Movimiento de los Focolares
Economía de Comunión: un recorrido de regeneración

Economía de Comunión: un recorrido de regeneración

Son 500 las personas que, habiendo llegado de 43 países, representan a todos los Continentes. Se reúnen en algunos lugares de Latinoamérica, para vivir un importante evento dedicado a la Economía de Comunión, tras 35 años de su nacimiento. Este “recorrido de regeneración”, como se lo ha definido, ha comenzado el 25 de mayo de 2026 y es de alguna manera un “viaje” de la Economía de Comunión a través de las varias zonas, que se concluirá el 29 y el 30 de mayo en Buenos Aires (Argentina). La primera etapa prevé, en efecto, la inmersión de los participantes en distintos proyectos sociales presentes en el Cono Sur y la palabra clave de esta experiencia es “encuentro”. Es un encuentro entre mundos, vidas, situaciones y riquezas diferentes. Un “volverse a encontrar” que genera relaciones y comunidad.

“La Economía de Comunión se vive reuniendo a personas de distintos sectores; empresarios con académicos, con aquellos que viven situaciones de pobreza o di vulnerabilidad y con las poblaciones indígenas –explica Isaías Hernando, español, de la comisión internacional de la Economía de Comunión–. De alguna manera se quiere brindar un anticipo de lo que verdaderamente podrá ser una economía distinta. Pues ese es justamente el espíritu de la primera fase del evento; es decir, no se trata solo de visitar los lugares símbolo, sino también entrar en realidades en donde esta experiencia ya es visible. No solamente mostrarla, sino también crear un diálogo y un encuentro profundo entre personas de culturas diferentes y con quienes viven en situaciones de fragilidad. Una experiencia que pone de relieve la vocación de la Economía de Comunión, que es la de construir comunidades fraternas”.

¿Por qué se habla de “regeneración”? Anouk Grevin, francesa, coordinadora de la Comisión Internacional de la Economía de Comunión explica: “la idea de regeneración nace del deseo de asumir y curar las heridas de la economía y de nuestra tierra. Pues bien, las heridas se regeneran desde adentro, o sea la piel se reconstruye alrededor de la misma herida. Sin duda es posible recibir ayuda desde afuera, pero todo nace allí. Ese es el significado que queríamos expresar cuando pensábamos en el proceso de regeneración”.

Un proyecto que ve como protagonistas a los que viven en el lugar mismo de las heridas, que viven dentro de las llagas. “Es un recorrido –añade– en el que todos nosotros nos hemos reconocido, en esa comunidad fraterna y global. Nosotros no llevamos respuestas, no tenemos recursos, sino que tenemos una experiencia de comunión que en sí misma quiere ser generativa”.

Una característica de la Economía de Comunión es que exige el concurso de todos los actores juntos: empresarios, estudiosos, simples ciudadanos, dependientes, prequeños emprendedores y personas en situaciones difíciles. Afirma una vez más Grevin “no es solo un proyecto de un emprendimiento o un modelo empresarial, sino que es una comunidad de personas que construyen juntas una economía nueva, justamente en los lugares que a menudo no se los asocia con la economía dominante, y que por el contrario ya están generando algo nuevo”.

Los trabajos se están llevando a cabo. La variedad de experiencias desde cuando nació la Economía de Comunión son muchas y en esos días en Buenos Aires se espera que se abran nuevas perspectivas, como remarca Hernando: “Creo que la intuición que Chiara Lubich tuvo en 1991, cuando lanzó en Brasil la Economía de Comunión, tenía un fuerte carácter profético. En este sentido, vivir esta experiencia y hacer que se vuelva realidad lo que ansiamos, significa de alguna manera anticipar el futuro. Por todo ello, pues, pienso que en este momento histórico lo que la Eocnomía de Comunión debe poner de manifiesto es justamente esa profecía, pero tal vez ya hecha realidad y encarnada en pequeña escala”.

A cargo de Carlos Mana
Foto: Gentileza di EdC

LOS TRABAJOS EN LOS DISTINTOS PROYECTOS SOCIALES


El 40° Aniversario del Centro Mariápolis de Trento: generar belleza social

El 40° Aniversario del Centro Mariápolis de Trento: generar belleza social

Hay sitios que no se limitan a recibir a personas. Las ponen en relación, generando conexiones auténticas, confianza y comunidad. De allí nace la “belleza social”; surge de la calidad de los encuentros que sepamos construir. “Generar belleza social” ha sido el título de los eventos relacionados con los 40 años del Centro Mariápolis Chiara Lubich de Trento (Italia). No una celebración, sino una verdadera obra en construcción, viva, abierta y participada.

Esta visión encontró su expresión en cuatro retos, o sea en cuatro eventos abiertos a la ciudad y al territorio alrededor.

Un workshop durante dos días con el Gen Verde Perfoming Group, un taller artístico con unos treinta jóvenes entre los 14 y los 20 años, una experiencia concreta de comunidad expresada a través de la música y la performance. Un evento atrapante, vivaz, colorido, en donde los jóvenes pudieron experimentar junto a las artistas que las artes del espectáculo pueden llegar a ser un terreno en el que aprender el trabajo en equipo, la creatividad y la escucha.

En las fotos: el Gen Verde; el coloquio organizado por New Humanity en el marco del Festival de la Economía (foto: © Paolo Crepaz)

Un congreso, promovido por New Humanity, ONG de los Focolares, integrado al programa del Festival de la Economía, cuyo título era: “Las realidades negadas. Entre crónica y opinión, para lenguajes desarmados y que desarman”. Cinco expertos del mundo de la comunicación en diálogo sobre los temas más complejos de nuestro tiempo y sobre su relato (el evento está disponible en italiano en el sitio www.festivaleconomia2026.it/)

Una “Jornada abierta” en la cual el Centro Mariápolis se abrió a la ciudad, no solamente como un lugar físico, sino también como una experiencia de encuentro. Un día de acogida y diálogo con las realidades civiles y religiosas del territorio. Como apertura hubo una sabia lectura de la realidad de nuestras ciudades que llevaba como título “Generar belleza para todos” presentada por Elena Granata, Docente de Urbanística en el Politécnico de Milán y vicepresidente de la Escuela de Economía Civil.

A continuación, una mesa redonda con preciosos e interesantes aportes de varias realidades civiles y eclesiales del territorio a la construcción de una ciudad y una comunidad más unida y más rica en la diversidad. Estaban presentes el alcalde de Trento, Franco Ianeselli, Annalisa Pasini, delegada para el Área Testimonio y Compromiso Social de la Diócesis de Trento, Sara Alouani, periodista de la publicación Il T Quotidiano, y Claudio Bassetti. Presidente de la CNCA –Coordinación nacional comunidades acogedoras– de la Región Trentino-Alto Adigio. Junto a ellos, dirigió sus palabras también Margaret Karram, Presidenta del Movimiento de los Focolares, que quiso abrir su nuevo mandato partiendo justamente de Trento, la ciudad de Chiara Lubich. “De aquí –dijo– miramos al futuro. Trento por su posición, historia y sensibilidad está llamada al diálogo, no puede renunciar a su vocación. Hoy también Trento puede hablar al mundo viviendo una fraternidad que se hace cultura, estilo y praxis”. Stands y experiencias en varios lugares del Centro Mariápolis fueron el marco exterior de la jornada.

Foto: © Domenico Salmaso

Por la tarde y por la noche la escena fue copada por la emocionante fuerza artística del Gen Verde Perfoming Group.

Más de mil han sido las personas que han participado en los eventos del 40° aniversario: para todos ellos ha sido una ocasión para volver a poner en el centro el valor de las relaciones y de la “proximidad”. Ha sido un diálogo no finalizado a sí mismo, como subrayó Margaret Karram, sino orientado “a la construcción de la fraternidad universal, no algo optativo, sino una necesidad. Se trata de participación en la vida del otro”.

Paolo Crepaz

Bolivia: encuentro y amistad sin fronteras

Bolivia: encuentro y amistad sin fronteras

Azione Famiglie Nuove (Acción Familias Nuevas) es una organización internacional sin fines de lucro del Movimiento de los Focolares que trabaja por el desarrollo libre e integral de cada persona, comunidad y pueblo, comenzando por los más vulnerables y desfavorecidos del mundo. Desde 2005, cuenta con la autorización de la Presidencia del Consejo de Ministros para las Adopciones Internacionales. Esta organización también incluye a Redi y Giacomo, y a Annalisa y Sergio, dos parejas de Vicenza, Italia, que hace algún tiempo lograron cumplir su sueño: reunirse con familias bolivianas que conocieron en una Congreso de “Familias Nuevas” en Castel Gandolfo, Roma. De ese encuentro nació un vínculo sencillo y genuino, que nadie imaginó que perduraría hasta que, años después, se transformó en un nuevo encuentro al otro lado del mundo.

Aprovechando su visita, las dos parejas italianas también pudieron visitar el proyecto de AFN en Bolivia: la guardería “Clara Luz” en Santa Cruz y el centro social “Rincón de Luz” en Cochabamba. En Santa Cruz, en el barrio de La Guardia, el centro “Clara Luz” recibe a niños pequeños y preescolares todos los días. “Las aulas son sencillas, pero están bien mantenidas y son acogedoras”, explican. “Aquí, los niños encuentran un ambiente de aprendizaje seguro, mientras que sus hermanos mayores reciben apoyo escolar”. Se está desarrollando un programa más amplio que también involucra a las familias: huertos familiares, pequeñas granjas ganaderas y programas de capacitación que ayudan a fomentar la autonomía y la dignidad. El centro “Clara Luz” recibe a jóvenes voluntarios del “Progetto Milonga”.

En Cochabamba, el centro “Rincón de Luz” es un punto de encuentro para la comunidad. “Es un lugar que acoge y apoya a las familias en su día a día”, comentan las dos parejas que lo visitan. “Se distribuyen paquetes de alimentos semanalmente, y durante todo el año se realizan talleres y actividades educativas para niños y padres”.

Durante la visita, quedaron profundamente conmovidos por el encuentro con Reina, quien relató los orígenes del proyecto y cómo, al regresar a Bolivia tras un período de formación familiar en Loppiano (Florencia, Italia), la ciudadela del Movimiento de los Focolares, sintió un fuerte deseo de encarnar concretamente el ideal de Chiara Lubich, la fundadora. Involucrando a toda su familia —hijos, nueras y esposo— comenzó a acoger a unos diez niños en su casa. A partir de ahí, paso a paso, el proyecto creció y se estructuró, llegando a beneficiar a aproximadamente 150 niños, pero hay una gran necesidad de apoyo.

Las familias del lugar viven en extrema vulnerabilidad: pobreza, soledad e historias marcadas por lutos y dificultades. Un claro ejemplo es la historia de una abuela que cuida de su esposo invalido y su nieta huérfana: “Todos los días recorre muchos kilómetros para buscar algo de comer, y cuando puede, se detiene en el centro para pedir ayuda”, comentan.

Entre las personas que conocieron estaba Silvio, uno de los primeros niños acogidos en el proyecto. Hoy, es un miembro activo de la realidad “Rincón de Luz”: apoya con cariño a las familias, distribuye ayuda y dedica su tiempo a servir a los demás. Es evidente que este lugar es su verdadero hogar. El viaje resultó ser una experiencia muy fuerte, que les permitió experimentar de primera mano no solo la pobreza, sino también la dignidad y la reciprocidad que existen en la comunidad. “Pensábamos que estábamos aportando algo”, dicen, “pero recibimos mucho más”.

Entre las personas que conocieron estaba Silvio, uno de los primeros niños acogidos en el proyecto. Hoy, es un miembro activo de la realidad “Rincón de Luz”: apoya con cariño a las familias, distribuye ayuda y dedica su tiempo a servir a los demás. Es evidente que este lugar es su verdadero hogar. El viaje resultó ser una experiencia muy fuerte, que les permitió experimentar de primera mano no solo la pobreza, sino también la dignidad y la reciprocidad que existen en la comunidad. “Pensábamos que estábamos aportando algo”, dicen, “pero recibimos mucho más”.

Por la redacción

Foto © Mariachiara Bianco e Azione Famiglie Nuove

Con el papa León por el diálogo y la paz

Con el papa León por el diálogo y la paz

El país africano más extenso, en el que, de los 48 millones de habitantes, los cristianos son menos del 1 %. Argelia es el país que el papa León XIV ha elegido como primera etapa de su viaje por el continente africano, que le llevará posteriormente a Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. Llegó allí el 13 de abril de 2026 y sus primeros encuentros con la comunidad argelina pusieron de relieve también la vida y las actividades de organizaciones e iniciativas interreligiosas, a veces poco conocidas, que operan en el país desde hace muchos años.

Una de ellas es el Movimiento de los Focolares, una red de unidades espirituales que llegó a Argelia, de mayoría musulmana, en 1966. Sus actividades en Argelia están animadas por miembros musulmanes, en su mayoría mujeres, que participan en ellas, trabajando en pequeños grupos por todo el país, ya sea prestando ayuda en centros locales para personas mayores, dando clases particulares a los estudiantes o estudiando junto a ellos.

La experiencia de una fe «verdadera» que «no aísla sino que abre, une pero no confunde, acerca sin uniformar y hace crecer una auténtica fraternidad» fue compartida en francés por Monia Zergane, una musulmana cuya vida se convierte en «signo de esperanza para nuestro mundo». En los servicios de la Iglesia católica en Argelia, cristianos y musulmanes trabajan «codo con codo», relató la mujer, «con las mismas preocupaciones» de «acoger, servir, escuchar, cuidar de los más frágiles, organizar, encontrar recursos financieros y esforzarse para que los centros de actividad sean lugares seguros que preserven la dignidad de las personas». Un servicio a los más «vulnerables», ya sean mujeres, niños, ancianos o enfermos, vivido «juntos» y capaz de crear una «fraternidad real», explicó, con la firme convicción de que «servir al hombre es, ante todo, servir a Dios». Un compromiso, subrayó, que se nutre de todas las cosas «hermosas» que se ponen en juego: competencias, dedicación, paciencia, perdón, compasión y benevolencia.

Hermanos y hermanas que han sido «de inmensa ayuda y consuelo» para Monia en la prueba de la enfermedad, cuando, confió con gratitud, «pude contar con su cercanía, con su inquebrantable solidaridad, con su delicadeza y con sus oraciones». En particular, la cercanía de una comunidad del movimiento de los Focolares y el compromiso diario por poner en práctica el amor al prójimo, «me interpela a menudo y me hace comprender que la vida no está hecha sobre todo de grandes obras visibles, sino de una comunión vivida día tras día», reconoció. Consciente de que la fraternidad se construye también «en los gestos sencillos: una sonrisa, un saludo que sale del corazón, una palabra amable, un servicio prestado sin esperar nada a cambio, y en las pequeñas cosas de la vida cotidiana: felicitarse por una fiesta, compartir una comida tras un tiempo de ayuno, escuchar el significado espiritual de una celebración».

Por la redacción

Foto: © Joaquín Masera – CSC Audiovisivi

Evangelio Vivido: “Quédate con nosotros, porque anochece” (Lc 24,29)

Evangelio Vivido: “Quédate con nosotros, porque anochece” (Lc 24,29)

© Tolga Deniz Aran by Pexels

Mongomo es un pequeño pueblo de Guinea Ecuatorial, en la frontera con Gabón. La hermana María escribe: “Es un gran regalo para nuestra comunidad pasar tiempo con la gente de aquí, tan abierta a la Palabra de Dios. Cada mes la esperan con ilusión en los pueblos cercanos. Los domingos, como casi nunca hay un sacerdote para celebrar la Santa Misa, se reúnen con algunos de nosotros para escuchar la explicación de la Palabra. Se congregan más de quinientas personas. Sin embargo, a las reuniones parroquiales de Mongomo, solo asisten unas cincuenta. Hay que tener en cuenta que no tienen relojes ni saben la fecha, así que es muy difícil concertar citas, por lo que su presencia no es constante. A veces tienen que caminar (obviamente) diez o veinte kilómetros para llegar. Es conmovedor ver que nunca se cansan de oír hablar de Dios. Me gustaría que escucharan cómo ponen en práctica el Evangelio: son experiencias sencillas y concretas… escucharlas basta para convertirte. A menudo he oído a algunos de ellos repetir que la Palabra de Dios es tan necesaria para ellos como la comida”.

(Hermana María – Guinea Ecuatorial)

Me impactó especialmente la frase del Evangelio: “Si al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano…”. De hecho, no me llevaba bien con cierta señora. Armándome de valor, fui a hablar con ella. Por desgracia, no solo no me escuchó, sino que me gritó. Desmoralizada, no sabía qué hacer. Mientras tanto, mi hijo había recibido una carta de una conocida que quería disculparse por un pequeño malentendido que había ocurrido entre ellos unos días antes. Me sorprendió: primero, porque mi hijo es tan pequeño que aún no sabe leer, así que tuve que leerle la carta; segundo, porque un adulto se disculpaba con tanta sinceridad. Todo esto me inspiró a escribirle a esa señora, pidiéndole perdón. Unos días después, recibí una llamada suya: “¡Perdóname!”. Volví a hablar con ella y aclarar cada malentendido, nos reconciliamos con alegría.

(H.B. – Alemania)

Maria Grazia Berretta
Foto de apertura: © Saulo Leite by Pexels