9 Feb 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
La relación con el mundo budista tiene un significado especial en la historia del diálogo vivido en el Movimiento de los Focolares. Si bien ya en los años Sesenta Chiara Lubich tuvo algunas intuiciones, con respecto a la posibilidad de construir una auténtica fraternidad con personas de religiones y culturas diferentes, y fue sólo en 1979 que Chiara se encontró un líder de otra religión, el Rev. Nikkyo Niwano, fundador de la Rissho Kosei kai. Nació una amistad sobre la base de una profunda estima recíproca. En 1981 Niwano la invitó a Tokio a hablar de su experiencia a 12 mil budistas. Fue el inicio histórico de una experiencia de auténtica fraternidad. Es una relación que perdura ya desde hace muchos años, ulteriormente saldada por la visita de María Voce a Tokio en el 2010.
Se han abierto caminos de encuentro y colaboración con otras realidades de la corriente Mahayana en Japón y en Taiwán. Permanecen imborrables los encuentros con el Venerable Etai Yamada de la Escuela Tendai. El venerable Yamada amaba citar el lema del gran maestro Saicho: «Olvidarse de sí mismos y servir a los demás es el ápice del amor-compasión», son palabras, por otro lado, mencionadas por Juan Pablo II con ocasión del encuentro con representantes de otras religiones en 1981 en Tokio. El venerable Yamada también decía: “Se puede decer que el Focolar pone en práctica las palabras del maestro después de 1.200 años”. Hoy día también son fructíferas las relaciones con la Escuela Nichiren. No han faltado contactos con budistas chinos del monasterio Fo Guan Shan y del monasterio Dharma Drum Mountain.
A lo largo de los años, se han abierto también caminos para conocer y encontrar el mundo del budismo therevada. Gracias a una prolongada estadía del Gran Maestro Ajhan Thong y de Phramaha Thongratana en la ciudadela internacional de Loppiano, donde los dos monjes tailandeses tuvieron un contacto vital con el cristianismo. Regresando a su país comunicaron su descubrimiento e invitaron a Chiara Lubich a donar su experiencia en la universidad budista y en un templo en Chiang Mai. El Gran Maestro Ajhan Thong, presentando a la fundadora de los Focolares decía: «El sabio no es ni hombre ni mujer. Cuando se enciende una luz en la oscuridad, no nos preguntamos si fue un hombre o una mujer quien la encendió. Chiara vino a donarnos su luz».
A partir del 2004 hasta hoy, se han realizado algunos simposios. El quinto en orden cronológico tuvo lugar del 28 al 31 de mayo de 2012, después de aquellos realizados en el 2004 y en el 2008 en el centro Mariápolis de Castelgandolfo y en el 2006 y en el 2010 respectivamente en Osaka (Japón) y en Chiang Mai (Tailandia), acogió a participantes provenientes de Tailandia, Sri Lanka, Japón, Corea, Taiwán, Inglaterra, Usa, Suiza, Austria e Italia. La variedad no radica sólo en la proveniencia geográfica, sino también en la de distintas pertenencias. De hecho, entre los budistas estaban presentes monjes y laicos de la tradición Theravada y Mahayana, y entre los cristianos representantes de la Comunión anglicana y de las Iglesias reformadas.
A lo largo de los años, entre los participantes en estos congresos se ha ido madurando una profunda confianza recíproca, que ha permitido afrontar el argumento de las Escrituras con apertura y sin malos entendidos. El congreso de Castelgandolfo contó también con la presencia de S.E. el cardenal Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso, y de la Presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce.
El 20 de marzo de 2014, en la Universidad Urbaniana de Roma, tendrá lugar un evento dedicado a “Chiara Lubich y las religiones: juntos hacia la unidad de la familia humana”. Pretende poner en evidencia, seis años después de su desaparición, su compromiso a favor del diálogo interreligioso. La manifestación coincide con el 50° de la declaración conciliar “Nostra Aetate” sobre la Iglesia y las religiones no cristianas. Se prevé la participación de personalidades religiosas también del budismo.
Fragmentos de la Intervista a Chiara Lubich sobre el diálogo interreligioso (1998)
8 Feb 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
«Desembarcan en las playas italianas buscando paz y futuro. Buscan una vida digna. En estos últimos meses están llegando sobre todo las víctimas de la guerra en Siria, protagonistas de un nuevo “éxodo bíblico” como muchos lo definen». Marigen, cuenta esto refiriéndose a cuando ella y las otras focolarinas de Catania (Sicilia), se sintieron directamente interpeladas por los rostros de prófugos y por los desembarques cada vez más urgentes y se preguntaron: «Y yo, nosotros, ¿qué podemos hacer?»-.
A través de Valeria, una joven del Movimiento, se enteran que cotidianamente se agolpan en la estación de Catania muchos sirios, para comenzar el viaje hacia países del norte de Europa. «Tienen necesidad de todo- cuenta Valeria- ropa, zapatos, bolsos, valijas, comida, medicinas».
Inmediatamente las focolarinas se ponen en acción: «Abrimos nuestros armarios, sacamos todo lo que se había acumulado y podía servir a los otros –agrega Paola-. Una de nosotras pega un botón, otra plancha una camisa, otra prepara paquetes con indumentaria clasificada según las tallas. Tenemos muy presente la experiencia de Chiara Lubich y del primer focolar en Trento en los tiempos de guerra».
Al día siguiente, se dirigen a la estación y entregan todo a una joven marroquí que coordina la entrega de la ayuda que va llegando. En ese momento descubren que necesitan un lugar donde depositar todo lo que la gente dona. Esa misma noche una familia pone a disposición su garaje.
Tienen también la oportunidad de auxiliar y conocer a los inmigrantes que están como huéspedes en la mezquita, que se ha convertido en un dormitorio para prófugos musulmanes y cristianos. Lina, focolarina, que proviene de Jordania, traduce sus historias llenas de dolor y esperanza.
Mientras tanto, la comunidad de los Focolares de Siracusa comparte con toda la ciudad el dolor por la pérdida de Izdihar Mahm Abdulla, una joven siria de 22 años que murió en la travesía por el mar, por no haber podido consumir sus habituales medicinas, Marigen cuenta: «Nos estrechamos alrededor de los prófugos tratando de llevarles ayuda material y consuelo. Participamos en el funeral realizado según el culto musulmán en la explanada de la Catedral. Rezamos juntos, al lado del Imam de Catania, el Intendente y el Arzobispo de Siracusa. Se respiraba un clima sagrado. Alrededor del ataúd estamos todos unidos por este gran dolor. El Imam le regala el Corán al Obispo como gesto de amistad y comunión».
También en la isla de Lampedusa, a raíz de la tragedia en la que muchos murieron en el mar, la comunidad del Movimiento, junto con otros, enfrentó la emergencia, ofreciendo hospitalidad, comida, sus propias casas, compartiendo con los inmigrantes no sólo lo que tenían como superfluo, sino también lo necesario.
En la cercana Malta, la comunidad de los Focolares se sintió directamente interpelada por la llegada de prófugos en las costas de la Isla. «Aquí el desafío de la inmigración y de la integración es muy fuerte – cuenta Vanessa-. Desde hace ya dos años comenzamos a tomar conciencia de los pasos a dar y pedimos permiso para entrar en los centros de detención donde hay muchos prófugos». Se organizan grupos con el fin de actuar en diversos frentes. «Integro el grupo que va al centro de detención – continúa Vanessa- donde conocimos a unas cincuenta mujeres somalíes que tienen entre 16 y 50 años, la mayor parte musulmanas, aunque hay también algunas cristianas.
Damos lecciones de inglés, de trabajos manuales y danza, pero lo más importante es la relación con cada una: escuchar y compartir las frustraciones, las historias de vida…. Es así que conocemos situaciones muy delicadas, que llevan a pensar inclusive en el suicidio… Constatamos que la disponibilidad de escucharlas es un recurso importante, y vemos con alegría que estas visitas llevan alivio y esperanza. Es ésta la actitud de acogida que tratamos de vivir y transmitir, para promover una cultura de la integración».
7 Feb 2014 | Focolare Worldwide
“Desde el momento en que sentí el llamado de donarme a Dios en el Focolar, me parecía que el mundo del arte y muchos años de estudio de la música, no tenían ya lugar en mi vida. Paradójicamente, sin embargo, varios encuentros y relaciones que iba construyendo me empujaban a escuchar mi faceta artística y seguir sus estímulos. Siempre sentí mucha confianza hacia mis amigos del Focolar, que no trataron de darme respuestas sino que trataron más bien de estar cerca mío, compartiendo mis preguntas. Mientras tanto, desempeñaba otros trabajos, pero me parecía que todo ese mundo artístico fuese para mí como un tren que ya se había ido y al que no me había subido.
Descubrí, también, que lo que Dios nos da no corresponde nunca exactamente a lo que pensamos nosotros. Por ejemplo, había buscado trabajo en el campo de la música en los barrios más difíciles de mi ciudad, entre los inmigrantes y los más pobres, poniéndome a su disposición. Pero en muchos años de búsqueda intensa nunca surgió nada. En cambio, fue una colega la que me hizo descubrir que en el liceo en el que estoy trabajando ahora, se me ofrecía un desafío completamente distinto pero igualmente atractivo: jóvenes llenos de riqueza material, pero a menudo en la pobreza espiritual, saciados de todo pero con una profunda insatisfacción.
Es así que ahora, desde hace dos años y medio, trabajo en el liceo humanístico Christianeum ad Hamburgo, una escuela que tiene una vasta actividad musical con coros, “brass band” (orquesta de vientos) y orquestas que involucran a centenares de muchachos. Dirijo las dos orquestas sinfónicas de la escuela, la de los chicos que tienen entre 10 y 12 años (actualmente con 65 integrantes) y la de los jóvenes que tienen desde 13 a 18 años (52 integrantes)
Este trabajo exige sobre todo la capacidad de construir relacionescon los muchachos, pero también con sus padres y con los colegas. Muchas veces significa aprender a perdonar (a mí mismo y a los otros), recomenzar constantemente, creyendo en los otros a pesar de las desilusiones. Significa comprometerse desinteresadamente, prestando atención a cada persona individualmente y no sólo al grupo en general. Y todo esto desde la base de una constante búsqueda de mayor competencia profesional, tratando de involucrar lo más posible a los colegas. De hecho, somos tres los colegas que nos ocupamos de la orquesta. Antes de decidir algo, escuchándonos con atención, tratamos de comprender qué piensa cada uno. Así, experimento la reciprocidad del amor con los chicos y con los adultos. Me sorprendí cuando me hicieron notar que en las actividades musicales de la escuela “siempre sopla un espíritu bueno que crea una atmósfera de colegialidad amistosa, que involucra a todos”
Advierto que mi vida se unifica si soy coherente y permanezco en mi elección de vida. Siento la misma frescura y novedad del primer momento en que comencé a vivir el Evangelio convencido, en aquella época como hoy, de que sólo así, junto con muchos otros, se puede cambiar el mundo″.
Perfil de : Christian Kewitsch
27 Ene 2014 | Cultura, Focolari nel Mondo, Nuove Generazioni, Spiritualità
Poco se sabe de la disputa entre los dos países sudamericanos por la soberanía de una porción de mar, de gran importancia para miles de pescadores que se verán adjudicada o negada la posibilidad de desarrollar su actividad. Dependen de la sentencia que debería dictar la Corte Suprema de la Haya.
Se puede comprender la tensión entre la población de ambos países, especialmente de la gente directamente interesada. En este contexto nos llega a la redacción una carta que los Jóvenes chilenos por un mundo unido dirigida a sus coetáneos del Perú. La publicamos con el auspicio que el conflicto, gracias también a otras fuerzas constructivas de ambas sociedades, se resuelva de manera justa y pacífica.
«Santiago de Chile, 22 de enero de 2014
Querida comunidad del Focolar, Gen y Jóvenes por un Mundo Unido de Perú:
Estamos ad portas de que se dicte la resolución de los tribunales de La Haya sobre el diferendo marítimo que tiene a nuestros países como protagonistas; es inevitable que nos venga a la mente lo que Chiara Lubich decía: “Amen la patria del otro como la propia” y es en estos momentos en que se nos pone a prueba este amor, nuestra mirada de “hombre mundo”, nuestra capacidad de salir de la primera reacción confrontacional e individualista para mirarnos como hermanos, sin límites ni fronteras.
No es fácil! somos un continente rico y multicultural pero lleno de retos, desigualdad y heridas aún sin curar… Por eso, nosotros como jóvenes vemos en esta controversia que vuelve a tensionar las relaciones entre ambos Estados, entre hermanos, una ocasión para renovar nuestro compromiso y
trabajo constante por la fraternidad universal, basado siempre en el respeto y la dignidad de nuestros pueblos.
Por tanto, independientemente de la decisión que se tome en los próximos días, confiamos en que será más bien una oportunidad para seguir construyendo un mundo unido JUNTOS, en el que creemos, y hemos comprobado en muchas ocasiones que no es una utopía.
Les hacemos llegar un gran abrazo a la distancia y renovamos hoy más que nunca el pacto de unidad con cada uno de ustedes!
Movimiento Gen y Jóvenes por un Mundo Unido de Chile».
Conocer más: www.focolares.cl
25 Ene 2014 | Focolare Worldwide
«Soy maestra en una escuela primaria católica», escribe Eliane de la República Centroafricana, «y, desde que conozco la espiritualidad de la unidad, sentí que debía poner en práctica el Evangelio, incluso cuando esto significaba ir contra la corriente en lo que respecta a prácticas comunes y difundidas».
«Cuando en nuestro país se iba perfilando la amenaza de la guerrilla -continúa- propuse a mis alumnos que hiciéramos juntos el “Time Out”, un momento de oración en el que, estando unidos con muchas otras personas de todo el mundo, pedimos el don de la paz, para los lugares donde hay conflictos y en el corazón de cada hombre. Por eso, todos los días, también nosotros nos detenemos y rezamos”» Los niños de su escuela tienen la costumbre de comprarle al maestro, la arcilla o yeso que precisan para las manualidades que tienen que hacer. Eliane le da a cada uno lo que corresponde, mientras que otro maestro en vez de dar una barrita de yeso por cabeza que cuesta 25 francos, la divide a la mitad para sacar una ganancia que luego usa para comprar su almuerzo. El colega, viendo el comportamiento de Eliane, le preguntó el motivo. «Le hice comprender que su forma de actuar no era la correcta porque los niños merecen justicia y también porque Jesús dijo: “Todo lo que hagan al más pequeño de mis hermanos, lo hicieron a Mí” (Mt. 25, 40) »
También el supervisor pudo conocer el estilo de vida de Eliane, y fue para ella una oportunidad de expresar sus convicciones. «Pasado un tiempo –cuenta- él y su esposa me pidieron que fuera la madrina de su hija más chica. Acepté con alegría y ahora siento que, de verdad formo parte de su familia» Sucesivamente, los colegas propusieron el nombre de Eliane como candidata para las elecciones como delegada del personal ante el Inspector de Trabajo. Hoy desempeña este rol que consiste en ser mediadora y vigilar el buen manejo de la escuela. También se debe ocupar de que se mantenga el respeto de los derechos y deberes de parte de todos. A Eliane le confíaron también la secretaría de una asociación de solidaridad que agrupa a las mujeres que apoyan a la escuela en lo que respecta a enfermedades e higiene personal. También este grupo de Solidaridad de las Mujeres decidió sumarse al “Time Out”. «Hoy – concluye Eliane- muchas voces se levantan para pedir la Paz no sólo para África Central sino para el mundo entero».