Movimiento de los Focolares

Mártires de Argelia: fieles al pueblo hasta el final

Dic 12, 2018

¿El mensaje más importante de la beatificación? La fidelidad de estos cristianos a ‘su’ pueblo hasta el final.

¿El mensaje más importante de la beatificación? La fidelidad de estos cristianos a ‘su’ pueblo hasta el final.

“¿Qué nos enseñan estos 19 mártires cristianos a los argelinos hoy? A dar la vida sin distinción de raza o religión. Han sacrificado sus vidas por nosotros, por los extranjeros, por todo el pueblo argelino, cristianos y musulmanes. También murieron por los que le hacían la guerra, por eso no nos hicimos ninguna pregunta, inmediatamente nos pusimos a disposición y trabajamos juntos en la beatificación” Así responde Karima Kerzabi, musulmana, a la comunidad de los Focolares en Argelia que llamamos por teléfono junto a Giorgio Triulzi, focolarino de la primera hora, en el focolar de Tlemcen desde 1983, para que nos contaran desde adentro la beatificación de los mártires cristianos en Orán, el pasado 8 de diciembre.

Una beatificación única en su género, porque el máximo reconocimiento de la Iglesia Católica a sus hijos tiene lugar en una tierra, Argelia, 99 % musulmana. Un país que desde 1991 hasta 2001, la “década negra”, vio muerte y destrucción debido al fundamentalismo islámico. “Ahora se reconoce la heroicidad de la vida de estos cristianos – explica Giorgio – pero es importante decir que, además de ellos, también había miles de víctimas musulmanas entre la población civil: imanes, intelectuales, artistas, periodistas, médicos, abogados, jueces y docentes, pero también mujeres y niños. Creo que el mensaje más importante que esta beatificación da en la tierra del Islam al mundo es que estos mártires permanecieron fieles a ‘su’ pueblo hasta el final”.

H. Christian De Chergé (izquierda) en 1989 en Tlemcen con el Obispo C. Rouault y Giorgio Triulzi

Giorgio recuerda las numerosas reuniones con algunos de los monjes de Thibirine que el sábado pasado alcanzaron los honores de los altares, y en particular con su prior, fray Christian De Chergé. “Conocí a Christian porque a menudo se quedaba con nosotros, en Tlemcen, durante sus viajes a Marruecos. La relación era simple, de personas que donaron sus vidas a Dios y por eso se reconocen hermanos. Sin duda, era un hombre de Dios, como confirma lo que escribe en su testamento espiritual: ‘Si un día yo fuera, y podría ser hoy, víctima del terrorismo que parece querer involucrar a todos los extranjeros que viven en Argelia, me gustaría que mi comunidad, mi Iglesia, mi familia, recordaron que mi vida fue ‘entregada’ a Dios y a este país’”.

“Christian y los demás – agrega Giorgio – son santos por la elección que hicieron de permanecer entre aquella que era ‘su’ gente: Dios nos coloca en un lugar y nos mantenemos fieles a Él. Debo decir que la beatificación también confirma la elección de vida y de fe de muchos que se quedaron durante esta década, es la Iglesia en Argelia que debe ser beatificada, precisamente por la elección de permanecer fiel a este pueblo”.

“¿Qué me queda de esta experiencia? – concluye Karima – que podemos dar nuestra vida por todos nuestros hermanos y esto es algo magnífico. Con el tiempo entenderemos el valor del don de estas vidas”.

Stefania Tanesini

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Chiara Lubich: la humanidad como familia

Chiara Lubich: la humanidad como familia

El 22 de enero se celebra el aniversario del nacimiento de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares. Compartimos un breve extracto de un discurso que pronunció el 9 de noviembre de 2001 en Innsbruck (Austria) con motivo del Congreso “Mil ciudades para Europa” sobre el tema de la fraternidad universal entendida también como categoría política.

El Evangelio que pone “al otro” en el centro

El Evangelio que pone “al otro” en el centro

Con motivo de la Semana de Oración por la unidad de los cristianos, una experiencia que habla de la alegría de experimentar el amor y la unidad en la diversidad. Un camino de escucha y aceptación para reconocernos como hermanos y hermanas.

Evangelio vivido: creíbles en la llamada a la unidad

Evangelio vivido: creíbles en la llamada a la unidad

“Solo hay una iglesia, solo hay un Espíritu, y Dios los llamó a una sola esperanza de salvación” escribe San Pablo en la carta a los Efesios (Efesios 4, 4). Una advertencia que vuelve explícita la clave para poder ser concretamente testigos del amor de Cristo: la unidad que debemos vivir juntos.