Movimiento de los Focolares

Pon el amor en movimiento

Abr 28, 2018

La edición 2018 de la “Semana mundo unido” (1-10 de mayo) nos invita a profundizar en los ideales que dieron vida, hace 25 años, a ésta iniciativa. Algunos pasajes del mensaje de Chiara Lubich a los jóvenes reunido en Loppiano, el 1° de mayo de 1999, en el tradicional meeting.

Cómo comenzó esta aventura de la unidad. Queridísimos, comenzó cuando no yo, sino Otro lo quiso. No sé si saben que de vez en cuando, llegan a la Tierra, dones, llamados carismas. Los envía Aquél que gobierna la historia, la conduce hacia un objetivo bien preciso: el bien, haciendo concurrir a éste incluso todo lo negativo que nosotros, hombres y mujeres, podemos realizar en este mundo. Es Dios, Dios que es Amor, en quien muchos de nosotros creemos fuertemente. Sin embargo, un día, hace muchos años, uno de estos carismas llegó también a nosotros. Por él, entendimos que sobre nosotros, jóvenes de entonces, había un designio maravilloso, una tarea, casi una misión: trabajar en la vida, que se nos había dado, para que todos sean uno, poniendo en movimiento, en nuestro corazón y en el de otros, el amor. ¿Fantasías? ¿Utopía? Ciertamente, no. Si Jesús un día pidió a su Padre del Cielo precisamente así: “Que todos sean uno”. ¿Podía el Padre- Dios de un Hijo-Dios, con el cual es un solo Dios, no escuchar su voz? Partimos seguros hacia esa meta y ahora en el mundo, entre chicos, jóvenes y personas adultas, somos millones y millones de casi todas las naciones existentes. No podemos contar cuántos somos; es una empresa imposible. Obviamente entre los nuestros existe quien no tiene nuestra fe, pero quizás tiene otra, o no la tiene. También estos poseen la así llamada benevolencia, que en todo corazón humano no puede faltar. Así se camina, también junto a ellos, hacia el objetivo de la familia universal, hacia la edificación de un mundo unido. ¿Y si Dios está con nosotros, quién estará contra nosotros? […] Y ahora ustedes empuñen la bandera de nuestro ideal; por un lado dice: unidad, amarse mutuamente hasta estar dispuestos a morir el uno por el otro; el otro sugiere el medio: el esfuerzo, la fatiga, el estar dispuestos también a sufrir, para que en el mundo florezca una sola familia. Son jóvenes, jóvenes. La valentía no puede faltarles. Si nosotros pudimos hacerlo, ¿por qué ustedes no? Chiara Lubich   (Del Archivo del Centro Chiara Lubich)

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

La cruz, fuente de comunión

La cruz, fuente de comunión

La muerte de Jesús en la cruz nos revela a un hombre arraigado en una relación tan profunda con el Padre, que es capaz de confiar en Él hasta el final. Por eso, ese calvario se convierte en el tesoro en el que se concentra todo el amor de Dios por nosotros. Las palabras de Igino Giordani nos invitan a hacer espacio para el silencio y la escucha, a fin de emprender este camino de contemplación, redención y comunión con Dios y entre los hombres.

Cada día un Jueves Santo

Cada día un Jueves Santo

En esta Semana Santa de 2026 proponemos una página extraída de los Diarios de Chiara Lubich, escrita precisamente un Jueves Santo, el 11 de abril de 1968.

El camino de la esperanza

El camino de la esperanza

A los 50 años de la redacción del libro más famoso del Cardenal François-Xavier Nguyễn Văn Thuận, se ha realizado un evento en el Palacio Lateranense de Roma, transmitido a través del streaming en siete idiomas. Se ha presentado la nueva biografía del conocido testigo de la esperanza.