Movimiento de los Focolares

“Dios está siempre con nosotros”

¡El Señor es grande! Un día, mientras estaba yendo al trabajo, encontré en el tren a una señora que conozco de vista porque frecuenta mi iglesia. Nos saludamos y empezamos a hablar. Me dice: «Veo que usted está casado ¿tiene hijos?». «Respondo que sí, que soy el padre de dos bellísimas chicas de quienes me siento orgulloso. Cuando a mi vez le pregunto por sus hijos estalla en llanto delante de todos los pasajeros, para mi gran incomodidad. Le pido disculpas, y ella me cuenta su situación: «Ayer después de haber examinado el resultado de unos análisis mi ginecólogo me dijo que no podré ser mamá. Para mí, que estoy casada desde hace nueve años, fue un gran dolor». La escucho con interés, después la invito a que no se resigne y que siga teniendo fe en Dios. También yo voy a rezar. Tres semanas después vuelvo a encontrar a la misma señora a la salida de la misa: radiante, me estaba esperando para contarme un linda noticia: «Estoy embarazada desde hace tres semanas ¡El Señor es grande!». Después de nueve meses nace Emanuel, un niño bellísimo. W.U. – Roma Trabajo de traducción Tenía necesidad de dinero y había encontrado un trabajo: haciendo traducciones. Un día una amiga me cuenta que estaba pasando un momento difícil económicamente. Le ofrezco que compartamos el trabajo que estoy haciendo. Ese mismo día me ofrecieron otro trabajo que me permitía ganar el doble de lo que le había ofrecido a mi amiga. E. M. – Azzorre El compañero de escuela Un día, un compañero de clase empezó a tirar por los aires los libros y cuadernos, imprecando contra Dios: «¿Por qué no estás cuando me sirve? ¿Qué estás haciendo allá arriba?». No sabía por qué actuaba así hasta que me enteré que a su mamá la tenían que operar de cáncer. Me quedé cerca, compartiendo con él este gran dolor, y al final, juntos, pedimos a Jesús que saliera bien la operación. También otras compañeras rezaron. La clase parecía transformada: este episodio nos había unido. La cirugía salió bien y todos agradecimos a Dios. J.S. – Alemania

En Sophia diálogo cristiano-budista

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20140531-01“Al concluir el año académico, es especialmente significativo que el Instituto Universitario Sophia (IUS), acoja como parte de las «Cátedras de Sophia» al prof. Donald Mitchell, profesor emérito de Filosofía Asiática y Comparada de la Purdue University (Indiana – USA)”. Así introdujo la velada del 16 de mayo Paolo Frizzi, primer doctor en investigación que concluye el Doctorado en Sophia, precisamente con un estudio sobre el diálogo interreligioso. “Es un año muy especial –prosiguió- por las perspectivas que se han abierto en este sector de estudio. Hace pocos meses iniciamos un nuevo curso, a cargo de varias personas, sobre Teología de las Religiones y del Diálogo Interreligioso, abriendo una original propuesta interdisciplinaria de investigación. No hace más de dos meses, el IUS acogió a dos delegaciones de budistas de Tailandia y de Japón. Y henos aquí, para proseguir la exploración de un horizonte de gran actualidad”. El 16 de mayo estuvieron presentes más de 150 personas interesadas e involucradas en el tema.  Bastaron pocas palabras para describir el intenso itinerario de vida y los cargos de alto nivel del Prof. Mitchell: desde el descubrimiento de la mediación Zen al acercamiento a la Iglesia Católica, hasta el encuentro con la espiritualidad de los Focolares y con Chiara Lubich, precisamente en Loppiano (donde el IUS tiene su sede). 20140531-03Especializado ya en los años ’70 en budismo, cristianismo y en el diálogo budista-cristiano, en un momento histórico en el que el diálogo se prefiguraba cada vez más como un método privilegiado de encuentro interreligioso, a partir de ese momento, Mitchell puso su experiencia y competencia al servicio de numerosas realidades que se fueron desarrollando en ese ámbito. A lo largo de los años, su actividad lo ha conducido a calificarse en el más alto nivel; es conocido como uno de los asesores más estimados, y promotor de importantes Cumbres internacionales Cristiano-Budistas. Ha estrechado así relaciones con reconocidos exponentes de las distintas áreas del budismo. Entre ellos, Gishin Tokiwa, profesor de budismo Zen en Japón y presidente de la F.A.S. Society, fundada por Shin’ichi Hisamatsu, en cuya historia y pensamiento encontró una profunda consonancia con el itinerario y el espíritu de Chiara Lubich y de los Focolares. Una viva sintonía ha caracterizado también el encuentro y el diálogo con Keiji Nishitani, uno de los más famosos filósofos japoneses del siglo XX, y con muchos otros, incluso el Dalai Lama. El sabio equilibrio que caracteriza la producción del Prof. Mitchell, entre el desafío teológico y la experiencia en el campo, presentó un aspecto original: lo que muchas veces falta, de hecho en la literatura y en el debate sobre las relaciones interreligiosas, es precisamente ese equilibrio, esencial para quien quiera comprender qué significa encontrarse realmente con el otro. 20140531-02Desde esta perspectiva, en su discurso se hizo evidente cómo el diálogo interreligioso, que a menudo, actualmente, responde a situaciones de conflicto, lleva consigo un gran potencial de paz y de progreso social y espiritual, siempre y cuando –como afirmaba en su tiempo el Card. Jean-Louis Tauran, presidente con Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso– “sea patrimonio de todos y no de una élite”. “Mi esperanza –concluyó el profesor- es que los movimientos religiosos laicos de hoy, de todas las religiones, que comparten muchos valores, puedan colaborar en la construcción de una única familia humana, haciéndose cargo también de los niños y de la naturaleza. Chiara Lubich escribió “Sean una familia”. Pienso que tenemos necesidad de ver un llamado profético en esto”.

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En Tacloban, un recuerdo de los héroes sin nombre del tifón Haiyan

Waray NgaRun Poster WARAY ngaRUN, “sin nombre”, es un juego de palabras que transforma la expresión en dialecto filipino waray-waray, de la palabra inglesa “run”. Significa carrera. Una maratón en memoria de las víctimas sin nombre, de los héroes desconocidos que prestaron y siguen prestando ayuda. Es éste el significado de la carrera de solidaridad que tendrá lugar el 28 de junio, en la ciudad de Tacloban, (una de las ciudades más afectadas por el devastador tifón que se abatió contra Filipinas en noviembre de 2013) durante la fiesta de la ciudad. Con la WARAY ngaRUN se pretende conocer las necesidades actuales de las personas de las zonas devastadas, pero también animar a la gente para volver a empezar y seguir avanzando. El objetivo importante es involucrar a los jóvenes y estar en primera línea en la reconstrucción de la vida del país. La jornada empezará precisamente a las seis de la mañana con la maratón; durante el día, proseguirá con una feria y exposiciones  que culminarán con una “Nuit Blanche” (velada cultural) de solidaridad. Será una ocasión para compartir experiencias e iniciativas de personas y grupos que  de distinta manera se han convertido en auténticos héroes durante y después del tifón. Se prevé la participación de muchas expresiones de la sociedad civil: desde artistas waray locales a grupos musicales; desde quien desea compartir sus talentos, a estudiantes y profesores provenientes de organizaciones privadas y gubernamentales. Lo recaudado en la manifestación serán donado al “Start Again Project”, que promueven los Jóvenes por un Mundo Unido, para favorecer a las comunidades afectadas por el tifón en la región de las Islas Visayas, que tiene un plan de acción basado en 7 puntos:

  • Reconstrucción de los techos de las escuelas
  • Recolección de útiles escolares
  • Un memorial llamado “Yolanda”
  • Instalación de sistemas de agua potable
  • Programas de educación superior
  • Una “soup kitchen”
  • Una misión médica

La idea nace a partir de la experiencia vivida con el conjunto internacional Gen Rosso, cuando en Tacloban realizaron un taller y un espectáculo como parte de su “Philippines Solidarity Tour 2014”. «Cuando los miembros del proyecto “Start Again” vinieron a traer la ayuda a Leyte, incluyendo a nuestra comunidad de Tacloban –cuentan-, sentimos fuerte la necesidad de corresponder a este amor organizando una actividad que permitiera financiar varios de sus proyectos. Y con este WARAY ngaRUN sentimos que ya no somos sólo beneficiarios, sino también colaboradores activos». Página de Facebook: WARAYngaRUN2014

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Con el Papa en Tierra Santa

Concluyendo el viaje del Papa Francisco en Tierra Santa, reportamos un escrito de Igino Giordani que expresa la gran conmoción y expectativa por aquellas jornadas verdaderamente históricas de cincuenta años atrás. Nuestro autor se compenetra en la peregrinación de Pablo VI dentro del marco más amplio del evento conciliar, que en aquéllos días concluía la segunda sesión de sus trabajos. Es extraordinaria la actualidad de los puntos de vista y de reflexión, muy en consonancia con el momento actual de la Iglesia. «Juan XXIII instauró un espíritu joven en la convivencia eclesial, y Pablo VI resume juvenilmente todos los aportes más espiritualmente innovadores, conduciendo con firmeza el Concilio hacia conclusiones vitales, para católicos y no católicos, para blancos y personas de color, para bautizados, judíos, paganos de cualquier país y casta. Su genial iniciativa de trasladarse a Tierra Santa muestra el espíritu con el cual espera lanzar un puente en el mundo. En Palestina, en Belén, en Nazaret, en Jerusalén, el Papa vuelve al origen: allá donde Jesús predicó la verdad simple, entera, el gran mandamiento nuevo, instituyó los sacramentos y dio su vida para devolvernos a nosotros la vida. En esa tierra, donde está el origen de la religión, no existen contrastes entre cristianos: los contrastes llegaron después. En el Cenáculo, alrededor de Pedro y María, los fieles formaban un corazón sólo y un alma sola: ellos escuchaban el testamento de Jesús para que fuesen “todos uno”. Y en cierto sentido, no hay contrastes ni siquiera entre cristianos, judíos y musulmanes, dado que para las tres religiones, esos lugares son sagrados. 20140529-01Pablo VI va a rezar a las iglesias y en monumentos, que los hombres han convertido en centros de discordia, sacando de recuerdos de paz y perdón noticias de conflictos armados y de odios fratricidas. Y en cambio el Santo Padre va a pedir inspiración para reencender fuerzas de renovación y de unión, desde el Cenáculo, donde Jesús proclamó la ley de la unidad y donde el Espíritu Santo animó a la primera Iglesia. Y con ella la unión y la paz, fruto de la renovación de los espíritus, que Juan XXIII recordó al mundo a través de la Encíclica Pacem in terris. “Veremos aquél suelo bendito, desde donde Pedro partíó y al cual no volvió nunca un sucesor suyo –escribe Pablo VI-: nosotros humildemente y brevísimamente volveremos allí como un signo de oración, de penitencia y de renovación espiritual para ofrecerle a Cristo su Iglesia; para convocar a ella, única y santa, a los hermanos separados; para implorar la divina misericordia en favor de la paz entre los hombres, la paz que en estos días aparece débil y vacilante; para suplicar a Cristo Señor por la salvación de toda la humanidad”. Así pues, los objetivos de la peregrinación son los objetivos del Concilio, que en la persona del Papa se traslada a Palestina: renovación, unidad, paz…. Su peregrinación, de oración y penitencia, es exclusivamente por motivos religiosos, señala la voluntad de la Iglesia de los pobres de referirse al fundamento de las virtudes evangélicas, condicionadas por la humildad; esa humildad que en la casita de Nazaret encontró la más pura expresión y la más conmovedora exaltación en el “Magnificat del Ancilla Domini”. Desde este fundamento floreció la caridad: Cristo, que da amor y quiere amor: “¿Me amas tú más que éstos?…”. Este amor más grande de Pedro, explica el acto de humildad por el cual Pablo VI pidió perdón a los hermanos separados, si hubo culpa de la parte católica, en el discurso a los observadores católicos del Concilio. Volver a los orígenes (…) es retomar fuerza: renacer»

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VI Premio Hemmerle a Ruth Pfau

20140527-02Ruth Pfau es una doctora que se ha prodigado ofreciendo su servicio en Paquistán, a través de un trabajo por la paz que va mucho más allá de la atención sanitaria. Es una cristiana que –como dijo el obispo evangélico Christian Krause – “ha superado el abismo entre hombres y mujeres en una sociedad dominada por los hombres, entre ricos y pobres, entre tradición y modernidad, entre culturas extrañas”. Una religiosa que ha hecho experimentar el Amor de Cristo a personas de las convicciones más variadas, como subrayó Mons. Joseph Coutts, presidente de la Conferencia Episcopal Paquistaní, al agradecerle en nombre de la Iglesia de Paquistán. Con la ayuda de la Asociación Alemana de lucha contra la lepra y la tuberculosis, Ruth Pfau construyó un hospital en la metrópolis paquistaní de Karachi. Por su programa de control de la lepra y de la tuberculosis fue nombrada «Secretaria de Estado» por el Gobierno de Paquistán. Desde hace más de 20 años colabora con la misión «Christoffel» de ayuda a los no videntes. Se ha ganado así una gran estima en una sociedad casi enteramente musulmana. El aprecio por esta mujer, nacida en 1929, proviene también de parte del obispo de Aquisgrana Heinrich Mussinghoff y de la presidente de los Focolares, María Voce, quien la considera una “testigo del amor de Dios y artífice de una sociedad justa y fraterna”. La figura y el patrimonio espiritual del obispo Hemmerle, quien falleció en 1994, es recordado en el Movimiento de los Focolares cada dos años, con la entrega de este Premio que lleva su nombre. ¿Qué tiene en común ella con el teólogo Klaus Hemmerle, quien fuera obispo de Aquisgrana y contemporáneo suyo?  Lo subraya el periodista de televisión y profesor de Teología Michael Albus, encargado del encomio en la catedral de Aachen (Aquisgrana) donde, el 8 de mayo pasado, tuvo lugar la ceremonia de entrega del premio. 20140527-01Ambos han tenido “el valor de osar dar un salto, de decidirse a ayudar donde hay necesidad. Sin argumentaciones teóricas, políticas o incluso teológicas. Y sin preguntar –como se usa en el mundo capitalista- ¿cuál será la recompensa?”. Un rasgo que tienen en común, así como “el deseo de construir ‘una iglesia que salva a Dios en un mundo que muere por congelación’ –como recordaba San Martín-”. Ruth, tomando la palabra afirma: “Podemos ayudarnos recíprocamente a ser personas y permanecer llenos de humanidad”. Para ella, un signo de esta humanidad significa ‘perder tiempo’. Esto es lo que Asia le ha enseñado. En los hospitales y en los hogares de ancianos en Alemania, este “perder el tiempo con los ancianos” se ve rara vez. Esto es un signo de pérdida de humanidad. Agradece que el premio honre esta “pérdida de tiempo”, aunque la motivación subraya su capacidad de “construir puentes, de ser artífice de unidad mediante su donación radical a los pobres, a partir de la fe vivida con convicción en medio de los conflictos”.