Movimiento de los Focolares

Japón está en nuestro corazón

«Queridísimas y queridísimos todos de los Focolares en Japón:

Aquí en el Centro, junto con los miembros del Movimiento esparcidos por el mundo, seguimos con trepidación las graves noticias que nos llegan de su amado país.

Nuestro corazón está allí, con ustedes, en este momento de tanto dolor e incertidumbre por la enorme prueba que ha afectado a Japón (…)

Las circunstancias que están viviendo en seguida nos hicieron pensar en el “todo se derrumbaba” que ha caracterizado la historia de nuestro Ideal. Pero sabemos que esa destrucción general fue el marco del que surgió una nueva luz para la humanidad.

Es por esto que no queremos dejar de mirar a lo alto, de creer que Dios que es Amor todo lo permite para un bien mayor. Con esta certeza, mantengamos viva la esperanza y transmitámosla a cada prójimo que pasa a nuestro lado.

El testimonio de serenidad y de dignidad con el que ustedes y todo el pueblo japonés están viviendo esta circunstancia nos conforta y nos permite entender el valor de su cultura.

Tengo muy presente la visita que el año pasado hice  a su bella comunidad, que me permitió conocerlos. Ahora el compartir con ustedes este profundo dolor nos hace sentir todavía más una familia, “la familia de Chiara”. En estos días en los que recurre el tercer aniversario de su partida para el Cielo, la estamos recordando en todo el mundo. Y ella está más viva que nunca entre nosotros y por ende en forma especial al lado de ustedes para protegerlos y ayudarlos.

Cuenten con mis oraciones y las de todo el Movimiento. Pedimos juntos a Dios que lleve al Cielo a las víctimas de esta catástrofe y sostenga a los sobrevivientes, protegiéndolos de otros peligros.

Los saludos uno a uno con afecto,

Maria Voce (Emmaus)».

Tierra Santa: aliento y perspectivas

Tierra Santa: aliento y perspectivas

¿Qué ha significado para el Movimiento de los Focolares en Tierra Santa la visita de María Voce?

Un gran estímulo para todos. Se han abierto nuevas perspectivas y nuevos contactos, en especial con el mundo civil y académico. Se recogieron los frutos del trabajo de estos 33 años de vida del Movimiento aquí.

Pero el aspecto más importante ha sido la esperanza que María Voce ha donado a cuantos encontró.  Una esperanza corroborada por el espíritu de amor y de unidad típicos de los Focolares. Sus palabras quedaron marcadas en el corazón de cada uno de nosotros: “Ustedes está aquí también por todo el resto del Movimiento de los Focolares. Tienen una tarea, una misión que desarrollar aquí que los demás no pueden realizar. En el gran mosaico que es nuestro Movimiento, yo creo que ustedes son las teselas más preciosas. Nadie los puede sustituir, son ustedes quienes tienen esta fortuna y esta gracia”.

¿Emergieron novedades en la línea del Movimiento en un contexto tan complejo?

Sin duda un claro compromiso en los distintos frentes del diálogo. Primero que nada se trata de trabajar para promover cada vez más la unidad entre todos los Movimientos Eclesiales presentes en Tierra Santa. Después varios obispos animaron el compromiso del Movimiento tanto en el ámbito de la pastoral juvenil como familiar. Además emergió la exigencia de responder concretamente a la solicitud, expresada por distintas organizaciones interreligiosas, de una colaboración concreta para difundir el espíritu de la fraternidad universal y cooperar al bien común y a la paz entre personas de credos diversos.

Finalmente no podemos olvidar los contactos establecidos ya sea con la Municipalidad de Jerusalén que con otras municipalidad de Autoridades Palestinas. En fin, se pone en evidencia cada vez más la línea de construir puentes a todo nivel.

María Voce se encontró con exponentes de la Iglesia Católica, pero también de otras iglesias cristianas y de otras religiones. ¿qué significado tienen estos contactos?

Estas visitas han sido muy apreciadas ya sea por los Patriarcas que por los Obispos de otras Iglesias. Todos han subrayado la importancia del carisma de la unidad, de la necesidad de una espiritualidad sólida y profunda también en el campo del ecumenismo. Nos han pedido colaboración en varios proyectos ya sea dentro de las Iglesias, como con organizaciones interreligiosas.

¿Hay una prioridad específica que se puede decir que haya emergido al final de la visita de la presidente?

Es difícil decir que haya emergido una prioridad específica porque todo ha sido importante.
María Voce ha visto la necesidad de reforzar la presencia del focolar, según las solicitudes que le han dirigido varias personalidades. Después valoró el proyecto “Tras los pasos de Jesús”, de acogida y animación de grupos de peregrinos, exhortándolos a ir adelante con el aporte de todo el Movimiento en Tierra Santa.

Finalmente, una referencia a nuestro terreno cerca de la iglesia de San Pedro en Gallicantu, adyacente a la ‘escalerita’, donde, según la tradición, Jesús rogó al Padre pidiéndole la unidad de todos los hombres y que Chiara Lubich había soñado que un día pudiera hospedar un focolar. María Voce nos confió: “A pesar de las dificultades, no renunciamos; y no renunciamos porque forma parte de nuestra espiritualidad, en cierto sentido, de nuestro carisma”.

Por ahora, se ha visto la posibilidad de proponer el desarrollo de un amplio parque que podría ser utilizado para reuniones al aire libre o en otras circunstancias.

A cargo de Roberto Catalano