13 Feb 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Sé que no logro vivir estando solo, sino solamente con Él en medio nuestro.Me comprometo a formar parte de una célula viva, a estar unido a otras personas con las cuales pueda hablar de este estilo de vida.
Me gustaría, al menos una vez al día, hablar por teléfono con alguien que pueda entender mi vida, que me entienda tan profundamente que basten cinco minutos para comprender con claridad cómo van las cosas.

El Obispo Hemmerle con Chiara Lubich
Si esto, a veces, no es posible, entonces se vive la “comunión espiritual”, que de todas formas es una realidad importante. Trato de entretejer una red de relaciones y de formar parte de ella.
Esta comunión vivida no es nunca un fin en sí misma, sino que hace crecer la pasión por la unidad y el impulso de buscar la comunión dondequiera que yo vaya. No me daré paz hasta que la diócesis, la parroquia y todas las otras realidades, no formen parte de una red compuesta por células vivas con el Señor viviente en medio de ellas.
Así, los gestos fundamentales de mi cotidianidad, el vivir la Palabra, el encuentro consciente y esperado con el Crucificado, el rezar y vivir la comunión en una realidad de célula viva, son cosas que me hacen comprender siempre más un hecho fundamental: yo no vivo la vida solo, no soy el solista de la salvación de los demás, sino que soy una persona que vive con el Otro y por el Otro.
Mi ser está dirigido hacia el Padre y hacia los demás. Es por lo tanto, communio y reciprocidad. Está dirigido hacia tres direcciones fundamentales que parten de Cristo Crucificado: hacia el Padre, hacia el mundo, hacia la comunión.
Wilfried Hagemann, “Klaus Hemmerle, innamorato della Parola di Dio”, Città Nuova Ed., pág. 233.
12 Feb 2014 | Focolare Worldwide
«El 29 de enero de 2014 cuando llegamos a Isola de la Scala (Italia), – escriben del Gen Verde-, descubrimos que START NOW no era sólo nuestro proyecto, sino que era también el proyecto de los 100 jóvenes con los que realizamos los talleres artísticos y también de los muchos adultos que nos habían acompañado en esos días, trabajando detrás del telón. Todos gritan en coro: START NOW, ¡WOW!
«Cuando comenzamos a trabajar con la danza, el canto, la percusión y el teatro, era como si nos conociéramos desde siempre: estábamos todos dispuestos a compartir los propios talentos. Una chica dijo: “En el palco siento que soy otra, libre de expresarme, distinta” Y un compañero le respondió: “Mira, que tu puedes ser así todos los días…” «El sábado 1º de febrero, los jóvenes subieron al palco junto con el Gen Verde, y comenzó el tradicional “Meeting invernal – Fiesta de la vida”, organizado por la Pastoral juvenil de Verona, que este año nos vio trabajando juntos en la diócesis, en primera fila, testimoniando que hay esperanza. El obispo, en la homilía de la Misa, antes del espectáculo, alentó a los jóvenes presentes diciendo: “¡Con ustedes el futuro está asegurado!” «El arte, una vez más, se convirtió en un instrumento de diálogo, y de compromiso.Y cantando juntos “…la paz, depende de ti”, asumimos la responsabilidad involucrando también a los 3.500 participantes, que, durante el concierto, cantaban con nosotros. Desde Verona partió una onda de fraternidad, que ¡quién sabe hasta dónde puede llegar!”
El conjunto internacional Gen Verde, está actualmente constituido por 21 chicas que proceden de 13 países.Han realizado más de 1.400 espectáculos durante varias giras por Europa, Asia, América del Sur y del Norte. El estilo original del conjunto musical evoluciona con el ingreso de cada nueva integrante. Las diversas influencias componen una rica mezcla cultural-étnica y una vasta gama de géneros tradicionales además de los géneros contemporáneos. Al día de hoy, la banda ha grabado un total de 70 álbumes. Mientras que la conformación del grupo ha ido cambiando a lo largo de los años, los valores fundamentales de su objetivo artístico permanecen intactos: contribuir en la creación de una cultura global de paz, de diálogo y de unidad. El international performing arts group Gen Verde, tiene su sede en la ciudadela internacional de Loppiano (Florencia, Italia) donde personas de todas las procedencias y razas comparten la experiencia creativa y enriquecedora de construir la unidad en la diversidad.
11 Feb 2014 | Senza categoria

Un año después del gesto histórico de Benedicto XVI que –hecho con plena conciencia, valor y gran humildad– ha cambiado el rostro de la Iglesia, le recordamos llenos de gratitud.
En su último Angelus, el 24 de febrero de 2013, nos conmovieron sus palabras: «El Señor me llama a “subir al monte”, a dedicarme aún más a la oración y a la meditación».
¡Gracias Benedicto por haber sido instrumento del Espíritu Santo!
11 Feb 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
“Eran tiempos de guerra y todo se derrumbaba… sólo Dios quedaba”. Así comienza a menudo el relato del nacimiento del Movimiento de los Focolares. Era el año 1943, en el furor de la Segunda Guerra mundial. De aquellos años se recuerdan muchos episodios que luego han sido emblemáticos y que se han repetido y difundido en todos lados donde está presente la comunidad de los Focolares.
Uno de estos episodios fue “la montañita”. Veamos cómo lo recuerda Vittoria (Aletta) Salizzoni, una de las primeras jóvenes que emprendió con Chiara Lubich “la aventura de la unidad”:
«Recuerdo un hecho. Pienso que habrá ocurrido en 1946. “Demos toda nuestra ropa superflua a nuestra comunidad”, propuso Chiara, y así comenzamos a hacer lo que llamamos “montañita”. Éramos pobres. ¡Imagínense! En la post guerra no había nada. Sólo teníamos ropa vieja y usada, pero todas pusimos algo. Me acuerdo de una linda montaña, allí, en medio del cuarto de la “casita”, que luego fue distribuida»
Este hecho, que recordaba lo que hacían las primeras comunidades cristianas donde “a nadie le faltaba lo necesario, porque lo que poseían (los bienes)… los ponían a disposición de todos… y luego se distribuía a cada uno según sus necesidades” (Hechos 4, 34-35), se convirtió en una praxis en las comunidades de los Focolares esparcidas en el mundo.
Los habitantes de la ciudadela internacional de Loppiano decidieron, el 8 y 9 de febrero, lanzar una propuesta similar, involucrando el propio territorio, y siguiendo las indicaciones de Papa Francisco que en su mensaje para la próxima Cuaresma, invita a compartir. El Papa recuerda, entre otras cosas, que “es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y a la comunión”.
La iniciativa solidaria se tituló “Week-End del Dar”. «Se trata de una “completa inmersión en la cultura del dar” –explican los organizadores- que promovió la apertura de un espacio de intercambio y de solicitud de objetos en buenas condiciones, sin limitaciones o restricciones de clase; sin olvidar «la cartelera» con las necesidades y el “banco del tiempo” donde se ofrece el tiempo disponible para los demás»
El Salón de la ciudadela se destinó como centro de recolección. «Llegó de todo: ropa usada de todas las tallas, para todas las edades, libros, electrodomésticos, muebles, juguetes, objetos de decoración», cuentan.
Durante el domingo, hubo momentos de diálogo y se profundizó sobre los motivos que fundamentan la “cultura del dar”, en contraposición a la cultura del poseer, y su directa aplicación en la vida de todos los días.
Finalmente se inauguró la llamada “Red montañita permanente”, es decir, un punto de recolección y de redistribución de los objetos donados. Un lugar abierto a la solidaridad y pensado como tránsito de bienes hacia quien los necesita.
10 Feb 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
“No estamos yendo a África para conocer el lugar, para hacer turismo, sino para encontrar a un pueblo”, escriben Flavia y Valter.
Ella es suiza, estudió relaciones internacionales en Ginebra y durante algunos meses trabajó en Bukas Palad en Tagaytay, Filipinas. Walter es un periodista brasileño. En el 2012 terminó una maestría en el Instituto Universitario Sophia, en Loppiano, Italia. En el 2005 fue como voluntario a Indonesia, seis meses después del Tsunami que destruyó el suroeste asiático.
Aún viviendo en lados opuestos del océano Atlántico, se encontraron en el 2004 y se casaron ocho años después.
Ahora dejan seguridades, proyectos, trabajo… Pasarán un par de meses con la comunidad de los Focolares de Man, en el África subsahariana, a 600 km al oeste de la capital de Costa de Marfil, Abidjan. “Dejar todo detrás nuestro no es fácil –escriben-, pero sentimos que esta experiencia de desapego total nos hace más libres para vivir profundamente cada momento, sin mirar atrás”.
En Man trabajaremos en la ciudadela del Movimiento, en un centro de informática y en un centro que lucha contra la desnutrición de cientos de niños.
“El hecho de ir como pareja es un aspecto que queremos subrayar –escribe Flavia-. Muchos dicen que el matrimonio encierra a la pareja, obligando a una vida basada en la búsqueda de seguridad material. Nosotros queremos asumir el desafío de que es posible abrirnos juntos a los demás”.
“Encontrarnos con el pueblo africano siempre ha sido un sueño nuestro –agrega Valter-, y las numerosas relaciones que hemos construido, han transformado nuestra expedición en una aventura que queremos compartir con muchos amigos. Para ellos y para todas las personas interesadas en conocer más el Continente africano nació la idea de escribir un libro con la experiencia que viviremos y las fotos que la documentarán”.
“Deseamos compartir con todos nuestra aventura – concluye Flavia –, y ofrecer el fruto de nuestra experiencia. Creemos que la familia no está hecha sólo de lazos de sangre, sino que involucra todo tipo de relaciones construidas junto a las comunidades que integramos”.
Quienes deseen participar en el proyecto pueden contribuir y recibirán un “libro documental” con la experiencia.
Para mayores informaciones: Juntos rumbo a África