16 Jun 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
«Después de un intenso año de colaboración y de conocimiento recíproco con nuestros amigos musulmanes de la mezquita de Harlem – escriben algunos miembros de la comunidad de los Focolares de Nueva York-, el 29 de mayo pasado tuvimos el encuentro conocido como “Our Journey towards the Excellence of the Human Family” (“Nuestro viaje hacia una nueva humanidad”, ndr)». Antes de presentar a los 200 participantes el camino que se ha recorrido juntos a lo largo de estos años, los jóvenes musulmanes y los del Movimiento de los Focolares rezaron el pacto de respeto, fraternidad y amor mutuo, que está en la base de este camino compartido. “Fue muy potente – cuenta Lumi- ver la convicción de estos jóvenes que tomaban con responsabilidad y seriedad la consigna de construir la fraternidad universal, a partir del pacto establecido entre Chiara Lubich y W.D. Mohammed» En efecto, en mayo del ‘97, en los Estados Unidos, se abrió una nueva página en las relaciones entre cristianos y musulmanes. Chiara Lubich, mujer cristiana, había sido invitada por el Imam W. D. Mohammed, líder carismático de los musulmanes afroamericanos, a dirigir su mensaje a los fieles reunidos en la Mezquita Malcolm X, situada en el barrio de Harlem. Concluyendo esta jornada tan especial, el Imam afirmó: “Hoy aquí en Harlem, Nueva York, se escribió una página de historia”. Fue en ese momento que los dos líderes hicieron ese pacto de fraternidad.
Mientras pasaban las imágenes con la historia del camino recorrido hasta hoy, para alguno fue como “revivir la potencia de aquel extraordinario encuentro del ’97 en mi mezquita, y mi augurio es que juntos mantengamos encendida esta llama que puede dar luz a muchos…”. Para muchos, en cambio, fue un descubrir el origen, y también el desarrollo de esta original experiencia de fraternidad entre afroamericanos musulmanes y cristianos americanos. Las expresiones de los participantes hablan por sí solas: “Me impresionó el ambiente de familia y de reconciliación entre algunos musulmanes de comunidades distintas”. “Debemos seguir trabajando juntos, porque ésta no es una relación superficial y nos abre a la esperanza”. “Tuvimos la clara impresión de que las palabras de Chiara y del Imam eran más actuales que nunca, ¡profecía de un milagro que continúa!” El Padre McWeeney, director de la sede del diálogo interreligioso de la arquidiócesis de Nueva York, trajo el saludo del Cardenal Dolan y subrayó que Chiara y el Imam W.D. hicieron ese pacto “para siempre”, e invitó a transmitir esta experiencia a los jóvenes. Hoy en USA se han involucrado más de 40 mezquitas y comunidades de los Focolares que desarrollan con regularidad encuentros de comunidades cristianas y musulmanas, de blancos y negros, que aspiran a construir la fraternidad; es un espíritu de hermandad que se concretiza en diversas iniciativas en favor de la propia ciudad y del barrio.
14 Jun 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria

www.focolare.org/collegamentoch
«La Conexión CH. Una familia en el mundo. Conectada» Con este anuncio se presenta la Conexión en la web, una de las originales características de los Focolares en el campo de la comunicación. Su historia y características: Cuándo. Nace en 1980. Es el 11 de agosto, día de la fiesta de Santa Clara de Asís. Ese día, Chiara Lubich se encuentra en Suiza junto con un grupito de personas que le expresan sus augurios por su onomástico. Es una fiesta de familia. Se crea una comunión profunda. Quién. En los días sucesivos, desde la misma casa de Chiara, se inicia una cadena de llamadas telefónicas que pone de manifiesto la realidad percibida, el ser una única familia. Se comunican las noticias que llegan de las comunidades de los Focolares en los distintos países del mundo. Chiara les propone a este grupo de personas un pensamiento espiritual para vivir juntos, con intensidad creciente, la espiritualidad de la unidad. Cómo. En esos días descubren que en Suiza existe el servicio de “Conferencia telefónica colectiva” y en seguida lo utilizan. En las siguientes semanas, esta conexión se extiende a otras naciones, hasta llegar a todos los países donde están presentes los Focolares.
Por qué. Con el paso del tiempo y el veloz desarrollo de las telecomunicaciones, se pasa de la conferencia telefónica al “streaming” y al satélite, porque, afirmaba Chiara, “una Obra que tiene por ideal la unidad”, una familia “ya diseminada en todo el planeta”, debe compartir “entre todos, con los medios más rápidos y adecuados”, “alegrías, dolores, esperanzas, proyectos”, experimentar “el amor que va y que vuelve”, y hacer juntos el viaje, “el santo viaje” de la vida. Por un mundo unido. Se hace la experiencia fuerte y feliz de la “unidad y de la universalidad” que vincula a centenares de millares de personas orientadas a la fraternidad universal, esparcidas en los cinco continentes.
13 Jun 2014 | Sin categorizar
«Es verdad que al final de este mundial, sólo un equipo se llevará la Copa ganadora, pero es necesario que aprendemos las lecciones que el deporte nos enseña: todos seremos vencedores si reforzamos los vínculos que nos unen», afirmó el Papa Francisco en su video-mensaje con ocasión del mundial 2014. Una cultura de la derrota para una nueva cultura de la victoria, era el provocador título de la reflexión de Sportmeet, la red mundial de los deportistas y trabajadores del ámbito del deporte, a quienes Chiara Lubich dirigió estas palabras:
«Con el cristianismo, quien pierde conoce el valor del sufrimiento y de la derrota, porque el Hijo de Dios los ha valorizado. Gracias a Él podemos experimentar la alegría más profunda que nace del haber dado: dado sí mismo en los entrenamientos, o en las relaciones recíprocas para construir el equipo, dado todo de sí mismo en el momento de la competencia o de la presentación al público. Porque la alegría interior nace solamente de la donación, del amor; una alegría más límpida, más pura, para quien gana (si luchó y ganó por amor) y para quien pierde (si también luchó y perdió por amor). Entonces el deporte será auténtico y será elevado a su dignidad social. Podrá contribuir a distender a los hombres en esta civilización demasiado extenuante, a ser un elemento de afinidad, de fraternidad y de paz entre pueblos y naciones. En la antigua Grecia, durante las Olimpíadas se suspendían las guerras. ¡Que hoy no seamos menos que entonces!». Chiara Lubich, 10 de septiembre de 2005, mensaje al tercer congreso internacional de Sportmeet
10 Jun 2014 | Focolare Worldwide
Es árabe cristiana nacida en Israel. Junto con la judía Yisca Harani, recibió el premio Mount Zion 2013, por “el importante aporte al desarrollo del diálogo entre las religiones y las culturas en Tierra Santa y a la comprensión entre judíos, cristianos y musulmanes”. Margaret Karram, miembro de la Comisión episcopal para el diálogo interreligioso de la Asamblea de Dirigentes Católicos de Tierra Santa y colaboradora con la dirección del “Interreligious Coordinating Council” en Israel (ICCI), reside ahora en el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares y es ella quien presta su voz a la oración de San Francisco en el momento cristiano de la invocación a la paz, promovida por el Obispo de Roma, con Shimon Peres y Abu Mazen. Estaba presente también el Patriarca de Constantinopla Bartolomé I. Transcribimos amplios extractos de la entrevista que le realizó Victoria Gómez de Cittá Nuova. ¿Qué impresión te llevas de este encuentro? «La primera impresión es la de haberme encontrado en un oasis de paz. Conozco bien los contrastes que impiden la paz, sin embargo en aquellas dos horas transcurridas juntos rezando, me parecía que, mientras se invocaba a Dios el don de la paz, él nos daba el modo de ver “desde lo alto”, para decirlo de alguna forma, el resultado de los esfuerzos humanos. Es cierto que el designio está aún incompleto, sin embargo me parecía que era el bordado de un tapiz: del revés se ven los nudos que debemos disolver, pero quien mira el bordado es Dios y Él ve el designio. Mientras se emitían las oraciones en hebreo y en árabe pensaba: “Dios las conoce y las comprende. El sabe actuar en la historia”. Percibí la potencia de la oración y comprendí que al corazón de los hombres lo puede cambiar solamente Dios. A nosotros nos corresponde tener la paciencia del artesano». Tu historia es una especie de pasaporte que te dio la posibilidad de participar en este evento… Desde pequeña vivo soñando la paz. Siendo niños nos preguntábamos: “¿Cuál es mi patria, cuál es mi lugar, quién soy yo?”. Ahora, a los 50 años, el sueño de esa patria no lo veo todavía cerca, pero hemos sembrado mucho. Debemos seguir haciéndolo. Es un deber hacia las nuevas generaciones. A ellos les debemos pasar la seguridad de que es un futuro posible, sin perder la esperanza ni agotarnos por el cansancio. Ayer además, era la fiesta de Pentecostés y la acción del Espíritu Santo “baña lo que es árido, sana nuestras heridas, doblega lo que está rígido…” Estabas representando el Movimiento de los Focolares por la invitación personal que el Papa Francisco te hizo….
Muchos, desde la presidente María Voce hasta los amigos de Belén y Jerusalén, me habían asegurado su particular cercanía. Recogí palabras de alegría también de distintas personalidades cristianas, judías o musulmanas, reunidas en los Jardines. Me parecía que por la intervención del Papa surgía un nuevo impulso a comprometernos por la paz con más coraje. Lo sentía dirigido también a nosotros que pertenecemos a los Focolares: estar más presentes, ser más activos, ser más artífices valientes y desatar los “nudos” que encontramos en todos lados. El saludo personal del Papa me lo confirmó, así como también las palabras de las otras autoridades. Eras la única mujer que rezó una de las oraciones. ¿Cómo te sentiste? Traté de leer esa oración siendo la intérprete de la humanidad que cree, que sufre y que espera. También nosotras mujeres tenemos un rol que debemos desarrollar por la paz. Uno de los participantes me dijo: “Es importante que usted esté aquí. ¡Sé lo que significa la riqueza de una mujer!”. Mientras escuchábamos esas hermosas oraciones y la música, recordé las palabras del Papa en el Angelus, que había rezado pocas horas antes: la Madre Iglesia y la Madre María son “ambas madres y mujeres”. Y en las emociones que vibraban en los presentes, que seguramente eran distintas, , se percibía la necesidad de una madre. ¿Qué sentimientos que te expresaran cercanía captaste entre la gente de Tierra Santa? Existía una gran expectativa y ahora hay mucha esperanza. Obviamente no faltan los escépticos. Palestinos e israelíes consideran que este encuentro marcó una etapa desde la cual hoy miran y desde la cual continuarán mirando en el futuro. Además, ha significado un fuerte signo para la Iglesia que se ocupa del sufrimiento y de las expectativas de los pueblos. Fue una demostración de que Tierra Santa no es olvidada y de que el Papa no dejará solos a estos dos pueblos y caminará a su lado. El evento hay que mirarlo desde una amplia perspectiva. Mientras tanto, hay que seguir tejiendo, disolviendo los nudos y comprometiéndonos en todos los niveles posibles con coraje y delicadeza. Muchos piensan que es un camino largo, pero nosotros no conocemos la acción de Dios en la historia. Podemos siempre esperar». Fuente: Città Nuova online
9 Jun 2014 | Focolare Worldwide
En síntesis este es el proyecto del “Centro Rincón de Luz”, que alcanzó su 3° año de vida, administrado con la Asociación local Unisol, en colaboración con las Asociaciones AMU (Acción Mundo Unido) y AFN (Acción Familias Nuevas). Para verificar el progreso del proyecto y estudiar juntos nuevas soluciones de desarrollo. Anna Marenchino, de la sección de proyectos de la AMU, fue a Bolivia, a Cochabamba. Entre las tantas personas encontradas durante el viaje está Maricruz, la nueva directora didáctica del Centro. Ella misma siendo pequeña lo frecuentó, cuando todavía no existía la acogedora estructura de hoy, y pudo concluir sus estudios gracias a la ayuda del Proyecto Apoyo a distancia de Familias Nuevas. Verla hoy coordinando el área didáctica puede ser un impulso para todos los niños y las familias, para creer que una vida mejor es posible. «Tuve que soportar muchos sufrimientos en mi vida –cuenta Maricruz-. Cuando era pequeña mi papá tomaba y me dolía mucho verlo así. No era violento con nosotros, pero sí duro. Recuerdo que sus castigos consistían en hacernos dar vuelta alrededor de la casa de las 4 de la mañana hasta las 7 cuando íbamos a la escuela. Para mí el Centro era un punto de referencia. Me ayudaban en las materias en las que tenía más dificultades, y, cuando las entendí, fui de las mejores de la clase. Además me daban la posibilidad de estudiar a través de una ayuda económica para pagar la escuela. Después de algunos años nos transferimos lejos del Centro. Mi papá estaba mejor, y todos nosotros trabajábamos con él los fines de semana para arreglar nuestra casa. Al principio fue duro porque no teníamos nada en casa: ni luz, ni agua, ni baño. Pero no nos lamentábamos. Mirábamos a papá y con tono tranquilizador le decíamos: no te preocupes, ve a trabajar, ¡así mañana vamos a comer pollo!
En los momentos más duros encontré el valor para volver a empezar, gracias a algunas personas del Movimiento de los Focolares que, además de haberme ayudado a través del Centro, me sostuvieron y me ayudaron a encontrar la confianza en mí misma y en los demás. Desde hacía algunos años empecé a dar clases en el Centro Rincón de Luz, pero cuando en diciembre me pidieron que fuera la nueva directora didáctica no lo podía creer. ¿Realmente pensaron en mí? En seguida dije que sí porque quiero empeñarme en darles a estos niños una oportunidad, como yo la tuve. Hoy realmente soy feliz porque cada experiencia, bella o triste, me ha hecho fuerte y me ha dado la posibilidad de entender profundamente a las otras personas, porque he sentido en mi corazón sus sufrimientos. Puedo decirles a los niños y a sus familias: ¡Ánimo se puede cambiar!». Fuente: Amu Notizie n.2/2014 – www.amu-it.eu