuela de la Palabra: cuando era director de la Sociedad Bíblica Suiza entré en contacto con el Card. Martini, quien entonces era el arzobispo de Milán. Él reunía a miles de jóvenes mediante la propuesta de la lectio divina. A algunos dirigentes juveniles de las iglesias católicas, reformada y evangélica en Suiza les interesó esta experiencia. El Cardenal nos animó a lanzar una escuela ecuménica de La Palabra. Experimentamos que escuchar juntos a Cristo nos une profundamente. La Palabra de Vida, como “luz en mi camino” (Salmos 119,105). La Palabra de Vida la publica el Movimiento de los Focolares, con el que estoy en contacto desde hace unos veinte años. Se trata de tomar un versículo de la Biblia, meditarlo y profundizarlo durante todo el mes, pero sobre todo, de tratar de vivirlo en la vida cotidiana y compartir los frutos con los demás. En las parroquias donde he ejercitado mi ministerio he propuesto vivirla: renueva la parroquia. La celebración de la Palabra en la catedral de Lausana, el primer domingo a la noche de cada mes. La Comunidad de las Iglesias cristianas del cantón de Vaud, ha invitado a las 20 iglesias que forman parte de él. Desde el 2004, más de 100 celebraciones nos han reunido en este lugar. Son un aprendizaje introductorio al ecumenismo en donde descubrimos nuestras diversidades y gozamos por ellas. Nos anima a no tener miedo de la diversidad y a dar gracias por los dones encontrados en los otros, que no dejan de enriquecernos. Esta iniciativa es preciosa para ayudarnos como cristianos a caminar juntos hacia la unidad. Reunirnos juntos ante la presencia de Dios para escuchar su Palabra, es anticipar desde ya la plena comunión. Mediante la oración, el Espíritu Santo nos une. Por eso Cristo es luz en mi vida». Maria Chiara De Lorenzo Blog de Martin Hoegger Discurso del papa Francisco a la Directiva de la Comunión mundial de las Iglesias Reformadas.
15 Jun 2016 | Focolare Worldwide, Senza categoria
La crisis de los refugiados en Europa interpela a todo el mundo, por sus dimensiones y sus muertes, las fronteras cerradas, y también por la gran generosidad de muchos. Esta noticia nos llegó desde Indonesia y los que escriben son los Jóvenes por un Mundo Unido de la ciudad de Medan (que tiene 4 millones de habitantes). «Los numerosos refugiados que acampan en Grecia nos interpelaban. Queríamos hacer algo. Decidimos por lo tanto vivir nuestra Semana del Mundo Unido de 2016, organizando un concierto para recaudar fondos para ellos. Ese concierto era también una expresión fuerte para afirmar que la paz es posible y comienza por nosotros mismos, a través de hechos concretos». «Teníamos dos meses para prepararlo; no era mucho tiempo, pero dijimos que lo íbamos a lograr y nos pusimos a trabajar sin prestarle atención al cansancio físico y a las dificultades económicas. Para cubrir los gastos de la organización fuimos a tocar nuestras canciones a los restaurantes, y tampoco faltó la providencia de Dios. Logramos así pagar el alquiler de la sala, una parte del sistema de sonido y otros gastos varios». «Cuando vi a todos esos jóvenes delante de mí – cuenta Ika- traté de no pensar en mí misma sino en los refugiados y me armé de coraje». Desde el punto de vista técnico – confiesan con simplicidad- «hubo muchos errores, pero la atmósfera de entusiasmo y de alegría de casi 350 participantes nos convenció de que ¡valió la pena!». Un coro de una universidad católica y 4 cantantes quisieron dar su contribución al concierto por la paz». «Se recaudaron € 600, que corresponde a 3 ó 4 meses de sueldo base en Indonesia. No es muchísimo, pero estábamos muy felices porque pudimos dar nuestro grano de arena por nuestros hermanos en dificultades» «Fue una experiencia extraordinaria – afirma Randi -. Sentí fuerte que las diferencias, tanto religiosas como de etnia, verdaderamente son bellas. Espero que muchos corazones hayan sentido el impacto y comiencen a amar con gestos concretos» «En un mural en el que estaba escrito “Let’s bridge”, los participantes dejaron por escrito su compromiso de construir la paz».