Movimiento de los Focolares

El Patriarca Teoctist: resolver juntos los problemas en el amor

Sep 26, 2005

Ecumenismo/2

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El Patriarca ortodoxo de Rumania, Teoctist, quien invitó y hospedó en el Palacio Patriarcal de Bucarest a los 40 obispos de varias Iglesias amigos del Movimiento de los Focolares para su anual Congreso Internacional, participó en el encuentro en diversos momentos.

Como centro del encuentro las reflexiones de los obispos sobre: “La presencia del Resucitado en medio de su pueblo: centro de la vida eclesial y fulcro de nuestro testimonio común”, como rezaba el título, y los dos videos grabados de las conversaciones de Chiara Lubich, como aporte a la plena comunión entre las Iglesias. La relación fraterna entre los participantes ha sido la característica del Congreso. Al inicio, el Patriarca dirigió un discurso de bienvenida a los participantes y presenció la jornada de conclusión, que contó con la presencia de representantes de varias Iglesias y del mundo civil, entre los cuales personas de los Focolares de diversas edades y vocaciones quienes propusieron el testimonio de su compromiso entre los jóvenes, en la familia, en la parroquia, en la economía y en la política. Entre los 300 presentes, estaban también los obispos de la Conferencia Episcopal Católica rumana. Interviniendo en la clausura, el Patriarca dijo, entre otras cosas: “Vemos que el mundo se aleja cada vez más de Cristo y falta el amor (…). Y constato que, lamentablemente, estamos todavía lejos del momento en el que podremos dar testimonio juntos de que servimos totalmente la Palabra de nuestro Salvador Jesucristo. Amémonos los unos a los otros para poder dar testimonio del mismo pensamiento: se trata de una palabra que nos da calor en todo momento. He tenido la ocasión de escuchar cosa especiales en estos días (…). Escuchando las experiencias de los jóvenes, pensaba en cuán provechoso sería que también nosotros, obispos, y nuestras Iglesias, intentáramos ver del mismo modo, uno por uno, todos los problemas que nos amargan (…). Y lo digo con muchísima sinceridad, porque delante de mí tengo a obispos greco-católicos, en relación con los cuales nosotros, Iglesia Ortodoxa rumana, reconocemos que estamos lejos de la justicia y de la verdad, sobre todo del amor de Cristo. Intentemos también nosotros, siguiendo el ejemplo y las opiniones de estos jóvenes, encontrar los caminos para resolver los problemas que todavía tenemos. Si lo queremos podemos hacerlo”. En el marco de las cuestiones todavía no resultas en Rumania entre la Iglesia greco-católica y la Iglesia Ortodoxa Rumana, problemas relacionados a los bienes eclesiales confiscados durante el régimen comunista, las palabras del Patriarca Teoctist han impresionado profundamente a los presentes y han hecho recordar el grito popular «�Unitate, unitate!» que acompañó en 1999 el abrazo entre el Patriarca y Juan Pablo II de visita en el país.

Un momento de gran intensidad fue la Divina Liturgia dominical celebrada por el Patriarca Teoctist quien, después de la homilía, cedió la palabra al Card. Miloslav Vlk, arzobispo de Praga, principal promotor del Congreso de los obispos. Tuvo lugar también un encuentro con toda la Conferencia Episcopal Católica Rumana, que reúne a los obispos latinos y greco-católicos. Signo fuerte de comunión fue la solemne concelebración católica en la Catedral de San José, durante la cual se alternaron cantos del coro católico y de los estudiantes ortodoxos de la Facultad Teológica de Cluj. Entraron en procesión en la catedral repleta, junto con los obispos católicos, también los obispos de varias Iglesias. “Ustedes que han vivido entre nosotros esta semana – dijo en la homilía el arzobispo de Bucarest, Joan Robu –, son para nosotros una fuente de vida, de ideas nuevas. Esta es para mí una verdadera esperanza de la unidad”.

En el curso del encuentro, los participantes tuvieron la posibilidad de conocer en vivo la vida monástica (Curtea de Arges, Bistrita y Horezu), la riquísima liturgia y la iconografía de la Iglesia rumano-ortodoxa. No faltaron las visitas a las diversas comunidades cristianas (luterana, reformada y anglicana) en la capital rumana, y la presencia en las respectivas celebraciones.

Participaron en el Congreso obispos ortodoxos del Patriarcado ecuménico de Constantinopla, de los Patriarcados de Rumania y de Serbia, de la Iglesia Ortodoxa de la República Checa y Eslovaca; obispos siro-ortodoxos de India, Siria y Holanda. Además obispos anglicanos de la Iglesia de Inglaterra y obispos evangélico-luteranos de Alemania, Rumania, Suecia, Noruega, Gran Bretaña y Estados Unidos, y un obispo de la Iglesia metodista de Brasil. Estaba presente también un obispo de la Mar Thoma Syrian Church de India. Eran 14 los obispos católicos.

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