Social-One: Por una sociedad abierta al diálogo.
“Sociological Imagination and social promotion: the category of “Love” to read the changes taking place and imagine new future” (“Imaginación sociológica y promoción social: la categoría del amor para hacer una lectura de los cambios en curso e imaginar nuevos futuros”) es el título del Congreso. Es promovido por el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Estudios de Salerno y el research network Social-One, con el patrocinio de la Sección de Teorías Sociológicas y Transformaciones Sociales de la Asociación Italiana de Sociología (AIS) y en colaboración con Universidades de Recife (Brasil), Buenos Aires (Argentina), Roma y Trieste (Italia) y el Instituto Universitario Sophia (IUS) de Loppiano (Italia). El objetivo del encuentro es sondear todas las perspectivas de análisis y de acción suscitadas por la categoría de la “acción agápica” en el ámbito de las disciplinas sociales y humanas, en la hipótesis de que dicho concepto pueda ofrecer nuevas claves de lectura y perspectivas de intervención para la promoción de una sociedad plural basada en la equidad, la inclusión y el diálogo. En los varios paneles se presentarán los aportes y testimonios que conjugan teoría, investigación y acción. Para información: Social-One online Invitación
La voz de los jóvenes
Una semana de trabajo para conocer de cerca la realidad de los chicos y de los jóvenes de todo el mundo, sus ambiciones, esperanzas, temores, expectativas y para escuchar su voz. Saldrá un documento compartido, que confluirá, junto con los otros aportes que han llegado, al “Instrumentum laboris” en vista del Sínodo de octubre, definido por el Papa como “no sobre, sino de los jóvenes”. «En esta reunión pre-sinodal –explicó el Secretario General del Sínodo, el Card. Lorenzo Baldisseri – trataremos de comprender mejor lo que piensan de sí mismos y de los adultos, cómo viven la fe y qué dificultades encuentran para ser cristianos. Cómo planifican su vida y cuáles problemas encuentran en el discernimiento de su vocación; cómo ven a la Iglesia hoy y cómo la querrían ver». Estarán presentes católicos, de otras confesiones cristianas y de otras religiones, representantes de asociaciones y Movimientos, pero también no creyentes, y personas provenientes de situaciones precarias como la cárcel o la drogadicción. Stella Marilene, de 24 años, y Nelson, de 29 años, del Movimiento de los Focolares, participará en el trabajo (con ellos estará también Noemi Sánchez, una joven de Paraguay). Mientras con emoción esperan que llegue el día, nos reunimos con ellos en el Centro Internacional de los Gen, donde se está trabajando intensamente para las citas mundiales del 2018:el Sínodo de octubre y el Genfest de Manila en julio.
¿Cuál es la situación de los jóvenes de su país? «En El Salvador –responde Nelson- la situación general de los jóvenes es distinta dentro y fuera de la ciudad. Fuera, la vida es más difícil, no hay servicios, la educación está garantizada sólo hasta la escuela primaria. A pesar de ello los jóvenes tienen grandes aspiraciones y una mayor determinación a realizar sus sueños». «En Burundi – explica Marilene – estamos viviendo una grave crisis política. La desocupación es alta y también la incertidumbre ante el futuro. A menudo los jóvenes abandonan el país para buscar otras perspectivas». En la Reunión, cuentan, tendrán la tarea de ser facilitadores lingüísticos para el español y el francés. «Será nuestro “granito de arena”, un pequeño aporte – explica Nelson – pero lo haremos con todo el corazón». Y Marilene agrega: «A través del sitio oficial del Sínodo y de las redes sociales conectadas, todos los jóvenes, aún aquéllos que no estarán en persona, podrán participar a distancia, hacer escuchar su voz y enviar propuestas». A propósito de comunicación, más allá de los temores con los que a menudo los adultos miran a los jóvenes, por el riesgo de salirse de la “realidad” y sumergirse en el mundo virtual, ¿qué significa para ustedes comunicar? «Los tiempos han cambiado –responde Nelson- estamos sumergidos en la tecnología, que efectivamente ayuda a acortar las distancias. Pero tenemos que tratar de hacerla lo más humana posible. El celular y la Tablet nos acercan, pero comunicarnos “cara a cara” con quien realmente tenemos delante es otra cosa. En esto, nosotros los jóvenes podemos dar el primer paso». «Para alcanzar una comunicación auténtica tenemos que pensar en “qué” comunicamos», subraya Marilene.
En su mensaje para la jornada de la juventud, que se cerrará la Reunión pre-sinodal el Papa Francisco hace referencia a los “temores” de los jóvenes. «A menudo los jóvenes tienen miedo de ir adelante, de hacer elecciones definitivas. Personalmente – explica Marilene – yo trato de vivir la voluntad de Dios en el momento presente. Cada uno tiene su historia y yo me confío en Él con confianza». Y Nelson: «En un mundo tan materialista, a menudo el mensaje que los adultos pasan a los jóvenes es que estudien, trabajen, ganen, que se compren una linda casa. El diálogo entre la primera y la segunda generación es importante, pero no debe destruir los sueños. Juntos, nuestra energía y su sabiduría pueden hacer mucho». Ser escuchados significa asumir la responsabilidad. «Es una gran responsabilidad ser portavoces de los jóvenes. Es una oportunidad que nos ofrece la Iglesia, que quiere dialogar con todos, no sólo con los católicos. En esto nosotros, los gen, podemos ofrecer nuestra experiencia, porque ya hemos empezado a caminar juntos, cristianos, fieles de otros credos y también no creyentes. Por eso renuevo el llamado a todos los jóvenes: ¡participen! Hagamos que se escuche nuestra voz». Chiara Favotti
Castelgandolfo, 3 de marzo 2018 – El gran atractivo de nuestro tiempo
Maria, motor de acción social
https://vimeo.com/258422297 Hemos preguntado a María Voce de qué modo Chiara Lubich sigue inspirando su vida. La presidente del Movimiento de los Focolares da un pequeño adelanto de su intervención y explica que – como decía Chiara – María, Madre de Dios, es la forma y el modelo de toda acción social en el Movimiento. Maria Voce: Veo a Chiara siempre a mi lado, no con los ojos naturalmente, pero la siento presente siempre, realmente. A veces me preguntan: ¿Tú te inspiras en lo que Chiara dijo? Verdaderamente digo: no. No me inspiro en lo que Chiara dijo; me inspiro en ella y me pregunto: ¿Qué diría Chiara ahora? ¿Qué haría Chiara ahora? ¿Qué respuesta inventaría para este problema que se le presenta? Trato de escuchar al Espíritu Santo, intento hacerlo con la misma atención y profundidad que lo hacía ella, y reacciono. Chiara nos decía que conoció a María de un modo muy especial cuando descubrió su grandeza como Madre de Dios. Descubrió así una María que – como ella misma decía –no había conocido nunca antes: no era la jovencita o la niña pura de Nazaret, o la sencilla mujer de su casa, sino una María grande, una María tan grande que Dios la eligió para ser madre de su Hijo, del Verbo hecho carne, por tanto, de Dios mismo. Y esta María, que le ha gustado a Dios por su humildad, puede darle gloria por lo que obra en Ella, y en Ella realiza esas cosas grandes que Dios quiere obrar como son: la igualdad de todos los hermanos de la familia humana, la distribución justa de las riquezas de este mundo, que todos puedan beneficiarse de los bienes que Dios creó para todos, que todos se reconozcan hermanos entre sí; María sabe hacer esto porque es madre. Pienso que las características de estas obras sociales que nacen del carisma de Chiara tienen precisamente la particularidad de estar hechas por una madre que ama a todos sus hijos, para los que desea el máximo bien y, en primer lugar, quiere que todos se unan entre ellos, que estén unidos por el amor recíproco y que sea este amor el motor de sus relaciones sociales. En fin, una nueva sociedad animada por el amor evangélico con una madre que es Ella, María.




