Movimiento de los Focolares

Ecuador: Link cultures – Un camino para la paz

Escuela Móvil: los jóvenes visitantes recorreran distintas regiones del Ecuador para poder experimentar la interculturalidad en distintas comunidades ecuatorianas, trabajar y vivir con su gente, conocer la realidad profunda del país sudamericano y enriquecerse a través del intercambio cultural. Los participantes podrán optar por dos rutas diferentes: Costa-Sierra y Oriente-Sierra. La primera, incluirá las provincias de Esmeralda e Imbabura, donde los jóvenes participantes entrarán en contacto con las comunidades de Gualapuro, Agato y Peguche; la segunda en las provincias de Pastaza, Tungurahua y Bolívar, encontrando las comunidades de Shiwacocha, Kisapincha, Salasaka y Bolívar, respectivamente. Cada ruta tiene como objetivo la construcción de relaciones a distintos niveles: con la naturaleza, las demás personas y también con uno mismo. De esta manera, serán los jóvenes, junto con las personas de las comunidades, quienes compartirán, aprenderán, convivirán, experimentarán y serán testigos del trabajo de estas comunidades y del intercambio de culturas. Festival por la Paz: será un evento masivo en el que participarán jóvenes de distintas edades, culturas, creencias y grupos sociales con el objetivo de evidenciar la fraternidad en un contexto intercultural y de comprometerse a vivir la paz y la unidad en el respeto de las diferencias, a través de la práctica de la Regla de Oro que sugiere “Hacer a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti”. Los Jóvenes por un Mundo Unido de Ecuador promueven dos concursos, de música y de fotografía y apuntan alto: generar una “Escuela de Paz” permanente. Información: info@mundounido2016.com Sito web oficial: www.mundounido2016.com

Burundi, para reconstruir la paz

Burundi, para reconstruir la paz

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Foto: Shutterstock

«Mi vida fue muy golpeada por la violencia. En un contexto tan difícil, el deseo de trabajar para la reconstrucción de mi tierra es una pasión que cada día aumenta. Es éste el deseo que me llevó a viajar hasta Italia para estudiar en el Instituto Universitario Sophia (IUS), del cual había escuchado hablar en mi país. El modo en que se enfrentan las diversidades en Sophia me sirve para enfrentar las diversidades de Burundi y aquí he comprendido que no debo esperar a terminar mis estudios para dar mi colaboración». Es así que el joven se compromete a trabajar por la paz. «En Italia tengo la posibilidad de encontrarme con muchos compatriotas y cada vez que los veo trato de expresar mis convicciones, en el espíritu de fraternidad, con los instrumentos que adquirí en el estudio y en la vida que me ayudan a dialogar valorando lo positivo que existe en el otro. Esta actitud mía atrajo la atención de algunos que tienen opiniones diferentes sobre la realidad de Burundi: algunos pertenecen al partido opositor, otros son miembros del partido que está en el poder y otros pertenecen a la sociedad civil. Cuando tengo que intervenir, no hablo de mis ideas políticas, sino que expreso lo que siento dentro de mí, refiriéndome al Papa que afirma que “la violencia no es nunca un camino para la paz”». «Una vez manifesté que entre nosotros había representantes del gobierno, de la oposición, de la sociedad civil, del partido que gobierna, etc. Y que el programa, en esa ocasión en que estábamos reunidos era el de terminar tomando una cerveza todos juntos, como signo de reconciliación y según nuestra cultura. Agregué que aquí, lejos de los conflictos, estamos sentados uno al lado del otro y, que, aunque discutamos apasionadamente, nos saludamos cuando llegamos y también cuando nos vamos, mientras que en Bujumbura se están matando…. Entonces les propuse: ¿Por qué no enviamos a todos nuestro testimonio? ¿Por qué no les decimos a nuestros compatriotas que dialogar y discutir se puede, sin matarse por eso? Aquí hemos comprobado que el diálogo es posible, agregué». «Después de esa intervención pensé que no habría sido comprendido o que me podrían tomar por un soñador que vive en la utopía». En cambio, para su sorpresa, la propuesta fue tomada muy en serio. «Nos encontramos además con una veintena de expertos de la situación de Burundi. Había representantes de los distintos intereses que estaban en discusión y el objetivo era el de debatir sobre la modalidad para lograr un diálogo inclusivo entre el gobierno, la oposición, la sociedad civil, los grupos armados, etc., procurando la pacificación del país. Fue una ocasión importante para escucharnos, muy útil para expresar juntos y con serenidad algunas propuestas para transmitir al gobierno» «Pude constatar que la experiencia de estudiar en Sophia da frutos que van más lejos de nosotros mismos – concluye- Más que nunca estoy convencido de que podemos llevar la luz que viene del Evangelio a las diversas situaciones difíciles que se viven en nuestros países. Espero poder continuar dando mi pequeña contribución para la construcción de la paz, no sólo en Burundi, sino en el mundo».

Carta abierta desde Bélgica

Carta abierta desde Bélgica

Samuel«El 22 de marzo permanecerá siempre como una fecha marcada por actos villanos en el aeropuerto y en el metro de Bruselas. Hechos de individuos que no lograron ver el amor hacia el prójimo como una prioridad en su vida, justamente en los días que precedieron la Pascua, una fiesta que nos enseña que el Amor lo vence todo. Fue una semana en la cual las emociones de odio profundo se alternaban con una sensación de que Dios nos pide que amemos al otro. No es ciertamente fácil hacerlo en momentos como éste. Está en nuestra naturaleza el deseo de encontrar un culpable. Es esto lo que está ocurriendo aquí en Bélgica. Uno se pregunta en qué se ha equivocado, y quién es el responsable del fundamentalismo de estas personas. También para mí fue una semana llena de preguntas nuevas. Es como escribir continuamente cartas a Dios y cada día correr al buzón del correo para ver si ya llegó Su respuesta. Peor aun cuando tus amigos más íntimos te preguntan por qué defiendes a los musulmanes: “Es culpa de ellos”, dicen. “Los tenemos que mandar a su casa”. “¿Por qué brindar a los prófugos hospitalidad,  si ellos después nos desalojan?” Mi di cuenta de que éste es un ejercicio que hay que repetir cada vez. Tengo que saber entrar en la piel de mis amigos, que no tienen la fortuna de experimentar que Dios está al lado de ellos y que es Él el único que puede ofrecer una respuesta. Una respuesta de amor. Ellos sienten miedo, y esto los empuja a que prevalezca su propia seguridad y su propio futuro. Mi esfuerzo de esta semana fue el de hacerles ver el otro lado de la historia: “Esas personas (los terroristas) no son musulmanes. El Islam personifica valores que irradian el Amor”. Pero cuando dices algo así, encuentras enseguida mucha resistencia. La herida está fresca todavía. Esperaba ser capaz de sanar apropiadamente las heridas, pero la curación es un proceso y necesita su tiempo. Volviendo a casa este Viernes Santo estaba cansado y casi harto de curar a “los heridos”. Me puedo imaginar muy bien que ésta fue una semana muy dura para las personas comprometidas en primera línea en brindar los primeros auxilios. Se dice que los jóvenes de hoy no se animan a manifestar su fe.  No nos animamos más a hablar de las cosas en que creemos por miedo a que nos descarten de la sociedad. No nos animamos más a hacer lo que sentimos que es bueno hacer. Tal vez no es miedo de expresarse sino cansancio, consecuencia del hecho de que creer en los ideales cristianos es una aventura trabajosa. La fe en Bélgica es algo ya excepcional y hay que esforzarse cada vez más para apoyar los propios valores. Los jóvenes deciden no creer más, para evitar las críticas. Y aquí comprendía nuevamente la fuerza del ideal de paz y de unidad que Chiara Lubich nos transmitió. Puede actuar como un “café” para nuestro cansancio. Nos ayuda a sonreír cuando alguien critica, dándonos la oportunidad de compartir nuestro mensaje. ¡Es por esta razón que sigo a Jesús! Quisiera pedir a Dios un fuego mayor que el de antes, que pueda encender velas en el corazón de los jóvenes. Que nos haga capaces de mirarnos positivamente, en vez de criticarnos unos a otros. De modo que la espiral que nos lleva abajo se convierta en una espiral que suba y la fe se convierta en una fiesta en lugar de una preocupación. Donde cada uno pueda encontrar la llave para construir un mundo en el cual los atentados como el del 22 de marzo no ocurran más».    

Apoyo a distancia en Myanmar

Apoyo a distancia en Myanmar

20160404-01Durante el último viaje a Taungoo, una de las regiones donde se  ha iniciado el proyecto de Apoyo a Distancia en Myanmar, «nos dimos cuenta cuánto han avanzado los chicos que reciben la ayuda», escribe la responsable local de AfnOnlus en Myanmar Vivienne Arpon. Las visitas de parte del staff local de Apoyo a Distancia a las familias de los chicos beneficiados, son la posibilidad para llevar el amor concreto y entender mejor las dificultades que afrontan. Marta había sido abandonada por el marido cuando sus hijos, Justin y Joseph, eran pequeños. Sólo mediante el proyecto encontraron la fuerza para llevar adelante la familia. Cuando terminó la escuela, Justin ganó un concurso que le permitió tener una beca en gastronomía en un instituto de Yangon, mientras que Joseph se convirtió en asistente del personal en una fábrica de tejidos. La familia de Anna y Philip vivía en un barrio marginal en pésimas condiciones higiénicas. El Apoyo a Distancia les permitió vivir en una casa decente y construir una vida digna. Si bien Philip todavía está estudiando, sus padres generosamente dispusieron que se destinara la ayuda a quien está en peores condiciones que ellos. «Esto nos da alegría –cuenta Vivienne. Constatamos que la mejora de las condiciones de estas familias ha ido acompañada de un crecimiento humano y espiritual». 20160404-02A partir del 2006 el proyecto se amplió, para responder a las solicitudes de ayuda del coordinador birmano Eric. También gracias a la participación de otras ONG, fue posible construir la nueva escuela en Yenanchaung, en la región de Magway y contar con la colaboración de profesores y personal calificado. Los niños que la frecuentan son huérfanos debido al HIV/SIDA o han sido abandonados. Hoy varios de estos chicos, que superaron ya los 20 años, que han podido encontrar un buen trabajo, hasta llegar a ser autónomos, y además ayudan a sus familias. «Confiamos –escribe Vivienne dirigiéndose a los beneficiarios- que el futuro de estos niños esté asegurado, no sólo porque pueden estudiar, sino porque han sentido el amor de parte de ustedes que les han dado seguridad.  Gracias infinitas por  sus sacrificios». De hecho, no siempre es fácil ser solidarios, pero considerar a quien vive en situaciones peores, redimensiona las necesidades y hace descubrir un estilo de vida más sobrio y quizás también más libre. Una familia de Messina (Italia), escribe comunicando cómo la experiencia del Apoyo a Distancia con la AFNsfl que empezaron hace algunos años, ha sido para ellos una riqueza y los ha hecho sentirse abiertos al mundo entero. El niño que fue beneficiado ya es todo un hombre y gracias a la ayuda recibida a través del programa ha logrado encontrar un trabajo. Sin embargo muchos otros niños viven en condiciones de necesidad y esa familia siciliana, a pesar de las dificultades económicas que no les faltan, no se ha echado para atrás y sigue confirmando su compromiso solidario: «Con cuatro hijos no es fácil hacer que cierren las cuentas del presupuesto familiar. Pero a pesar de la incertidumbre, creemos en este proyecto y estamos contentos de ayudar concretamente a quien está peor que nosotros, en este caso al pequeño Vincenzio de Myanmar». 20160404-0El proyecto de Myanmar está esparcido en un territorio que por las condiciones ambientales e históricas  no ha tenido un desarrollo adecuado. Muchas familias y sus niños han sido víctimas de la desnutrición y de otras enfermedades, como la malaria, la tuberculosis y el SIDA. Gracias a la generosidad de los beneficiarios, pretende infundir una renovada esperanza en el corazón de la gente, ofreciendo a las nuevas generaciones un futuro distinto y contribuyendo a la promoción humana de esta población.   Para profundizar: Los Focolares están en distintos países asiáticos desde 1966: eventos de carácter cultural e interreligioso recuerdan estos primeros 50 años de historia.

Congo: la familia y la paz

Congo: la familia y la paz

20160403-02«Cuando la familia sufre es la sociedad la que sufre», afirmó uno de los participantes, yendo al corazón del mensaje del tema elegido “La Familia y la Paz”. Los instrumentos para la Paz en la familia: 5 secretos”. El evento se realizó el pasado 13 de marzo en 8 ciudades de la República Democrática de Congo y en el Congo Brazzaville y contó con una participación consistente. Estuvieron 1.000 personas en el evento que se realizó en Kinshasa, 500 en el de Goma, 600 en el de Lubumbashi, 1.500 en el de Kikwit, reseñan los organizadores. Y también 110 en el de Bukavu, 83 en el de Uvira, para no mencionar las Misas celebradas en otras localidades y 14 en el Congo Brazzaville. En Lolo, 170 adultos y 40 niños “festejaron” –porque en Congo, como en otros países africanos, la celebración del fin de semana pasado era una fiesta para – «Maman Chiara«, como es afectuosamente llamada la fundadora de los Focolares. Accueil 3«El Movimiento de los Focolares, ofreciendo la espiritualidad de la unidad quiso crear una sinergia lanzando una iniciativa de intercambio y comunión con las estructuras de la Iglesia local que trabajan por la familia», escribe Martine de Kinshasa. «Participaron también amigos de la Iglesia de Cristo en Congo y de la comunidad musulmana. La iniciativa despertó entusiasmo y alegría y nos reunimos previamente varias veces para prepararla entre todos: algunos con sus testimonios, otros con cantos y danzas… cada grupo quiso dar su aporte para construir la jornada» También los medios se hiciero eco del evento, que fue difundido por la televisión y los periódicos: L’ Observateur, Le Phare, Le Potentiel, Le Congolais, para citar algunos. «¡En Kikwit también la Radio musulmana quiso participar en esta cita!», escriben. Los “5 secretos” son algunos aspectos del carisma de la unidad aplicados a la vida familiar: el “Pacto de misericordia”, es decir, el perdón entre los cónyuges y los hijos; la comunión de las experiencias vividas de la Palabra de Dios; y como complemento, la comunión de alma y la corrección fraterna. Finalmente, el diálogo con personas preparadas que puedan ayudar en el camino de la vida familiar, si hubiese dificultades. «Estos “secretos” – dicen – recién “revelados” están ya ayudando a varias familias a reencontrar la paz y la armonía». 20160403-04jpgEn los discursos de agradecimiento, Abdourahamane Diallo, representante de la UNESCO en la R.D. Congo, presente en Kinshasa, dijo: «Quisiera felicitar a los organizadores por esta iniciativa en favor de la paz de la familia. También nosotros en la UNESCO pensamos que hace falta defender la paz mediante la educación, el diálogo, la tolerancia y la cultura. Rindo un homenaje a la familia porque es allí donde inicia la educación. Les agradezco por este trabajo». «En este encuentro he descubierto una realidad de Dios a la que estamos llamados a vivir juntos, haciendo todo lo posible para que continúe», declaró el Imán de Kikwit. «Todos tenemos un solo Dios, Aquél que ha enviado el Ángel a María para anunciarle la buena noticia». Y el responsable de la comunidad Vie Nouvelle dijo: «Estoy feliz de descubrir los 5 secretos para construir la paz en la familia. Esta noche llamé por teléfono a mi hijo, que tiene problemas, para compartir todo esto. ¡Necesito este tema!». «El Movimiento de los Focolares, ofreciendo la espiritualidad de la unidad, ha querido crear una sinergia lanzando una iniciativa de intercambio y comunión con las estructuras de la Iglesia local que trabajan por la familia», escribe Martine desde Kinshasa. «Participaron también amigos de la Iglesia de Cristo en Congo y de la comunidad musulmana. La iniciativa suscitó entusiasmo y alegría y nos encontramos varias veces para prepararla juntos, quien con testimonios, quien con canciones y danzas… Cada grupo quiso aportar su propio ladrillo para construir la jornada». «Esta experiencia junto a la Iglesia local –concluye Martine – y a nuestros amigos protestantes y musulmanes, con quienes hemos tejido una relación, representa un paso adelante hacia el sueño de unidad de nuestra “Maman Chiara”».