Movimiento de los Focolares
La esperanza en Erbil, en Kurdistán iraquí

La esperanza en Erbil, en Kurdistán iraquí

20150326-01«Vivo en Erbil, en el norte de Iraq, en donde, en 2010, empecé una escuela para los niños kurdos – cuenta Malu Villafane, nacida en Filipinas –. En estos años, he trabajado en el santuario local, organizando varias actividades. En agosto pasado, el santuario se convirtió en un campo de refugiados. Las ciudades de Sinjar y Mosul y las aldeas limítrofes, como Qaraqosh, Qaramlesh, Bartalla y otras, fueron invadidas por el ISIS. Los habitantes huyeron dejando todo y se refugiaron en Kurdistán, donde estamos nosotros. En el campo había una atmósfera muy pesada, de profundo pesimismo, los niños estaban desorientados… Junto a los responsables del Centro organizamos algunas actividades para los chicos, involucrando también a algunos colegas de mi escuela».

¿Cómo ha sido la convivencia, en estos años, entre cristianos, musulmanes, yazidíes y otras etnias como los kurdos, los turkmenos, etc.?

«Había respeto entre ellos, trabajaban juntos. Yo, por ejemplo, trabajo con kurdos, turkmenos, árabes y otros extranjeros. Cuando se produjo la crisis, muchos kurdos expresaron su disponibilidad para recibir a los refugiados en sus casas. El pueblo de Kurdistán no comparte esta masacre».

¿Cuándo empezó la crisis de los refugiados en Erbil? ¿Dónde se alojaron? ¿Cuáles perspectivas pueden tener para los próximos meses?

«La crisis que causó estas migraciones forzadas empezó en junio de 2014 y empeoró a los inicios de agosto. La gente perdió todo: casa, trabajo, escuela. Muchos de ellos, en un primer momento, se refugiaron en edificios vacíos, en iglesias, a lo largo de la calle y, los que podían, con sus familiares en Erbil. Muchas ONG, junto a la Iglesia, han tenido que afrontar la emergencia sin ninguna preparación. ¡Necesitaban de todo! Juntos, recogimos muchos artículos de primera necesidad. En ese periodo la temperatura durante el día subía casi hasta los 50°C, un infierno, y ahora, durante el invierno, hace mucho frío. Las carpas no eran suficientes para atender a millares de familias. Hay campos que no tienen ni agua ni comida en algunos momentos. Sin embargo, después de algunos meses, los niños han empezado a sonreír, a jugar, a hacer otras experiencias fuera del campo, como ir a la piscina o al parque público. Los padres, viendo la alegría de sus hijos, han vuelto a encontrar la esperanza. Han empezado a limpiar el campo, a cocinar y a darnos una mano.

Después de haber vivido con ellos esta dramática situación, mi vida se ha transformado. Mi estadía aquí en Iraq ha encontrado un sentido profundo: he vivido por la fraternidad universal».

¿Pero tiene sentido trabajar por la fraternidad? ¿Qué te impulsa a seguir trabajando en el campo?

«Si miro las circunstancias desde el punto de vista humano, me desanimo y me da ganas de huir. En cambio, si miro todo lo que sucede a través de una mirada de esperanza fundada en la fe, logro ir más allá de los sufrimientos que veo. He pensado en la frase del Evangelio: “Cuando tuve hambre, me diste de comer; cuando estaba triste me consolaste…”. Estas palabras me han dado la fuerza para afrontar las dificultades cotidianas que encuentro en el campo. Es difícil explicar o describir el dolor que hay allí. Muchos de ellos han perdido la esperanza porque lo perdieron todo. Esta experiencia me ha abierto el corazón para acoger al otro como a un hermano, como a una hermana. Me ha dado la posibilidad de salir de mi mundo «cómodo» para ponerme al servicio de los demás. Quiero vivir por la fraternidad universal no porque puedo resolver los problemas, sino porque, con pequeños pasos, se puede dejar una semilla. La paz crece sobre todo a través de las pequeñas cosas que todos los días hacemos por los demás».

¿Qué podemos hacer nosotros desde aquí para ayudarlos y hacer sentir nuestra cercanía a estas personas?

«Creo que es necesario afrontar el tema de la “desinformación”. A pesar de que la emergencia todavía está en curso, casi no se habla de ella. Hay que difundir una cultura que acoge y que escucha, sobre todo entre pueblos y religiones distintas en vuestras ciudades; promover iniciativas y proyectos que derrumben las barreras. Les agradezco por su ayuda y sigamos creyendo que la Paz es posible».

Fuente: Humanidad Nueva online

 

 

Evangelio vivido, la paradoja de la Cruz

Evangelio vivido, la paradoja de la Cruz

20150224-01Trabajar aquí

«Mi esposo y yo somos médicos y vivimos en Filipinas, un país en donde la pobreza se incrementa día tras día. De nuestra pequeña vivienda, sacamos un modesto ambulatorio privado. Seguramente no es fácil. A veces, pensando en nuestros colegas que han hecho carrera en el Occidente, nos preguntamos si hicimos bien en quedarnos. Pero nos mantiene aquí el pensar en tantas necesidades de nuestra gente: niños que hay que ayudar a crecer sanos, parejas a las que hay que darles formación, ancianos y enfermos terminales por cuidar… Del Evangelio recibimos el impulso a dar una contribución para transformar la sociedad, empezando por nuestro país». L. R. – Filipinas

Moisés de la calle

«Una familia numerosa, seis hijos y uno que está por llegar y que muere antes de nacer. La madre se salvó, pero durante varios días luchó entre la vida y la muerte. Precisamente en ese periodo, al hospital donde ella estaba internada, unos militares trajeron un recién nacido, que había sido abandonado en la calle. Después de recibir los cuidados necesarios, se repuso, pero le hacía falta una familia. Enseguida la encontró en la otra, tomando el lugar del niño muerto. Los nuevos padres lo llamaron José-Moisés: José, porque el hospital estaba dedicado a San José, Moisés porque fue abandonado y luego recogido». H. E. – Congo

Quería vengarme

«Sólo ocho días después de mi matrimonio, perdí a mi madre, atropellada por un vehículo. Estaba decido a vengarme y me monté al bus para dirigirme al pueblo en el que residía el responsable. Sin embargo, a lo largo del trayecto, me vinieron a la mente ciertas palabras sobre el amor de Dios y del prójimo, y poco a poco el rencor se disolvió. Cuando el otro supo quién era yo, empalideció, pero lo tranquilicé, diciéndole que sólo quería entender cómo había sucedido el accidente. Después de haber escuchado su relato, hecho entre lágrimas, traté de darle paz. La alegría prometida por el Evangelio me acompañó en el viaje de regreso». F.A. – Roma

Fuente: El Evangelio del día – marzo de 2015 – Città Nuova editrice

Movimientos: transición y fidelidad creativa

Movimientos: transición y fidelidad creativa

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El centro evangélico de formación “Haus Schoenblick” (Schwaebisch Gmuend)

Dentro de la diversidad del mundo evangélico, se reunieron 150 responsables de movimientos evangélicos e iglesias libres, con algunos representantes de movimientos católicos, para hacerse la pregunta: ¿cómo permanecer fieles al propio carisma en momentos de fuertes cambios?

Es la situación en que se encuentran diversos movimientos, surgidos en el siglo pasado para responder a uno u otro desafío del ideal cristiano, y en la búsqueda de nuevas respuestas en el día de hoy, adecuadas al tiempo que vivimos, siendo siempre fieles a la raíz que les dio origen.

En la cita de este año del “Congreso de los responsables”, Gerhard Pross, una de las figuras más conocidas de “Juntos por Europa” (la red de movimientos cristianos que trabajan juntos en el continente europeo), actuó como moderador . Fue él quien quiso que estuviera presente María Voce, la presidente de los Focolares, que es a la vez la primera sucesora de Chiara Lubich en la conducción del Movimiento, después de su fallecimiento en 2008.

La reflexión de María Voce ayudó a comprender la diferencia entre la fase fundacional, el “período carismático”, “lleno de sorpresas, nuevo, dinámico, luminoso” y la fase de la madurez, el “período de la fidelidad creativa” de un movimiento, en el cual hay que “hacer crecer, desarrollar, multiplicar” lo que intuyó e hizo nacer, originalmente, la fundadora o el fundador. Prosiguió hablando del compromiso de los Focolares en vivir un protagonismo compartido por todos los que viven la espiritualidad y comparten sus objetivos, y de la invitación a “salir” cada vez más afuera “en los varios ambientes de la vida y de la sociedad”, sin limitarse a vivir y testimoniar la unidad sólo internamente, sino llevando el espíritu y la experiencia de unidad a todo el mundo, “para que todos sean una cosa sola” (Jn. 17, 21), que es el fin específico de los Focolares. «No podemos por lo tanto pensar en nosotros –afirma María Voce- debemos “salir”, donarnos para ser nosotros mismos». Para ir más allá de nosotros mismos es fundamental realizar la elección de Jesús que, en su abandono va más allá de sí mismo para recomponer la unidad entre los hombres y Dios, uno de los puntales de la espiritualidad de la unidad.

En el Congreso, participaron evangélicos, pentecostales, carismáticos, cada uno comprometido de forma distinta sea en obras sociales, como en la evangelización, en la formación, en el compromiso político. El “Congreso de los responsables” existe ya desde 1974, bastante antes de que Juan Pablo II pusiera en marcha, en Pentecostés de 1998, la comunión entre los movimientos”. Existe por lo tanto una experiencia de comunión que está encaminada desde hace varios años. Un momento importante, presente en la memoria de todos los participantes, fue cuando se dio un paso adelante en la reconciliación, en el año 2000 con Chiara Lubich en Rothenburg. En aquel momento se dejaron de lado los malentendidos y las incomprensiones que fueron transformados en el «momento sagrado del perdón recíproco», dijo María Voce. «Fue una experiencia fundamental para la comunión entre los movimientos y las comunidades de distintas Iglesias, de las cuales más adelante nació el “Juntos por Europa”.

Una etapa común a la que se mira ahora es Múnich 2016, cuando la red de “Juntos por Europa” se volverá a encontrar para realizar un congreso y una manifestación pública, que será a su vez una etapa hacia el cincuentenario de la Reforma de Lutero, que se ofrecerá como signo profético de una Europa reconciliada y unida.

El 4 de marzo, volviendo de Alemania, María Voce estuvo en la audiencia del papa Francisco con los Obispos amigos del Movimiento, y le llevó el saludo de los 150 representantes de los movimientos evangélicos y su esperanza en el compromiso común hacia la unidad. «Bien» dijo el papa Francisco agradecido. «Es muy importante el trabajo ecuménico que Ustedes llevan adelante»

 

 

 

 

 

 

 

 

A pequeños pasos

A pequeños pasos

MariaVoce_Intervista_bCuando el Papa Francisco se encontró con ellos, en el pasado mes de septiembre, recordó a Chiara Lubich como «extraordinaria testigo» de la unidad que «ha llevado el perfume de Jesús a muchas realidades humanas y a muchos lugares del mundo». Y hoy, a siete años de la muerte de la fundadora, el Movimiento de los Focolares reconfirma su vocación de ser escuela de comunión y crisol de unidad para toda la Iglesia, como reafirma la Presidente  Maria Voce en esta entrevista a nuestro periódico.

¿Cree que el carisma de la unidad de Chiara esté destinado a su realización?

¿Usted piensa que si no lo creyese habría entregado la vida al Movimiento? Creemos que se realizará porque coincide con la oración que Jesús dirigió al Padre: “que todos sean uno”. Y no podemos pensar que una oración del Hijo de Dios no deba realizarse. Cierto, no sabemos cómo, no sabemos cuándo, pero damos la vida para que se realice. Queremos que se realice y damos aquellos pequeños pasos que podemos dar hoy para apresurar el momento de su total realización.

¿Qué significa «ser familia» según el testamento que Chiara ha dejado?

En ocasión de mi primera elección dije que mi deseo era que el Focolar privilegiase las relaciones humanas. Creo que en el fondo es lo que hemos tratado de hacer, aunque siempre seamos tentados hacia el individualismo. Construir relaciones con las personas dentro del Movimiento significa verdaderamente interesarse por los demás y tener ese amor capaz de comprender, de perdonar, de acoger, de ayudar cuando es necesario: todo lo que se hace dentro de una familia. Una vida de familia por lo tanto, íntegra, porque construida con relaciones verdaderas, auténticas. […]

¿Qué función desempeñan hoy los Movimientos en la Iglesia?

Una doble función: por una parte, los Movimientos son portadores de carismas, dones del Espíritu Santo para la Iglesia y para la humanidad. Tienen por lo tanto una influencia sobre toda la Iglesia, porque se ponen a disposición de todos para la construcción del cuerpo eclesial. […] En el ámbito de cada uno de los Movimientos, además, existe este impulso a una vida evangélica más radical.

Está el deseo de un mayor compromiso, de una apertura al mundo que nos rodea. Son características que los Movimientos tratan de vivir, pero que deberían vivir todos los cristianos. […] En las asociaciones, en los Movimientos podemos ayudarnos: podemos descubrir el valor de estar el uno junto al otro, para darnos una mano, animarnos, sostenernos y también volver a levantarnos cuando caemos. […]

En la última Asamblea el Papa Francisco les ha confiado tres verbos: contemplar, salir, hacer escuela. ¿Cómo están actuándolos?

El Papa Francisco citó una frase de Chiara Lubich: éste es el gran atractivo de nuestro tiempo, penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombre entre los hombres. Chiara nos enseñó siempre que tenemos que llegar a ser Jesús. Por eso, ‘contemplar’ significa ser Jesús, convertirnos en Jesús, viviendo el Evangelio integralmente, logrando descubrir lo que Jesús está obrando en la historia, lo que quiere decirnos a través de cada hombre que encontramos. […]

En relación a ‘salir’, es una de nuestras prioridades. Lo hemos sentido particularmente nuestro cuando el Papa Francisco lo subrayó y sentimos la alegría de estar en sintonía con lo que el Papa nos pide hoy. El ‘hacer escuela’ nos parece que sea sobre todo estar atentos a examinar continuamente nuestro carisma: no para transformarlo, sino para ver cómo responde hoy a los signos de los tiempos, acogiendo los lenguajes, los estilos, las preguntas nuevas que la humanidad impone. Hagamos nuestro todo esto para expresar el carisma de siempre adecuándolo al hoy.

 

Como presidente ¿qué prioridades indica para el futuro del Movimiento?

No soy yo quien elige las prioridades. Debo acoger las que vienen expresadas por el Movimiento en todo el mundo. La exigencia emergida en la última Asamblea es la de estar muy abiertos y en salida hacia las periferias, que no son solamente las geográficas, sino cualquier lugar donde falte el amor y donde las divisiones impidan que se realice el espíritu de unidad del carisma que Chiara nos ha dejado. […] Esto trae como consecuencia una atención particular a los lugares en los cuales se manifiestan mayormente estas divisiones. Pensamos en esos Países donde hay una enorme diferencia entre las clases sociales, o bien donde las diferencias religiosas se convierten en motivo de luchas, de guerra, de terrorismo. Mirando estos Países, en particular, queremos invertir recursos, talentos, y hacer todo lo posible para ayudarlos. Sin olvidar no obstante a Europa, que ha perdido el alma religiosa porque ha cortado sus raíces. Llevamos adelante también el diálogo con la cultura post moderna, con esta noche que parece que envuelve la vida de los hombres de hoy.

De Nicola Gori, en Osservatore Romano 18 de marzo de 2015

Lee la entrevista integral en italiano

 

Brasil conmemora a Chiara Lubich

Brasil conmemora a Chiara Lubich

IMG_6024_CuritibaSábado 14 de marzo. El “Salao dos Atos”, inmerso en la vegetación del Parque Barigui de Curitiba, estaba repleto de diputados federales, estatales, alcaldes, asesores, funcionarios públicos, jóvenes y catedráticos que llegaron desde Amazonas, del Nordeste, de Brasilia y de otras ciudades de Brasil.

En esa sala se escucharon palabras insólitas: la política presentada como «el amor de los amores» que permite que los administradores públicos elaboren proyectos capaces de responder a las exigencias de la comunidad y de los ciudadanos para que concreten sus propias aspiraciones. Se recordó que «el poder otorga fuerza, pero que es el amor el que da la autoridad» Muchas veces se repitió la palabra “fraternidad”, no sólo como principio ético de la política, sino como “su sustancia”. Éstos son los puntos centrales del pensamiento de Chiara Lubich , que María Voce, presidente de los Focolares, citó en su mensaje y que fueron posteriormente profundizados en las varias intervenciones.

Esta visión de la política que Chiara propuso, hace algunos años, en los parlamentos de diversos países, hoy aparece como una luz en el túnel de la crisis que atraviesa Brasil. Se despertó una nueva esperanza, porque fueron muchos los testimonios que manifestaron el aspecto concreto de esta visión, no sólo en Brasil, sino también en otros países. Al comienzo del evento por conmemoración del 7º aniversario de la desaparición de Chiara, se presentó un panorama innovador, a través del video-documental, que preparó el Movimiento Político por la Unidad (MPPU), que es una expresión de los Focolares.

El encuentro tuvo lugar en simultánea a dos manifestaciones populares de signo opuesto y muchas de las intervenciones evidenciaron la crisis política, económica y ética, subrayando la creciente falta de confianza en las instituciones. «Nosotros estamos aquí como mediadores, llamados a cambiar esta situación por medio del diálogo y la fraternidad», dijo Sergio Previdi, presidente nacional del MPPU.

IMG_2873_Curitiba«Éste es un gran desafío. La democracia no es sólo un hecho técnico, necesita un alma. Debemos rediseñar la política para transformarla en algo más humano», afirmó Gustavo Fruet, intendente de Curitiba. Y citó la innovadora cultura política expresada por Chiara, en la cual él mismo se inspiró para elaborar el programa 2010-2030 para que Curitiba sea “una ciudad innovadora global”, ya reconocida como modelo de planificación sustentable y como “ciudad de la fraternidad”.

Fueron muchas las intervenciones de los diputados y de los asesores de diversos partidos que, con mucho esfuerzo, tratan de concretar una política contra la corriente, los cuales dieron testimonio sobre cómo adquieren en sus encuentros con el MPPU “nueva fuerza y nuevo compromiso”.

«Fraternidad significa vivir una estrategia de unidad, buscar el diálogo entre las mayorías y la oposición, entre las instituciones y la sociedad, en la búsqueda del bien común», afirmó Antonio Carlo Pannunzio, intendente de Sorocaba.

Julio Carneiro del MPPU de Brasil, nombró las ciudadelas fundadas por Chiara Lubich (hoy más de 20) como bocetos-modelo de ciudades, para testimoniar la incidencia de la fraternidad en la convivencia civil.

«Una nueva cultura política requiere hombres nuevos», afirmó el profesor Marconi Aurelio Silva, manifestando la urgencia de la formación de los jóvenes a la ciudadanía activa, basada en la fraternidad: «dado que nosotros somos, por naturaleza, seres relacionales y no individuos aislados». Y también habló de los numerosos frutos que produce la “Scuola Civitas” en muchos estados de Brasil y del mundo.

 

Para más información: www.mppu.org.br www.focolares.org.br